Veinteañeros y treintañeros, con MBA y background financiero: el semillero clave que dejó Pérez en Quiñenco
Veinteañeros y treintañeros, con MBA y background financiero: el semillero clave que dejó Pérez en Quiñenco Un semillero que ha dado frutos... y de los buenos --calibre exportación-es el que ideó el hasta ayer gerente general de Quiñenco para atraer al mejor talento.
Fue en la primera década de los 2000 cuando Francisco Pérez Mackenna impulsó la idea de transformar la subgerencia de Desarrollo del holding industrial como la plataforma para preparar a los jóvenes ejecutivos que posteriormente han ocupado posiciones clave en la compañía. El mismo trampolín, por ejemplo, del que viene Macario Valdés, quien desde hoy es el nuevo CEO de Quiñenco, que reemplaza al mismo que lo contrató en 2011.
A través de este modelo de "reclutamiento", cuentan en el sector, lo que hacía Pérez era contratar a recién egresados de MBA de universidades reconocidas, de preferencia extranjeras, con perfil etario de entre 25 y 30 años y con background del mundo financiero.
Bajo ese esquema, su sistema se enfocó en contratar "parejas" de subgerentes de desarrollo, quienes después de dos o tres años emigraban a alguna gerencia de las compañías filiales de la matriz. "Esos primeros años eran como una especie de mentoría para esos ejecutivos jóvenes, ya que los preparaba para asumir puestos clave en el grupo", dice uno de los gerentes que pasó por el llamado "semillero", aunque entre pasillos más de alguna vez se escuchó hablar de los "minions de Pancho", ya que él era principalmente quien entrevistaba y fichaba. Su dupla headhunting era Felipe Joannon (MBA de Wharton) en ese momento, como gerente de Desarrollo de Quiñenco. Este modelo partió con Claudio Iglesis, en 2007, cuando llegó a la subgerencia de Desarrollo de Quiñenco. En ese momento él llegó solo y de ahí pasó a la gerencia de Alusa. Estuvo detrás de la operación de Techpack (ex-Madeco) y su negocio de envases flexibles (Alusa) a Amcor. Luego vino la primera dupla ejecutiva: Nicolás Correa y Andrés Fernández.
El primero fue quien estuvo detrás de la compra de Enex por parte de Quiñenco, quien después se fue a trabajar a esa empresa como gerente de Finanzas y desde hace un tiempo, a la gerencia general hasta la fecha. El segundo, en tanto, renunció después de un par de años y se fue a trabajar con Felipe Ibáñez. La tercera generación está marcada por Macario Valdés, ingeniero comercial UC, con experiencia de casi 5 años en IM Trust y MBA de Berkeley. Con él llegó Diego Bacigalupo, ingeniero civil de la UC, con MBA en el MIT. Ambos hicieron una ascendente carrera. Del primero, la primera línea de Quiñenco, con 44 años, mientras que el segundo pasó a CCU, donde fue gerente corporativo de Desarrollo y en 2017 volvió a Quiñenco, esta vez como gerente de Desarrollo. En 2024 se independizó y hoy es inversionista y director de empresas.
La lista suma y sigue: Hernán Gómez, MBA de Chicago, entró a la subgerencia de Desarrollo de Quiñenco en 2015, venía de su posgrado en EE.UU., al que llegó después de haber estado casi seis años en el área de finanzas de otras dos empresas. Al año siguiente pasó a SAAM, como gerente de Desarrollo, luego en la gerencia de Finanzas, desde 2020 liderando División Remolcadores y ahora reemplaza a Valdés como gerente general de SAAM. También son nacidos en el "semillero" Nicolás Correa, gerente general de Enex; Antonio Cruz, gerente de Nuevos Negocios de CCU; Vicente Mobarec, también gerente en CCU, entre otros. MARISA COMINETTI LA PLATAFORMA FORMATIVA Y EJECUTIVA DEL HOLDING Nicolás Correa, gerente general de Enex. Vicente Mobarec, gerente en CCU. Veinteañeros y treintañeros, con MBA y background financiero: el semillero clave que dejó Pérez en Quiñenco Macario Valdés y Hernán Gómez, en Uruguay, semanas antes de que se anunciaran sus nuevas posiciones en el holding..