Putin y Xi Jinping refuerzan su respaldo a Venezuela y Cuba tras cumbre en Moscú
Putin y Xi Jinping refuerzan su respaldo a Venezuela y Cuba tras cumbre en Moscú E n un movimiento que redefine el tablero geopolítico en América Latina, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, y su homólogo chino, Xi Jinping, sellaron este miércoles una renovada alianza de apoyo a sus principales aliados en la región: Venezuela y Cuba. En el marco de una visita oficial en Moscú, ambos líderes dejaron claro que la influencia de sus potencias en el hemisferio occidental es una prioridad inamovible de sus agendas exteriores. El encuentro, que se extendió por varias horas, culminó con una declaración en la que Moscú y Pekín se comprometieron a fortalecer la estabilidad de los gobiernos de Nicolás Maduro y Miguel Díaz-Canel.
Según los mandatarios, esta cooperación busca contrarrestar las "presiones externas" y lo que denominaron como "interferencias en los asuntos internos de naciones soberanas", en clara alusión a las políticas de Estados Unidos y la Unión Europea. Inversiones y blindaje económico El pilar central de este acuerdo radica en la creación de nuevos mecanismos financieros para eludir las sanciones internacionales.
Xi Jinping destacó que China está dispuesta a ampliar sus proyectos de infraestruc tura bajo la iniciativa de la "Franja y la Ruta" tanto en territorio venezolano como cubano, asegurando líneas de crédito que permitan la reactivación de sectores clave como el petróleo, la minería y las telecomunicaciones. Por su parte, Putin enfatizó que Rusia continuará proveyendo tecnología avanzada y asistencia técnica en áreas estratégicas.
El líder ruso subrayó que la relación con estos países no es meramente comercial, sino "fraternal", y que el apoyo logístico y energético será fundamental para que ambas naciones enfrenten los bloqueos económicos que han mermado sus economías en la última década. Cooperación militar bajo la lupa Uno de los puntos que mayor preocupación ha generado en la comunidad internacional es el anuncio de una profundización en la cooperación técnico-militar. Si bien no se detalló la instalación de nuevas bases, el documento conjunto menciona la realización de ejercicios militares combinados y el suministro de equipamiento para la defensa nacional. Esta medida es vista por analistas como un mensaje directo a Washington sobre la presencia activa de potencias euroasiáticas en el Caribe.
La declaración sostiene que estas acciones buscan garantizar la paz regional frente a posibles "aventuras intervencionistas". Sin embargo, el lenguaje utilizado por Putin y Xi sugiere una voluntad de proteger sus inversiones estratégicas ante cualquier cambio de escenario político en la región, blindando militarmente a sus socios más cercanos.
El impacto en la región La respuesta de Venezuela y Cuba no se hizo esperar, celebrando el respaldo como una "victoria de la multipolaridad". Para los expertos, este anuncio consolida a Caracas y La Habana como los nodos principales de la influencia de Pekín y Moscú en América, permitiéndoles un margen de maniobra mucho mayor en sus negociaciones internacionales y reduciendo el impacto de las medidas restrictivas impuestas por organismos de occidente. Este fortalecimiento del eje Moscú-Pekín-Caracas-La Habana ocurre en un momento de tensiones globales crecientes.
Al presentar un frente unido, China y Rusia demuestran que su capacidad de proyección no se limita a sus fronteras inmediatas, sino que están dispuestos a disputar la hegemonía política en territorios tradicionalmente considerados bajo el área de influencia estadounidense. Reacciones desde la oposición La respuesta de la Casa Blanca ante la declaración conjunta de Vladimir Putin y Xi Jinping no se hizo esperar. El presidente Donald Trump utilizó sus canales oficiales para lanzar una dura advertencia, señalando que su administración no permitirá que potencias extranjeras utilicen a Venezuela y Cuba como "peones" para desestabilizar la región. El mandatario estadounidense enfatizó que cualquier incremento en la presencia militar de Rusia o China en el Caribe será interpretado como un acto de hostilidad. "Bajo mi mandato, la seguridad de América es primero. No nos quedaremos de brazos cruzados mientras regímenes comunistas y autoritarios intentan construir una base de operaciones a pocos kilómetros de nuestras costas", afirmó el mandatario. Desde Washington ya se evalúa un endurecimiento de las sanciones comerciales para cualquier entidad financiera que facilite los "mecanismos de elusión" propuestos en la cumbre de Moscú. El retorno de la Doctrina Monroe Analistas cercanos al ala republicana en el Congreso de EE.
UU. señalaron que este escenario marca el regreso oficial de una interpretación rígida de la Doctrina Monroe, que establece que cualquier intervención de potencias europeas o asiáticas en América es vista como una amenaza a la paz. El senador Marco Rubio, una de las voces más influyentes en política exterior, calificó la alianza como un "desafío directo a la libertad" y solicitó una reunión de emergencia con el Consejo de Seguridad Nacional. Para los conservadores en Washington, el apoyo económico de Pekín es visto con igual o mayor recelo que la presencia militar rusa.
Argumentan que los créditos chinos no son "ayuda desinteresada", sino una forma de "trampa de deuda" que terminará por entregar el control de los recursos naturales venezolanos a manos del Partido Comunista Chino, comprometiendo la soberanía energética de todo el continente. Alineación conservadora en Sudamérica La noticia también encontró eco en líderes CEDIDA regionales de derecha. En Argentina, sectores vinculados a la oposición conservadora expresaron su preocupación por el "aislamiento" que este tipo de alianzas genera para la región.
Por su parte, el presidente electo de Chile, José Antonio Kast, quien se encuentra precisamente en una gira por Europa, se refirió al tema señalando que el fortalecimiento de dictaduras mediante el apoyo de potencias extranjeras es un retroceso para la democracia en América Latina.
Kast advirtió que la influencia de Rusia y China en países vecinos debe ser mirada con cautela, especialmente en términos de ciberseguridad y control de infraestructuras críticas. "Necesitamos una región que mire hacia la libertad y el libre mercado, no una que dependa de la voluntad de regímenes que no respetan los derechos humanos", sostuvo el líder chileno desde Bruselas. Presión sobre la OEA y organismos regionales Desde diversos centros de pensamiento conservador se ha comenzado a presionar para que la Organización de los Estados Americanos (OEA) emita una condena formal. El argumento principal es que la "asistencia técnica militar" mencionada por Putin y Xi viola los tratados de paz regional y fomenta una carrera armamentista en un momento donde las urgencias sociales son la prioridad. Finalmente, fuentes diplomáticas sugieren que este bloque conservador buscará coordinar una "red de contención" que limite el avance de los proyectos de la "Franja y la Ruta" en países con gobiernos afines.
La estrategia consistiría en ofrecer alternativas de inversión desde el sector privado estadounidense y europeo que compitan con las condiciones ofrecidas por Pekín, evitando así que más naciones caigan bajo la órbita de influencia del eje euroasiático.. · Los mandatarios de Rusia y China emitieron una declaración conjunta en la que rechazan las sanciones externas y prometen profundizar la cooperación económica y militar con los gobiernos de Caracas y La Habana. Distintas reacciones frente a esta noticia