Autor: Mario Rodríguez Órdenes
"Pinochet debía retornar a Chile y enfrentar la justicia nacional"
"Pinochet debía retornar a Chile y enfrentar la justicia nacional" Cuando ya he cruzado la barrera de los 75 años y observo los pasos que en el pasado di hacia el horizonte en lontananza, advierto que he tenido una vida plena, en la que, por distintas circunstancias, como el azar, pero también en ciertas ocasiones por mi propia voluntad, quise asomarme a la historia y subirme al tren por donde avanza el país y no solo contemplar su trayecto desde el andén.
Durante más de medio siglo he estado próximo a algunas de los acontecimientos de relevancia para la política exterior de mi país, sea como testigo en papeles no diría que protagónicos, pero sí al menos cercanos al poder o como gestor de múltiples iniciativas.
Al tomar conciencia de esto, me brotó la necesidad de dejar registro de mis reflexiones sobre el ejercicio de la diplomacia, teniendo como telón de fondo el intenso periodo de transformaciones que ha experimentado Chile inserto en el mundo", precisa Pablo Cabrera en "La diplomacia tiene la palabra/Ayer, hoy y siempre", (Catalonia, 2025). Pablo, ¿cómo surge la publicación de "La diplomacia tiene la palabra"? "Desde que dejé la Dirección de la Academia Diplomática Andrés Bello tuve la idea de escribir un libro. Primero pensé en memorias y luego me decidí por esta reflexión sobre el cometido diplomático a partir de mi propia carrera. 'La diplomacia tiene la palabra.
Ayer, hoy y siempre' refleja -a mi juiciola dimensión del arte de la diplomacia que para muchos está muy estereotipada, lo que es una limitante o una simplificación de su valor". Usted fue primeramente estudiante de derecho de la Universidad Católica. ¿ Cómo fue su acercamiento con la Cancillería? "Mientras era estudiante universitario tuve la oportunidad de viajar en un buque de carga a Japón. La idea era retornar en otro luego de un mes de estadía en ese país, pero se dieron otras circunstancias y seguí viajando. Atravesé hacia la Unión Soviética y en un trayecto de ocho días en el tren transiberiano arribé a Moscú y continuar, posteriormente, a Europa del Este hasta llegar a Italia donde permanecí un año trabajando.
A mi vuelta, junto con reintegrarme a la Universidad a terminar mis estudios, postulé a la Cancillería por concurso de oposición e inicié la carrera diplomática propiamente tal, que me llevó a recorrer los mismos lugares en otra calidad". la escuela de derecho de la Pontificia Universidad Católica de Chile y en la Academia Diplomática Andrés Bello, de la que llego a ser su director entre 2010 y 2014. Sirvió en diferentes c argos diplomáticos en Bolivia, Venezuela, Canadá, Rumania, Inglaterra, España y como embajador en China, Rusia, Reino Unido, El Vaticano, además de concurrente en Ucrania, Albania e Irlanda. Fue subsecretario de Marina del Ministerio de Defensa Nacional durante la administración del Presidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle.
Actualmente, es consejero del Centro de Estudios Internacionales de la Universidad Católica y de la Cámara de Comercio Asia-Pacifico ¿ Qué retrasó su titulación en Leyes? "Con el examen de grado (licenciatura) aprobado partí a mi primer destino al extranjero que comprendió Bolivia y Venezuela.
A mi regreso después de cinco años, realicé la práctica profesional para finalmente jurar como abogado ante la Corte Suprema de Justicia en 1980". Contrajo matrimonio con Cecilia Pérez Walker. ¿ Qué importancia tiene la esposa en la carrera de un diplomático? "Sin la compañía y apoyo de mi mujer no hubiera hecho la carrera que puedo exhibir hoy. La vida del diplomático es muy demandante y solitaria, en alguna medida, por el hecho de convivir con ambientes y culturas diferentes al de tu propio país. De ahí que la familia sea un refugio natural". Su primer destino diplomático fue La Paz.
