COLUMNAS DE OPINIÓN: Además de condenar hay que actuar
COLUMNAS DE OPINIÓN: Además de condenar hay que actuar O Columna Paulina Núñez Urrutia Presidenta del Senado Además de condenar hay que actuar ay dolores que no se pueden explicar. El asesinato de María Victoria Reyes, inspectora de un colegio de Calama, no solo nos golpeacomo país: nos rompecomocomunidad. Una mujer que cuidaba, que acompañaba, que estaba ahí para proteger a nuestros niños, fue brutalmente atacada enel lugar que debía ser más seguro para todos. Ese día no falló solo una persona. Fallamos como Estado. Elataque, que dejó ademása varios estudiantes heridos, no fue impulsivo. Fue planificado, con intención de causar daño.
Y eso nos obliga a hacernos una pregunta incómoda: ¿ qué no vimos?, ¿qué no prevenimos y por qué no fuimos capaces de evitarlo a tiempo? Pero enmedio de esa tragedia, hay algo que no podemos olvidar. Fueron los propios estudiantes quienes enfrentaron al agresor. Jóvenes que, en medio del caos, reaccionaron para proteger aotros. Ese gesto habla de humanidad, de coraje, de sentido de comunidad. Pero también nos interpela con fuerza: nuncadebieronestar enesasituación. Nunca debieronarriesgarsu vida para suplir lo que el Estado no logró garantizar. Como senadora por la Región de Antofagasta, este dolores también mío. Calama no es una noticia más. Es una comunidad herida. Y por esolo digo conclaridad: no basta con condenar, hay queactuar. Hace casi unaaño fui coautora de un proyecto que buscaba permitirlainstalación de detectores de metales enlos colegios. Enesemomento, la discusión fue ideológica. Se dijo que podía estigmatizar alos estudiantes. Sin embargo, esamismaidea terminóincorporándose en la ley de convivencia escolar, que hoy es unarealidad. Eso demuestra que muchas veces llegamos tarde aacuerdos que debieron haberse tomado antes, solo por razones ideológicas mezquinas. Hoy, además, vemos que el país zones ideológicas mezquinas. Hoy, además, vemos que el país hacambiado. La evidencia es clara.
Según la encuesta Plaza Pública Cadem deesta semana, el 78% de las personas cree que lo ocurrido en Calama no es un hecho aislado, sino un problema generalizado, y existe un respaldo abrumador a medidas concretas: 86% apoya detectores de metales y 81% la revisión de mochilasen los colegios. La ciudadanía entendió algo quela política demoró en asumir: la seguridad es una condición básica para educar. El gobierno ha reaccionado, y es justo decirlo. Ha anunciado medidas con las que estoy de acuerdo, como avanzar en la revisión de mochilas y fortalecer los controles de ingreso a los establecimientos, junto con accionesjudiciales y apoyo alas comunidades afectadas. Pero como sociedad el desafio es ir más allá delareacción. Tenemos que anticiparnos. Como presidenta del Senado, asumo esa responsabilidad. Voy a impulsar un acuerdo transversal, una reforma que esté ala altura de lo que hoy viven miles de familias en Chile. No se trata de una medida puntual, se trata de construir un sistema que prevenga, que proteja y que devuelva a nuestros niños la seguridad que han perdido. Este noes un debate ideológico. Es un deber. Porque cuando un niño entra a un colegio, debe hacerlo con la certeza de que está protegido. Y cuando un profesor o asistente de la educación llega a su trabajo, debe tener la garantía de que volverá asucasa. Ala familia de María Victoria Reyes, a sus colegas, a los estudiantes que vivieron ese horror, les debemos algo más que palabras. Les debemos decisiones. Les debemos urgencia. Porquesi no actuamos ahora, no solo estaremos llegando. tarde. Estaremos fallando de nuevo. tarde. Estaremos fallando de nuevo.. -