Triple golpe tiene a los agricultores del Limarí al borde del colapso: sequía, mosca de la fruta y alza de combustibles
Triple golpe tiene a los agricultores del Limarí al borde del colapso: sequía, mosca de la fruta y alza de combustibles AAA A agricultores agricultores Triple golpe tiene a los] del Limarí al borde del colapso: sequía, mosca de la fruta y alza de combustibles El Más de 500 pequeños productores acumulan pérdidas millonarias con frutas y hortalizas que no pueden vender y el gobierno se comprometió a agilizar los trámites del SAG. DF Regiones POR CAMILA BEJARANO, ZONA NORTE En los valles del Limarí (Región de Coquimbo), los agricultores enfrentan una tormenta perfecta.
Hace más de un año que la mosca de la fruta instaló su foco en los sectores de Rapel, Pedregal y Colliguay, en la comuna de Monte Patria, y las llamadas "zonas sucias" siguen bloqueando la salida de productos hacia los mercados, lo que tiene a cientos de productores de la zona con sus cosechas listas, pero sin poder venderlas.
Aello se suma además una sequía sin precedentes, con el embalse La Paloma a apenas 5% de su capacidad, mientras que el alza sostenida en los precios de los combustibles ha en= carecido toda la cadena productiva.
Fidel Salinas, presidente del Sindicato de Pequeños Agricultores y Productores de Hortalizas y Cítricos de la zona, describe la situación: "Esto viene hace tiempo, ya teníamos la sequía, que es un problema grande, pero ahora esta problemática de la mosca de la fruta ha sido terrible para nosotros porque repercute aún más en nuestra fuente de trabajo.
Ahora hablamos de zonas afectadas, zonas sucias, como le llaman, desde donde no se puede sacar ninguna fruta mientras no haya un monitoreo". Millones parados en los campos Las pérdidas son difíciles de cuantificar, pero los números que manejan los propios agricultores son elocuentes. Higos, paltas, limones, membrillos, nueces, pasas y uva de mesa son los productos más golpeados. Salinas da ejemplos concretos sobre el problema con la mosca de la fruta. "Estamos hablando con un pequeño productor que tiene 500 kilos de higo. Eso es $ 1 millón que no puede mover que necesita para sobrevivir. Pero hay otro que tiene 10 mil kilos de pasas, a $ 1.000 el kilo, ese productor tiene $ 10 millones inmovilizados.
Si sumamos todos los casos es una cantidad enorme de plata que está paralizada, productos que no se pueden vender o que están en la planta y no los pueden sacar". Según el dirigente, unos 500 pequeños y medianos productores están afectados en el sector. El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), por su parte, tiene registrados cerca de 820 productores inscritos en 62 áreas de riesgo en Monte Patria. La restricción no significa que los productos estén infectados, basta con que se encuentren dentro del radio de acción declarado de la plaga para que se exija autorización para movilizarlos.
El problema se vuelve crítico para quienes trabajan con productos perecibles. "Hubo productores de hortalizas que no podían sacar sus frutas porque el memorándum que se redactaba tenía que ir a Santiago, y desde allá demoraba varios días en regresar, y el productor perdía sus cosechas porque productos como los tomates hay que venderlos lo más rápido posible", explica Salinas. Semanas después de que el tema saliera a la luz pública, la rueda todavía no se ha destrabado. La sequía, el otro frente Lo que hace que esta crisis sea particularmente grave es que se acumula sobre problemas anteriores. La sequía ya tenía al Limaríen una situación límite.
El embalse La Paloma, que es la principal fuente de agua para el valle, está a cerca de 5% de su capacidad y el canal Cogotí se mantiene cerrado hasta nuevo aviso. "No ha llovido nada y estamos esperando, pero aunque 9020 PRODUCTORES EN ÁREAS DE RIESGO DE MONTE PATRIA TIENE REGISTRADOS EL SAG. SAG. SAG. SAG. llueva, esto no va cambiar la crisis que estamos viviendo" advierte Salinas, señalando que la plaga llegó a tapar mediáticamente una crisis hídrica que tampoco se ha resuelto.
Para el dirigente, la respuesta a la crisis hídrica pasa por invertiren pozos profundos comunitarios, algo que ya se hizo en la zona durante la gran sequía de 1967. "En Cañaveral se hizo un pozo profundo encamisado con tubería de fierro, acá en Santa Rosa se hizo otro profundo, y los agricultores se ordenaron con eso y se salió adelante", recuerda. La diferencia hoy, dice, es que las napas están más profundas y la inversión es grande, por lo que se requiere mayor apoyo económico del Estado.
El combustible encareció todo El alza en los precios de los combustibles provocada por la guerra en Irán vino a agregar una nueva capa de costos a una situación ya de por sí complicada. "El costo de producir hoy en día, con el alza de la bencina y todas estas cosas que han venido ocurriendo, se hace insostenible", resume Salinas. El problema se duplica para aquellos agricultores que deben trasladar su producción a puntos de revisión antes de poder venderla, incrementando los gastos logísticos en un contexto donde los ingresos llevan meses bloqueados.
A esto se suma que gran parte de los afectados no tiene acceso a los instrumentos del Estado. "Muchos productores no son usuarios del Indap (Instituto de Desarrollo Agropecuario). Son agricultores, pero no están registrados en ningún instrumento del Estado. Se tiene que crear un instrumento especialmente para ese segmento", planteó Salinas en una reciente reunión con las autoridades.
Reunión con el ministro de Agricultura Hace algunos días, el alcalde de Monte Patria, Cristian Herrera, junto al senador Matías Walker y representantes de los productores, se trasladaron hasta Santiago para reunirse con el ministro de Agricultura, Jaime Campos. "Nos plantearon los problemas de cómo está operando el SAG (Servicio Agrícola y Ganadero) en la erradicación de la mosca de la fruta. Hemos comprometido esfuerzos para dar una respuesta", dijo el ministro poco después del encuentro.
Tras la cita, los productores esperan que se agilicen los procesos del servicio. "El ministro dio la instrucción de que el director nacional (del SAG) venga a la zona a reunirse con nosotros", señaló el dirigente.
El Gobierno también se comprometió a trabajar desde la región con el Seremi de Agricultura, el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) y la Corfo para poder canalizar instrumentos de apoyo al sector y evitar que algunos productores deban dejar de operar..