Editorial: Más eficiencia en la salud pública local
Editorial: Más eficiencia en la salud pública local a reciente confirmación de un recorte superior a 400 mil millones de pesos en el presupuesto del Ministerio de Salud ha encendido las alarmas en las regiones, traduciéndose a nivel local en una L merma de 1.158 millones de pesos para el Hospital Base San José de Osorno y de más de 2.200 millones para la red del Servicio de Salud provincial.
En un sistema público históricamente estresado por la alta demanda asistencial y la escasez crónica de recursos, una reducción de esta magnitud no puede ser vista con indiferencia, abriendo un complejo debate entre la legítima preocupación de los gremios y las metas de eficiencia de las autoridades. Por un lado, la advertencia de los profesionales de la salud, representados por Fenpruss, resulta comprensible.
La salud pública sostiene de manera prioritaria a los sectores más vulnerables de la población y cualquier ajuste fiscal en el sector genera el temor fundado de que la presión administrativa termine precarizando las condiciones laborales o dilatando los tiempos de atención. Desde esta perspectiva, disminuir el flujo financiero en un entorno ya exigido contradice las promesas de fortalecimiento de la red estatal. Sin embargo, la respuesta técnica entregada por la dirección del Hospital Base y el Servicio de Salud de Osorno propone una mirada de resiliencia institucional que merece ser analizada con atención.
Al representar el recorte un porcentaje cercano al 1% del presupuesto global de la red asistencial, la estrategia no apunta a la reducción de personal ni a la eliminación de prestaciones, las cuales se afirman garantizadas, sino a un ordenamiento agudo del gasto operativo y administrativo.
La implementación de tecnologías modernas de costeo, la regulación de gastos variables como horas extraordinarias y viáticos, y la transición hacia un modelo de "paletización" y compras colectivas para optimizar el stock de insumos clínicos, aparecen como medidas de gestión que debieron haber sido la norma mucho antes de la crisis.
El éxito del ajuste de cinturón dependerá exclusivamente de la rigurosidad con que se implementen estas herramientas y del monitoreo mes a mes de los indicadores clínicos.. Frente al recorte presupuestario al Hospital Base, la optimización interna y la gestión estratégica surgen como las únicas vías para evitar el impacto directo en los pacientes. E Editorial