SOL SERRANO: “La institucionalidad chilena es como NUESTRO COBRE, nos potencia como país”
SOL SERRANO: “La institucionalidad chilena es como NUESTRO COBRE, nos potencia como país” ESCRIBE MARÍA TERESA CÁRDENAS El viaje definitivo de la poeta Eliana Albala E 5 SANTIAGO DE CHILE, DOMINGO 19 DE ABRIL DE 2026 artesyletras@mercurio.cl MANUEL CORREA SERRANO Estudio revela preocupante estado de inmuebles patrimoniales en seis ciudades E 6 NUPATS DIAGNÓSTICO DE 354 CASOS SIGUE EN E 2 SOL SERRANO: "La institucionalidad chilena es como C hispeante, erudita, pensante.
Así es Sol Serrano Pérez (1954), la reconocida historiadora chilena. "Habilosa", dirían en el campo paterno, a orillas del río Itata, donde las hermanas Serrano Pérez vivieron una infancia que las marcó, repleta de lecturas y de galopes a caballo. Hoy está muy lejos de esos parajes de Ñuble. Invitada por la prestigiosa École des Hautes Études en Sciences Sociales, está instalada unos meses en París, investigando y escribiendo. Conversamos con ella por Zoom y en la pantalla se divisa su rostro, enmarcado por dos columnas de libros y papeles. Sol Serrano hila con pasión cada frase, a veces retrocede para explicar mejor una idea. Y de pronto irrumpe un torrente de carcajadas. En 2018, la académica de la UC fue distinguida con el Premio Nacional de Historia, convirtiéndose en la primera mujer que lo ganaba.
Allí dijo que se consideraba una "hija amada de la República". Hoy le da pudor esta definición --"¡ qué patuda! "--, pero no reniega de ella. "Lo que a mí me ha hecho vibrar es investigar la construcción material y social del Estado y, por tanto, de la comunidad política moderna", acota. "Y comprender cómo se transforman ahí los vínculos sociales". Serrano --madre de cuatro hijos-contó en el libro "Maestras" que hoy vive el momento más libre de su vida. "Una libertad interior, que a veces tiene visos de soledad, pero no mayor.
Donde aparece el regalo mejor envuelto de la vida: los nietos". Otro regalo reciente --no tanto para ella, sino para los lectores-es la reedición de su libro "¿ Qué hacer con Dios en la República?". Publicado en 2008 y escogido en una encuesta como el mejor libro histórico publicado en Chile en los últimos 25 años, ahora vuelve editado por Taurus.
Retorna con toda su audacia intelectual, su investigación en terreno y su buena prosa, que da cuenta de las prácticas religiosas en el Chile del siglo XIX y de los debates sobre el espacio de la religión en la esfera pública, en plena secularización.
Un proceso que, según Serrano, no implicó para nada una "descristianización" y, al contrario, los fieles tuvieron más acceso a las prácticas religiosas. --Hace quince años se calificó como "institucional y jerárquica". ¿Lo suscribe hoy? "Me dio risa acordarme de esa definición.
Pero sí, creo en las instituciones, sigo siendo `institucional'. Y en cuanto a lo jerárquica, ya no tengo a quién mandar, ni nadie que me mande (ríe)". --Hablando de instituciones, dijo que Chile tiene pendiente una "mayor consolidación institucional". "Creo que la institucionalidad chilena es como nuestro cobre, nos potencia como país. Somos una nación pequeña y lejana, pero a través de nuestra historia nos hemos podido vincular al mundo de manera bastante positiva, y me parece que eso tiene mucho que ver con la institucionalidad chilena. En este nuevo orden mundial, en que volvemos a los imperios y el mercantilismo, Chile debe ser prudente, debe demostrar que la institucionalidad existe. Hace años estoy diciendo que no hay que refundar, sino conservar y mejorar lo que tenemos. La política exterior de Chile ha sido, casi siempre, muy sensata. Hay que cuidarla, pues no podemos sino vivir del comercio exterior.
