Autor: Wilta Berrios Oyanadel Dra. en Educación
Columnas de Opinión: Aconcagua como Laboratorio de Paz Social
Columnas de Opinión: Aconcagua como Laboratorio de Paz Social Está claro que tenemos una tarea que realizar y que necesitamos la paz territorial en el Valle de Aconcagua, no lo digo como un ejercicio romántico, sino una urgencia técnica y ética que demanda comprender la interconexión profunda entre la geografía de conflicto y el ecosistema escolar.
Se debe abordar desde esta manera, ya que los establecimientos son el vivo reflejo de un entorno social complejo que ya no guarda los parámetros de antaño en el Valle, y no digamos que es por la institucionalidad en el sistema educativo, sino que los dados deben apuntar hacia las familias y eso es entendiendo que las escuelas no son islas, sino que las diversas tensiones de nuestra cuenca.
La violencia se ha generado como una pérdida de arraigo y los lazos que, históricamente, definieron al interior de la Región de Valparaíso, nos hemos convertido en un Aconcagua con pérdida de lazos de vecindad, ya que la conexión que antes no teníamos con tanto flujo, ahora también ha jugado en contra por la diversificación de culturas que deben aprender a incorporarse a las características propias de esta zona.
Para volver a recuperar la paz territorial con un enfoque de Ecología del Desarrollo Humano, debemos tratarla desde ahí, devolver al territorio ese currículo vivo en donde la resolución de conflictos se enfrentan y se conciben como un verdadero problema y complejo ente social que nos desvincula como personas, ya que el problema social se traspasa a los establecimientos educativos.
Esta desconexión es el primer caldo de cultivo para que la crisis social externa se extrapole a las quier tipo. aulas llegando a transforEn el Aconcagua, esto mar los espacios educatiimplica reconocer que la vos en un lugar de descarga de frustraciones, enojos, problemas complejos de salud mental y por sobre todo y, con mucha pena, ver niños y jóvenes que no son felices, eso duele día a día en las aulas y patios de establecimientos educativos en donde los docentes se van desgastando tratando de ser una luz de esperanza a todos esos pequeños seres humanos y jóvenes en desarrollo aún.
Es por ello que es fundamental centrarse en crear 'Zonas de Amortiguación Institucional', donde los establecimientos educacionales actúen y sean el lugar más seguro para los estudiantes y se encuentre paz ciudadana capaz de procesar las tensiones del valle sin replicarlas, ya que todo debe apuntar a un arreglo en trescientos sesenta grados y no solo colocando los esfuerzos en las unidades educativas, debe ser un plan en conjunto con las demás instituciones. Se requiere que los estudiantes sean participes de actividades, conversatorios y considerados ciudadanos de la gestión de la paz y convivencia territorial no como una imposición meramente administrativa, sino que constructores de su propio entorno.
Johan Galtung (1930-2024) fue un sociólogo y matemático noruego, ampliamente reconocido como el padre y fundador de los estudios sobre la paz y la investigación de conflictos, que nos entrega una denominación llamada 'paz positiva' que requiere justamente lo que nosotros precisamos, de la paz territorial que vaya hacia las escuelas, en donde se requiere no solo de la ausencia de los conflictos en los establecimientos, sino que la presencia de estructura de justicia y colaboración que hagan innececrisis social de Alfabetización Socioemocional Territorial se debe enseñar a los estudiantes y mapear sus conflictos locales, buscando soluciones que beneficien al conjunto de la comunidad, siendo imperativo, por tanto, que el liderazgo educativo en el valle asuma un rol político-pedagógico, articulándose con juntas de vecinos, clubes deportivos y organizaciones locales para crear un 'Cordón de Cuidado' que proteja la trayectoria educativa de las interferencias de la crisis social, asegurando que el aula sea el único lugar donde el diálogo prevalezca sobre la fuerza y donde la identidad del aconcaguino se reconstruya desde la solidaridad y no desde la exclusión. Debemos apostar por una 'Pedagogía del Lugar', donde el río Aconcagua y la cordillera no sean solo paisajes, sino símbolos de una interdependencia ineludible que nos obliga a cooperar para sobrevivir. La paz territorial llega a las unidades educativas cuando el sistema es capaz de demostrar que la colaboración genera mejores resultados vitales que la confrontación.
Solo así, transformando la escuela en un santuario de pensamiento crítico y respeto mutuo, lograremos que el valle deje de ser un espacio de tránsito para la crisis y se convierta en un territorio de vanguardia en la construcción de una nueva convivencia nacional, donde la educación sea el motor de una transformación social pacífica, profunda y permanente. «Que la brújula del Río de Aconcagua y la Cordillera de Los Andes, fruto de la naturaleza misma, nos una en una 'Pedagogía del Lugar' que transforme la violencia en paz», W.B.O. Dr. en saria la agresión de cualEducación, San Felipe, Chile. Autor: Wilta Berrios Oyanadel Dra. en Educación.