Autor: Francisca Valdés Presidenta de USEC
Cartas: IA: UNA OPORTUNIDAD PARA FORTALECER LO HUMANO
Cartas: IA: UNA OPORTUNIDAD PARA FORTALECER LO HUMANO SEÑOR DIRECTOR: La reciente encíclica Magnifica Humanitas, del Papa León XIV, llega en un momento decisivo. La inteligencia artificial ya no es una promesa futura: está transformando el trabajo, las decisiones empresariales y la forma en que nos relacionamos. En ese contexto, el desarrollo de la IA nos plantea una tarea urgente: fortalecer aquello que nos hace propiamente humanos. El documento recuerda que la tecnología no es, en concreto, neutral: toma el rostro de quienes la conciben, financian, regulan y utilizan. Esa afirmación interpela directamente al mundo empresarial. No basta con preguntarnos cuánto podemos automatizar, acelerar, innovar o reducir costos; la pregunta clave es cómo esta transformación puede ampliar capacidades, fortalecer vínculos y poner a la persona en el centro. A la luz de la Doctrina Social de la Iglesia, que esta encíclica actualiza a 135 años de Rerum Novarum, el liderazgo no puede separarse de la responsabilidad moral. La innovación, cuando se orienta con discernimiento, puede ser una gran aliada para el trabajo digno, la creatividad, la libertad y la capacidad de encuentro.
La encíclica advierte sobre la necesidad de sistemas centrados en la persona y no solo en el rendimiento, y plantea que la calidad y la dignidad del trabajo deben ser parte de los indicadores de éxito. Para las empresas, el llamado es claro: lideremos la transformación tecnológica con innovación, responsabilidad, criterio ético y sentido de bien común.
Eso implica adoptar la IA no solo preguntándonos qué procesos puede mejorar, sino también qué capacidades humanas debemos fortalecer, cómo protegemos la dignidad del trabajo y qué criterios guiarán decisiones que no pueden quedar entregadas solo a la eficiencia. Autor: Francisca Valdés Presidenta de USEC.