Autor: Marcel André Thezá Académico Ceder Universidad de Los Lagos
Columnas de Opinión: Investigación con pantalones más largos
Columnas de Opinión: Investigación con pantalones más largos n el contexto de un balance modesto de cuatro años en materia de nuevas iniciativas para el desarrollo de la ciencia, la tecnología, el conocimiento y la innovación -lo que habiE tualmente llamamos sistema CTCI-, el despliegue del Programa de Financiamiento Estructural FIU destaca como una noticia de alto impacto; por solitaria que esta sea en la actual arquitectura de inversión pública. ¿Por qué es importante? Las universidades conforman un pilar fundamental del andamiaje del conocimiento nacional. En muchas de nuestras regiones, estas instituciones operan como los únicas que son capaces de producir la "energía de activación" necesaria para identificar, promover y ejecutar iniciativas de desarrollo. Su rol es crítico para transformar el potencial territorial en bienestar social y cohesión efectiva. Sin embargo, nuestro país se constituye de territorios con asimetrías en la capacidad instalada que son evidentes. De no ser corregidas, estas brechas seguirán siendo un escollo que impide un fortalecimiento integral de la investigación, alejándonos del ideal de desarrollo al que aspiramos. En concreto, ha existido una disparidad histórica en la transferencia de recursos estatales hacia las universidades regionales, limitando su capacidad de respuesta ante los desafios locales.
Bien sabemos que estos territorios son el escenario práctico de activos estratégicos globales: por ejemplo, desde nuestras provincias ricas en litio y el alto potencial de irradiancia para el hidrógeno verde, hasta los recursos de biodiversidad, reservas y cuencas críticas. No obstante, allí también se despliegan las tensiones sociales que nos preocupan y alertan.
Por lo tanto, fortalecer la investigación en los territorios no es solo un acto de descentralización, sino una estrategia para incorporar estas capacidades en la generación de soluciones con base científica para problemas que hoy tienen un carácter potencial en cada zona.
Un Programa de Financiamiento Estructural como el FIU, que busca crear condiciones habilitantes robustas, impulsar planes de investigación de largo aliento, aumentar la densidad de investigadores en regiones y potenciar el postgrado, debe necesariamente ser una política de Estado sostenible. Se requiere de un tiempo largo y permanente que permita la consolidación de estos esfuerzos y favorezca el establecimiento de alianzas regionales multidimensionales. Esperemos que las nuevas autoridades nacionales mantengan el respaldo a iniciativas que fortalecen la soberanía del conocimien to en Chile, como es el caso del FIU. Autor: Marcel André Thezá Académico Ceder Universidad de Los Lagos. C Columna