Nuestra libertad depende del funcionamiento de las instituciones y cuidarlas es la mejor inversión para el crecimiento". Violencia en el liceo --Ha estudiado la historia de la educación y es autora de libros como "El liceo". En Chile recién vivimos el asesinato de una inspectora escolar y luego el ataque a una ministra en ELENA IRARRÁZABAL SÁNCHEZ La reedición de un libro clave de la historiadora --"¿ Qué hacer con Dios en la República?"-es una oportunidad para entablar un ameno diálogo con la académica y premio nacional de Historia. Sol Serrano aborda tópicos de la historia política, intelectual y religiosa de nuestro país, y reflexiona sobre el Chile actual, la historia global y el momento que vive la educación.
También habla del trágico incendio del templo de la Compañía, cuyo relato incluye la obra que ahora se reedita. `` Creo que la religión, en el mundo occidental, está empezando a ser un tema cada vez más importante en la vida de las personas. Ya hay algunas estadísticas". Alberto Fuguet: "Las novelas tocan temas que no se pueden hablar en público" E 4 ENTREVISTA POR NUEVO LIBRO NUESTRO COBRE, nos potencia como país" FRANCISCO JAVIER OLEA. SOL SERRANO: “La institucionalidad chilena es como NUESTRO COBRE, nos potencia como país” LORENA PALAVECINO asignaba a la mujer ysu compatibilidad con las prácticas públicas de piedad.
En su relato, Serrano dibuja un lienzo complejo, de muchos matices, y donde no hay una dicotomía entre buenos y malos. "Esa discusión también se dio en el mundo francés, pero aquí se produjo en el contexto de un incendio tan cruel, con tantas mujeres muertas. El tono del debate desde el mundo liberal fue de gran violencia lingüística y la prensa católica tuvo que contestar. La discusión fue fuerte, pues el dolor fue muy grande.
Y tal vez por eso no se habló tanto de esta discusión después". Precisamente, el incendio de la Compañía --y su buzón, donde los fieles depositaban los ruegos-es el tema que aborda la autora Francisca Solar en su novela histórica "El buzón de las impuras", publicada en 2024 y que se ha convertido en un impresionante best seller, con más de 50 mil ejemplares vendidos, que también ha traído de vuelta el tema del incendio. "Yo las considero a esas dos mil mujeres desaparecidas, pues desaparecieron de la historia de Chile. Fue impactante para mí en la investigación de la novela encontrar una casi nula investigación contemporánea sobre este hecho", dijo Francisca Solar en una sesión del Consejo de Monumentos Nacionales el año pasado.
En la misma sesión participó Sol Serrano, quien detalló la amplia investigaciónque que ella misma realizó sobre la tragedia e incluyó en su libro "¿ Qué hacer con Dios en la República?" (2008). ¿Esta supuesta "invisibilización" u olvido fue una estrategia activa, que explicaría por qué pocos historiadores han tratado el tema?. A juicio de Serrano, la condena de un "olvido culpable" resulta históricamente errada. Tampoco compartió la idea de una "invisibilización sistemática" de estas mujeres. "Como historiadores, sabemos que todas las sociedades recuerdan y olvidan, por diversas razones, en diversos momentos.
Y a todos hay que interpretarlos antes que condenarlos". Agregó que la alegraba el resurgimiento del interés en este caso, pero advirtió sobre la necesidad de cuidar los conceptos utilizados. --¿ La sorprendió que Francisca Solar hablara de la "casi nula investigación contemporánea sobre el incendio"? "No sé. Más me sorprendió que la novela tuviera errores históricos innecesarios. La forma en que describe la práctica religiosa de esas mujeres es un estereotipo. El buzón de la Virgen recibía peticiones y nada tenía que ver con confesar pecados ni menos que se leyeran públicamente. No habría costado tanto entender un poco sobre el sacramento de la confesión, que es el secreto más guardado en la Iglesia. Pero, en fin, no me corresponde entrar en su veracidad, salvo cuando la ficción histórica, que admiro profundamente, pretende levantarse como veracidad histórica.
