Autor: Ximena Rincón González Senadora por Maule, presidenta de Demócratas
Columnas de Opinión: No es fútbol, ¡es coraje!
Columnas de Opinión: No es fútbol, ¡es coraje! e defendido -y seguiré defendiendocon convicción el ideal de un pais que crece en paz, con seguridad y justicia para todos sus habitantes. Eso fue precisamente lo que construimos durante tres décadas: el periodo más próspero y estable de nuestra historia reciente. No perfecto, pero profundamente valioso y transformador para millones de personas. Carlos Peña, en su columna del miércoles, critica nuestras decisiones -las mias y las de Carlos Maldonadopor haber tomado posición ante la deriva refundacional de los últimos años. Insinua que debimos permanecer en silencio, como si expresar una opinión clara frente a una propuesta constitucional que dividia al pais y desconocía nuestra historia fuera un acto inconveniente. Y hoy, nuevamente en el escenario de los extremos, volvemos a fijar posición sin dudarlo. En los últimos años, muchas cosas han cambiado en Chile. Algunas son más evidentes que otras. Desde el 2022, el crecimiento económico se ubica cerca del 2%, el desempleo lleva más de 2 años por sobre el 8%, en el último año se crearon sólo 141 empleos. Las cifras recuerdan un estancamiento de progreso a toda la sociedad chilena, que contrasta con las décadas de desarrollo que caracterizaron el retorno a la democracia. Y es que durante 30 años el pais logró dar con una formula que nos mantuvo en la cumbre, creando empleo y reduciendo la pobreza. Liderazgos claros y convicciones compartidas, sumados al sentido común y a una visión de largo plazo, eran aspectos caracteristicos de un amplio espectro de la política nacional que habilitaba el progreso. Soy de una generación que creció, participó y se convenció de la importancia de ese espiritu. Por lo mismo, frente a la involución de nuestra política, ante la ausencia de ese espiritu de progreso y la miopia propia del cálculo pequeño y cortoplacista, muchos hemos tenido que tomar decisiones políticas dificiles. Para el desinformado o mal intencionado, nuestros esfuerzos por retomar el camino de progreso y conectar con interlocutores sensatos podrían ser interpretados como una reacción táctica y calculada motivada por el oportunismo. Nada más alejado de la realidad. A modo de ejemplo, la creación de Demócratas fue el resultado de un quiebre doloroso con el domicilio politico histórico de muchos, por el que hemos pagado además un precio importante. Sin embargo, la responsabilidad de sostener los pilares de progreso y los principios de una sociedad libre requería de una acción valiente, sobre todo frente al avance de una ideología que ha polarizado al país. Asi, las antiguas placas tectónicas de nuestra politica, tanto en la izquierda como derecha, se han desplazado, causando terremotos y fracturas en distintos puntos del espectro público. Ha sido algo asi como un enjambre sismico. Por otro lado, nosotros, sin sacrificar nuestras convicciones e ideales, hemos debido adaptarnos al nuevo escenario y buscar nuevos aliados. Esto no ha sido oportunismo, sino el deseo y responsabilidad que sentimos de evitar que el pais siga estancado. Chile necesita un centro politico activo, moderno, sin compleJos, que enfrente con claridad los riesgos de los extremos. Y esoes lo que, con convicción, hemos decidido hacer. Como decía Mandela, "el coraje no es la ausencia de miedo, sino la capacidad de actuar a pesar de el".. C Columna