Editorial: El fin de una era y el relevo de nombres
Editorial: El fin de una era y el relevo de nombres A medida que este marzo de 2026 marca el inicio de un nuevo ciclo legislativo, el Maule observa un cambio de guardia que es tanto generacional como político. El Congreso Nacional abrió sus puertas a rostros nuevos, pero deja en el camino a figuras que, para bien o para mal, fueron parte del inventario político regional durante décadas.
La salida de figuras emblemáticas, encabezadas por el fin del ciclo de Jaime Naranjo -quien tras años de protagonismo y maratónicos discursos deja su escaño tras caer en las pasadas elecciones-, simboliza el cierre de una etapa de la política "tradicional" maulina. Otros nombres, como Alexis Sepúlveda o Hugo Rey, dejan sus puestos tras periodos intensos, dando paso a una renovación que promete menos "cuoteo" y más gestión técnica. Francisco Pulgar tampoco sigue.
El diputado se vio enfrentado a acusaciones que lo sacaron muchas veces de su actividad parlamentaria para enfrentar un duro proceso que aún se mantiene abierto y en el que insiste hay un "revanchismo político" de por medio. Tampoco están Ximena Rincón, actual ministra de Energía, y Rodrigo Galilea. Pero, la política no vive de despedidas, sino de resultados. El adiós de la vieja guardia deja tras de sí una estela de promesas que hoy son carpetas acumulando polvo en los escritorios de Santiago. El Maule de 2026 sigue siendo una región de contrastes, donde la modernidad de las viñas de exportación choca con la precariedad de los caminos rurales.
Los parlamentarios entrantes no tendrán "luna de miel"; la región les exige abordar tres deudas históricas: Salud con especialistas: Si bien el Hospital de Curicó ya es una realidad, la gran herida abierta es el Hospital de Linares. Su construcción ha sido un vía crucis de retrasos. No basta con cemento; el Maule sur clama por especialistas y una red oncológica que evite que el cáncer siga siendo sinónimo de viajes agotadores a la capital. Emergencia hídrica y agrícola: La agricultura ya no puede depender solo de la voluntad del clima. La tecnificación del riego y la construcción de infraestructura hídrica -como el postergado embalse Longavíson urgencias vitales para una región que es el granero de Chile, pero que ve sus campos secarse. Seguridad y conectividad rural: El avance del crimen organizado en el valle central ha dejado de ser una sospecha para ser una realidad. A esto se suma el déficit en caminos: más del 50% de la red vial maulina sigue sin pavimentar, aislando a comunidades enteras del desarrollo. El desafío para los nuevos diputados y senadores es claro: pasar de la retórica de campaña a la eficacia legislativa..