Dicho esto, celebro que esta novela haya tenido un enorme éxito, me alegro muchísimo y felicito a la autora". "El templo de la Compañía parecía tener un embrujo". Así parte el capítulo I del libro "¿ Qué hacer con Dios en la República?, que relata el trágico incendio de un repleto templo de la Compañía, durante la fiesta de la Inmaculada Concepción, el 8 de diciembre de 1863. Según relata el libro, a las 6:45 de la tarde, el capellán encendió con una mecha los quemadores de la media luna que tenía la Virgen a sus pies. Uno de los quemadores se abrió con exceso de presión y subió una llamarada de un metro. Las llamas alcanzaron unas guirnaldas de flores de papel, siguieron a un lienzo pintado, de allí al altar y del altar hacia la cúpula. El templo era de madera y el incendio fue feroz. Murieron casi dos mil personas, en su gran mayoría mujeres que habían acudido al templo. Las que no murieron de asfixia murieron carbonizadas. Tras el horror, se generó un intenso debate público, que abarcó desde la falta de medidas para resguardar a los fieles hasta la necesidad de prohibir misas nocturnas.
Los liberales acusaban a las mujeres de ausentarse del hogar, empujadas por la ignorancia, la beatería y un "loco misticismo". La Iglesia y los conservadores defendían las prácticas religiosas y la prerrogativa eclesiástica de fijar horarios de misas, entre otras. Pero el Estado aún estaba unido a la Iglesia y muchos justificaban el "regalismo", que defendía los derechos y privilegios de la Corona (y luego del Estado) frente a la Iglesia. Según Sol Serrano, la discusión posterior puso en el tapete la definición de lo público y lo privado en el eje religioso, y el debate sobre el espacio que le correspondía a las mujeres.
También mostró la tensión entre el cuidado del hogar que se le Una de cada 27 mujeres de Santiago murió en el feroz incendio de La Compañía. ¿Corresponde que ellas salgan de la casa para ir a rezar? Esa fue una arista del debate posterior.
CH Sol Serrano llama a cuidar la democracia liberal, "el sistema político más frágil que la humanidad conoce". una universidad. ¿Es un problema de la sociedad completa?, ¿o hay un fenómeno de violencia más acentuado en la esfera de la educación? "Ha sido una constante en la educación moderna pedirle a la `escuela' --en sentido genérico-que se haga cargo de los problemas que la misma sociedad no sabe bien cómo remediar. Las carencias familiares; la exposición a la droga; la delincuencia; la ausencia de valores ciudadanos; la violencia pura y dura. Persiste esa idea ilustrada de que la formación de la razón lo puede cambiar todo.
De allí que la escuela occidental ha sido, cada vez con mas fuerza, una promesa, una utopía y a la vez una frustración". --¿ Nuestra sociedad ha normalizado ciertas actitudes violentas? "No veo que lo estemos normalizando, claramente nos horrorizan. Pero se sabe poco cómo enfrentarla. Hay experiencias exitosas que quizás lo sean para comunidades más acotadas, difíciles de extrapolar al sistema escolar. Pero ojo, no podemos pedirle a la escuela por sí misma que nos haga mejores. No la culpemos por la sociedad que somos. Eso denigra a la escuela, cuando la necesitamos tanto". --¿ Se ha perdido allí el concepto de autoridad? "La escolarización supone autoridad, supone autoridad legítima. Pero la autonomía individual que caracteriza la modernidad --que en Chile ha sido un fenómeno veloz en los últimos 30 años-desconfía de la autoridad, a tal punto que la propia autoridad desconfía de sí misma. Y si bien es positivo que existan límites a la autoridad, se ha exacerbado la idea de que toda autoridad es una forma ilegítima de poder. La idea de autoridad ha pasado a ser sinónimo de poder y la idea de poder ha pasado a ser sinónimo de opresión.
