Autor: Paula Carrasco Weis Directora Asuntos Corporativos Aguas Antofagasta
Columnas de Opinión: Reconocimiento a Antofagasta
Columnas de Opinión: Reconocimiento a Antofagasta n la Región de Antofagasta sabemos que el agua no es sólo un servicio, es desarrollo, bienestar y futuro.
Por eso, el reconocimiento que se entregó a nuestra capital regional en el reciente Congreso Acades 2026, como la ciudad pionera con mayor población de Latinoamérica en contar con 100% de abastecimiento de agua potable vía desalación y liderar el reúso de aguas residuales en el país, no es un premio al azar.
Este no es solo un reconocimiento a la trayectoria y la visionaria mirada de futuro que impera en Antofagasta, sino un reflejo de lo que podemos lograr cuando trabajamos en asociatividad: empresas, municipio, autoridades y gobierno regional, todos juntos por nuestra Región.
Por este espíritu de colaboración permanente que ha sido el sello regional, nos parece que el seguir invirtiendo de forma aislada en nuevas plantas desaladoras para cubrir requerimientos particulares, no es el camino natural de este territorio.
No vemos a la región de Antofagasta con 50 desaladoras dispersas, sino con un desafio mayor: Contar con un Sistema de Integración Hídrica, que permita interconectar las instalaciones existentes, para construir una verdadera carretera hídrica al servicio de la Región. Estamos seguros que contar con un sistema integrado de gestión del agua, permitirá importantes economías de escala, respaldo y confiabilidad en el suministro para todos. Creemos que esa es la verdadera fórmula para lograr que pequeñas y aisladas comunidades, que actualmente no cuentan con un servicio de agua permanente, pueden obtener recursos hídricos sostenidos en el tiempo. Que pequeños y medianos empresarios, que prestan servicios a la industria regional, puedan recurrir al agua para sostener sus operaciones, sin pagar altos costos por este recurso. Sólo esa visión compartida es la que nos permitirá enfrentar con éxito la variabilidad climática y garantizar seguridad hídrica para las próximas generaciones. Nosotros, desde nuestra vereda, estamos trabajando para que así sea.
Ejemplos concretos, tenemos varios: La ampliación de nuestra Planta Desaladora de Antofagasta, la certificación en economía circular y los proyectos de reúso de aguas residuales son pasos concretos que muestran cómo avanzamos hacia un modelo sustentable. En Mejillones, por ejemplo, trabajamos para reutilizar aguas tratadas en procesos productivos como el hidrógeno verde, potenciando una industria que será clave para el futuro energético de Chile. Entendemos que el desarrollo regional exige mirar más allá de la operación sanitaria. Sabemos que el corredor bioceánico y otros proyectos estratégicos macrorregionales, requieren que el agua esté disponible de manera segura y sostenible. Precisamente en ese escenario es donde Aguas Antofagasta quiere ser un aliado confiable. La asociatividad nos ha permitido transformar imposibles en oportunidades. Hoy, en el desierto más árido del mundo, demostramos que el agua puede ser una realidad. Y lo hacemos convencidos de que nuestra empresa no sólo entrega un servicio esencial, sino que se convierte en un aliado estratégico del desarrollo regional. El desafío que tenemos por delante es enorme, pero también inspirador: seguir construyendo juntos una región resiliente, innovadora y sostenible. Porque cuando empresas, autoridades y comunidades trabajamos unidos, cada gota se convierte en futuro. C Columna Autor: Paula Carrasco Weis Directora Asuntos Corporativos Aguas Antofagasta. C Columna