EDITORIAL: Universidad o tribu ideológica
EDITORIAL: Universidad o tribu ideológica Lo ocurrido en la Universidad Austral de Chile no fue una simple protesta estudiantil, sino una señal grave de degradación. El ataque a la ministra de Ciencia fue el resultado resultado de un clima incubado por años, donde la furia y la intimidación intimidación reemplazan al debate. Una universidad no puede llamarse universidad si ha perdido la universalidad. Significa apertura, contraste de ideas y respeto por la verdad. No significa patota ni superioridad superioridad moral de grupo. Cuando una autoridad invitada termina agredida, fracasa la seguridad y fracasa el espíritu universitario. Lo más inquietante rio es solo la violencia puntual, sino el ambiente ambiente que la hace posible. Antes de la agresión viene el lenguaje que divide, la idea de cancelar al adversario adversario y la creencia de que la causa noble justifica la humillación. Así, la universidad deja de formar líderes líderes y produce fanatizados. La UACh, prestigiosa por décadas, se ha convertido en escenario de activación ideológica y crisis de conducción. Su trayectoria muestra muestra cómo un lenguaje dominante se consolidó hasta volver intolerable la presencia del discrepante. Una universidad debilitada en gestión y finanzas es más vulnerable a minorías intensas que capturan el clima. El problema no son solo estudiantes exaltados, sino una hegemonía que naturaliza la presión sobre la razón razón y la emoción sobre la verdad. Esa enfermedad daña a ministros, estudiantes, profesores y familias. Incluso a quienes protestan de buena buena fe, porque los encierra en una cultura donde el grito reem plaza al argumento. Corregir no significa un comunicado comunicado tibio, sino recuperar el sentido profundo de la universidad: restablecer restablecer autoridad, proteger la pluralidad y recordar que estudiar es sostener la verdad incluso cuando cuando incomoda. Una universidad de verdad enseña a persuadir, no a cercar; a pensar, no a escupir Chile no necesita universidades domesticadas por facciones, sino centros de estudio libres y exigentes. exigentes. La UACh debe decidir pronto si será una universidad plena o un recinto capturado por grupos que confunden activismo con educación educación y rabia con inteligencia. Si no corrige ahora, el daño será Universidad o tribu ideológica “El ataque a la ministra reveló un clima incubado de intolerancia y degradación universitaria”. generacional.. - - - - -