La familia y la escuela son casos paradigmáticos de ese fenómeno, cuando debiera haber allí un tipo de autoridad que se genera en el marco de un espíritu comunitario de confianza y reciprocidad". Religión como progreso o decadencia Una frase de la historiadora mexicana Elisa Cárdenas, advirtiendo que hay que "estudiar la secularización de América Latina como proceso y no como progreso", aparece en las primeras páginas del reeditado libro de Serrano.
La cita sintetiza, de alguna manera, uno de los objetivos planteados por la historiadora chilena: salir de la dicotomía antagónica de progreso o decadencia para analizar el fenómeno religioso. --La religiosidad ha sido uno de sus grandes temas de estudio, pero muchos historiadores han rehuido el análisis de esa variable. ¿Es algo que está cambiando? "Creo que la forma de estudiar la religión desde la historiografía ha cambiado en los últimos 30 o 40 años.
Hay toda una escuela que empieza a decir `tomémonos la religión más en serio'. Entre otras razones, porque la historia religiosa te lleva a la historia cultural, a la historia social y a tantas otras historias. Hay un historiador marxista inglés, John Bossy, que incluso hizo un mea culpa por ese acercamiento, algo condescendiente, a la religión y sus fieles.
Dijo que los había estudiado como diciendo `perdónalos, Señor, porque no saben lo que hacen'". -Y hoy la arista religiosa aparece en forma recurrente. "Creo que la religión, en el mundo occidental, está empezando a ser un tema cada vez más importante en la vida de las personas. Ya hay algunas estadísticas sobre eso. Claro, tras una secularización radical y una intensa antirreligiosidad durante dos siglos, hoy experimentamos un momento distinto.
Pero no sabemos bien lo que viene o si tendrá que ver con religiones establecidas u otras formas de espiritualidad". --Aún así, abordar la religión nos sigue complicando, en especial cuando se relaciona con la esfera pública. "A mí me impresiona la falta de conocimientos básicos sobre lo que significa y lo que no significa ser un Estado laico, lo que conduce a muchos cuestionamientos errados. Hay que recordar que la Iglesia participa en la sociedad como una institución de derecho público, ese fue el acuerdo de 1925.
Y lo que es irrebatible es que la religión no desapareció del espacio público, como lo predijo la sociología clásica y el secularismo". Oleado y sacramentado En su libro "¿ Qué hacer con Dios en la República?", Sol Serrano investiga las prácticas religiosas católicas, en el campo y la ciudad, durante el siglo XIX. Revisó, junto a su equipo, desde archivos de parroquias en Colchagua hasta los registros de los enterramientos en cementerios. "Cuando vi el libro reeditado agradecí haberlo hecho cuando era más joven. Fue una investigación compleja. Revisamos los censos, los contrastamos con la geografía religiosa y los libros parroquiales, estudiamos la correspondencia entre los curas y las visitas del arzobispo. Una realidad material fascinante y discursiva, absolutamente envolvente". Cuenta que solo agregó en esa edición la fecha de muerte de su madre, incluida en la dedicatoria. "Yo necesito investigar y escribir con cierta emoción ingenua.
