EDITORIAL: Entre hitos y promesas pendientes
EDITORIAL: Entre hitos y promesas pendientes La visita del presidente Gabriel Boric a la región de Aysén, su segunda y última parada oficial en la zona durante su mandato, representa un momento de profundos contrastes entre la agenda institucional y las demandas ciudadanas no resueltas. Por un lado, es justo reconocer avances en la gestión que apuntan a necesidades críticas. La firma dci Plan de Desarrollo de Zonas Extremas y la inauguración de infraestructuras largamente esperadas, como el Hospital Dr. Leopoldo Ortega en Chile Chico y la Posta de Salud Rural en Puyuhuapi, son hitos que reflejan una inversión estatal necesaria en salud y soberanía. Se logra distinguir cierta mirada regionalista en la gestión, aunque tibia. Sin embargo, esta gira -antes de iniciarse aúnno ha estado exenta de críticas severas que empañan el balance oficial. Diversas autoridades regionales han manifestado que la visita carece de anuncios con impacto real para el desarrollo aysenino.
El punto más crítico radica en el incumplimiento del compromiso de pavimentación de la Carretera Austral: de los 140 kilómetros prometidos, el avance real no supera los 20 kilómetros, una cifra que genera decepción en una zona que depende vitalmente de su ruta principal. Es cierto que el anuncio fue más engañoso de lo que después se explicó, cuando se puntualizó que durante el gobierno de Boric se sentarían las bases para asegurar la inversión de este anhelado proyecto.
Además, persiste la frustración por la ausencia de la nueva barcaza para el lago General Carrera, que fue prometida en 2023 y cuya materialización ha ido avanzando a la más fEditorialLa fEditorialLa visita del presidente Boric: Entre hitos y promesas pendientes mínima velocidad permitida por la burocracia estatal.
En salud, aunque se celebra la nueva infraestructura en Chile Chico, vemos como el concejal Mario Figueroa y otros representantes han sido enfáticos en señalar que un hospital sin una unidad de diálisis o sin especialistas permanentes es una respuesta incompleta al “dolor humano” de quienes deben viajar horas para recibir tratamiento.
En conclusión, mientras el Ejecutivo vendrá a la región de Aysén a destacar sus logros, cortar cintas, tomar fotografías para la posteridad, dejar los nombres de sus autoridades en las placas conmemorativas de los edificios, la comunidad regional advierte que se siguen necesitando soluciones definitivas a las brechas históricas que siguen afectando nuestra calidad de vida..