Autor: CAMILA FIGUEROA
"Tuvimos que hacer un rescate entre dos laderas, con casi solo acantilados y lleno de vegetación"
"Tuvimos que hacer un rescate entre dos laderas, con casi solo acantilados y lleno de vegetación" I plan de travesía de un excursionista era rodear el volcan Osorno por el Paso Desolación, en Petrohué, continuar hasta la laguna Licarayén y finalizar el descenso por el sector de La Cascada. Pero no lo logró.
Pese a su extensa experiencia en montaña, el deportista de 36 años quedó atrapado entre dos cataratas y tuvo que ser rescatado por el Grupo de Aviación Nº5 de la Fuerza Aérea de Chile (Fach). "Se encontraba haciendo descenso en cuerda por unas cascadas. Eran tres: bajó por una y luego por la otra, hasta que tuvo un problema con la cuerda y no pudo recuperarla porque se quedó enganchada, así que terminó atrapado entre los saltos de agua. Era imposible salir caminando de ese lugar", describe el teniente Dámaso Elizalde, quien participó en el rescate. El general Rodrigo Zeballos Quinteros, comandante en jefe de la III Brigada Aérea, con asiento en Puerto Montt, cuenta que el excursionista estaba inubicable desde el sábado.
El martes en la noche, agrega, Carabineros por fin logró verlo en una zona de muy difícil acceso, por lo que el rescate inmediato era prácticamente imposible y pidieron ayuda a la Fach. "Tengo entendido que se hacían señas con linternas. Finalmente, SeCEDIDA napred nos entregó las coordenadas cerca de la medianoche y así pudimos planificar el rescate con un helicóptero Bell-412, que permite realizar operaciones en terrenos complejos y utilizar el tecle. Me refiero a la soga que permite descolgar personas", explica el general Zeballos. Lo más difícil del rescate, agrega el teniente Pedro González, piloto del Bell-412, fue volar por una compleja zona boscosa, repleta de árboles de diferentes tamaños y sin un lugar firme o seguro para aterrizar. A su favor, menciona, el excursionista vestía ropa de colores llamativos, lo que permitió distinguirlo bien entre la vegetación desde el aire. "Honestamente para mí ha sido uno de los rescates más difíciles. Tuvimos que hacer un rescate entre dos laderas, con casi solo acantilados y lleno de vegetación.
Por lo mismo hubo que mantener la altura y bajar por tecle (soga). Eso significó que no podía hacer movimientos bruscos, ni ir de adelante hacia atrás o de derecha a izquierda porque se podía enredar (la soga o tecle) entre los árboles", detalla González. El general Zeballos destaca que el Grupo de Aviación Nº5 cuenta con entrenamiento médico, por lo que el miembro de la tripulación que bajó del helicóptero pudo corroborar las condiciones de salud del excursionista. Tras eso, enfatiza, ambos regresaron a la aeronave a través del mismo tecle. "En el helicóptero caben 13 personas en condiciones de pasajero normal, además del piloto, el copiloto y un tripulante. Pero si se requieren camillas, caben seis.
En aquella oportunidad no fue necesario, pero de ser requerido, nuestro personal médico baja con la camilla en el pecho o en la espalda, evalúa a la persona, la asegura y luego la engancha al tecle", describe. Autor: CAMILA FIGUEROA. "Honestamente para mí ha sido uno de los rescates más difíciles", dice el piloto Pedro González. Oficial de la Fach detalla peligroso rescate de un excursionista perdido en el Volcán Osorno El deportista tiene 36 años y vasta experiencia en montaña. Pasó solo cuatro noches.