Editorial: Un diagnóstico que también golpea a la región
Editorial: Un diagnóstico que también golpea a la región El cancer infantil no solo es una enfermedad compleja desde el punto de vista médico, sino también una experiencia que transforma por completo la vida de las familias. En la Región de Coquimbo, ese impacto se intensifica por una realidad que se repite: la necesidad de trasladarse a Santiago para acceder a tratamientos especializados. No se trata únicamente de la calidad de la atención, sino de todo lo que implica llegar hasta ella. Dejar el hogar, el trabajo, la escuela de los hijos y las redes de apoyo para enfrentar un proceso largo e incierto supone un desgaste emocional y económico difícil de dimensionar. Esta situación deja en evidencia una brecha estructural en el sistema de salud. La ausencia de un centro oncológico pediátrico en la región obliga a las familias a reorganizar su vida en medio de la enfermedad, generando una desigualdad que no debiera existir. Mientras algunas familias pueden sostener ese proceso con redes de apoyo, otras enfrentan la enfermedad en condiciones mucho más complejas. Esa diferencia marca profundamente la experiencia de quienes viven el cáncer infantil fuera de la capital. Avanzar en equidad territorial en salud implica no solo garantizar tratamientos, sino también acercarlos.
Contar con atención especializada en la región no solo aliviaría la carga de las familias, sino que también permitiría enfrentar la enfermedad con mayor dignidad y acompañamiento.. La falta de atención oncológica pediátrica local obliga a familias a enfrentar el cáncer infantil lejos de casa, profundizando una desigualdad que va más allá de la salud. EDITORIAL