Por eso no vuelvo a los temas que ya hice". Ya en el primer capítulo aparece el relato del incendio de la iglesia de la Compañía y el intenso debate posterior. (Ver recuadro). --En el libro concluye que la catolicidad no era tan unánime o masiva como se pensaba, pero sí había un lazo religioso común. "Cuando investigamos no podíamos medir la conciencia de la gente, pero sí podíamos revisar los sacramentos administrados a las personas, aunque eso se daba más bien en la ciudad, donde solo vivía el 10 por ciento de la población. Logré probar varias cosas, pero no podía encontrar un elemento compartido, una cultura religiosa común. Buscando y buscando, me di cuenta de que en los libros parroquiales aparecía el registro de la defunción y también del acto --voluntario-de recibir la extrema unción de los enfermos. Y la práctica generalizada era morir sacramentado, `oleado y sacramentado', como dice el dicho popular. Se daba en porcentajes altos VIENE DE E 1 "La institucionalidad chilena es como... y casi iguales, en lo rural y en lo urbano.
Ahí sí pude ver qué ligaba a todos, algo que tenía que ver con el sentido de la vida eterna en esa sociedad". --En el siglo XIX Chile vive un proceso de secularización que genera ardorosos debates. Algunos sectores lamentan el repliegue católico, al separarse la Iglesia del Estado. "Creo haber demostrado que, efectivamente, el catolicismo se reubica en un nuevo espacio público.
El catolicismo, al dejar de ser la religión única del Estado, sigue participando en el espacio religioso antiguo por el derecho que las leyes otorgan, pero además participa intensamente en el nuevo espacio público de la sociedad civil, a través de organizaciones sociales, la educación y la prensa, entre otras instancias". Cambio de época La investigación en la que hoy trabaja Sol Serrano aborda a la Iglesia en La Araucanía, después de su anexión al Estado chileno. "La zona siguió siendo `tierra de misiones', algo medio excéntrico en la América a fines del XIX y del XX. Son capuchinos bávaros los que se hacen cargo de la Prefectura de la Araucanía, que a su vez depende de Roma.
Es algo que forma parte de una historia global, la Iglesia enfrenta tantas culturas diferentes, que el concepto de misión termina por cambiar", explica la historiadora. --La "historia global" es una veriente que le interesa. "Antes había muchas discusiones historiográficas sobre cómo lo global mata lo local. Pero hoy existe bastante acuerdo en que hay escalas distintas en la historia y se trata de irlas insertando entre una y otra. Por ejemplo, yo estoy escribiendo historias muy concretas de La Araucanía, pero insisto --y espero probarlo-que es un espacio enteramente global. Además, América es hija de la primera globalización, hemos vivido con más conciencia de lo global.
Un francés, en cambio, puede escribir la historia de una pequeña villa y verá pasar desde Carlomagno hasta De Gaulle, ¡sin mirar a la región de al lado! Pero en Chile eso no se puede hacer". --¿ Y estamos viviendo un cambio de época? En una entrevista dijo pertenecer "a un mundo que está desapareciendo". "Hay un historiador alemán muy famoso, Reinhart Koselleck, que dice que el tiempo moderno es el horizonte de las expectativas, o sea, la idea de que la historia la construimos nosotros. Ese horizonte fue, por dos siglos y más, la creencia en ese mundo de los valores universales, establecidos en derechos. Pero hoy vemos que vuelven las luchas entre los imperios por razones estrictamente de poder, y de un poder muy territorial. Son luchas de poder que ni siquiera se intentan explicar con conceptos que no sean los de la fuerza. Si eso hoy es posible, significa que algo se quebró en Occidente.
Pero será la próxima generación la que corrobore esto y vaya creando nuevas formas de mirar la historia y de entenderla". ¿Qué hacer con Dios en la República? Política y secularización en Chile (1845-1885) Sol Serrano Taurus, 2026 474 pp. $25.000 `` El debate tras el incendio se transformó en una discusión política sobre qué era público y qué era privado. Ese es el corazón del libro que ahora se reedita". `` Nuestra libertad depende del funcionamiento de las instituciones.
Cuidarlas es la mejor inversión para el crecimiento". `` Hoy, la idea de autoridad ha pasado a ser sinónimo de poder y la idea de poder ha pasado a ser sinónimo de opresión". Iglesia de la Compañía: su incendio y "el buzón de las impuras".