Participó en el Acuerdo de Charaña. ¿ En qué consistía? "No tuve participación en el Acuerdo Destino La Paz Abogado y diplomático, estudio en de Charaña, más allá de cumplir a su Autor: Mario Rodríguez Órdenes. "La Diplomacia tiene la palabra/ Ayer, hoy y siempre", de Pablo Cabrera Gaete, abogado y diplomático, es una reflexión sobre su fecunda tarea en la diplomacia en tiempos turbulentos, como los que vivimos hoy "Pinochet debía retornar a Chile y enfrentar la justicia nacional" respecto las funciones propias de secretario/cónsul en La Paz.
Luego pasé a prestar servicios a la flamante embajada que se estableció con la reanudación de relaciones diplomáticas entre Chile y Bolivia". ¿Por qué, finalmente, no se pudo llegar a acuerdo? "Por disposiciones del Tratado de 1929 entre Chile y Perú, la porción de territorio que se entregaría a Bolivia y le daría acceso soberano al mar a través del canje territorial acordado en Charaña, debería contar con la aprobación del Perú, lo que no ocurrió". Por qué fue tan importante el destino en Rumanía? "Haber servido en Rumania fue, a la vez, desafiante y formador. En momentos sensibles de la Guerra Fría y siendo aún joven asumí como jefe de misión interino en el único país de la Europa comunista que mantuvo las relaciones con Chile.
La experiencia profesional y personal acumulada la aquilato como una oportunidad que aproveché y fortaleció, ciertamente, mi bagaje profesional". En este mundo tan frágil, ¿qué rol debe jugar la diplomacia? "El valor intrínseco de la diplomacia por su contribución a la paz y seguridad internacionales, le otorga un rol mediador e intermediario por antonomasia, para superar crisis de todo tipo y evitar que situaciones de conflictividad lleguen a un 'punto de no retorno. Siempre existe espacio para que la diplomacia actúe". Ascanio Cavallo, Premio Nacional de Periodismo, señalo: "Pablo Cabrera es un creyente de la diplomacia. Fervoroso, habría que decir. Ninguna decepción, ningún fracaso, ningún error es capaz de romper su confianza inquebrantable en que el diálogo, la negociación y la palabra pueden superar todas las distancias entre los pueblos. Lo respalda una maciza experiencia como representante de Chile en muy diversas latitudes, incluyendo algunas de las principales potencias del mundo, como China, Rusia, El Reino Unido y el Vaticano.
Este libro reúne no solo esa experiencia, sino también es toda una lección en la fe de la diplomacia". Un encuentro histórico La detención del general Pinochet en Londres, ¿cómo la aprecia a la distancia de los años? "Un hecho político de connotación nacional de alta repercusión mundial, en cuya resolución la diplomacia jugó un rol fundamental, el cual corresponde analizarlo en su debido contexto.
El PABLO CABRERA LA DIPLOMACIA PALABRA TIENE LA AYER, HOY Y SIEMPRE Catalonia capítulo sobre la detención del general Pinochet en Londres aporta una pieza decisiva a la memoria histórica y muestra desde dentro cómo se puso a prueba la transición, la soberanía y el alcance de la justicia universal". ¿De qué era partidario usted? "Mi posición personal estaba en concordancia con el Gobierno de la época y se traducía en mi convicción de que el senador vitalicio Augusto Pinochet debía retornar a Chile y enfrentar la justicia nacional por las denuncias de violación a los Derechos Humanos cometidos durante el período de la dictadura". ¿Cómo fueron los encuentros que tuvo en Londres con Pinochet? "Los encuentros sostenidos con el General Pinochet fueron cordiales, profesionales, francos y centrados en la situación que estaba viviendo producto de su detención.
Su tenor está relatado en el libro de mi autoría en el capítulo 'Misión en Londres". ¿Qué lo hace inferir de su delicado estado de salud? "A todas luces la salud del general Pinochet estaba deteriorada y comprobada por los exámenes médicos a los que accedí y en la cantidad de medicamentos que ingería.
Se agrega el hecho que a sus 83 años experimentaba la convalecencia de una operación a la columna vertebral, que le traía complicaciones no solamente de tipo físico". Pablo, ¿en qué momento de la vida se encuentra? "Viviendo con normalidad y aprovechando cada minuto de aprender, compartir y transmitir, de lo que le doy gracias a Dios cotidianamente. Parafraseando a Ortega y Gasset, conversar con el entorno resulta gratificante, más si aún puedes contribuir a hacerlo más grato e incluso bello". Autor: Mario Rodríguez Órdenes.