CARTAS: Sence, no puede ser todo o nada
CARTAS: Sence, no puede ser todo o nada Sence: no puede ser todo o de entrada para proveedores de capanada · El proyecto de "Plan de Reconstrucción Nacional" propone eliminar la franquicia tributaria de capacitación, principal fuente de financiamiento de la formación para el trabajo en Chile. Más allá de sus fundamentos, la señal es clara: se desarma el principal instrumento de desarrollo de capital humano sin una alternativa equivalente a la vista. Es positivo que se revisen sus falencias. Esta política ha sido mal utilizada en reiterados casos y requiere correcciones. Pero eliminarla sin reemplazo es dejar un enorme vacío, más aún cuando el propio Gobierno ha señalado que el empleo es la principal herramienta de movilidad social. Se entiende la necesidad de orden fiscal.
Sin embargo, aplicar aquí una lógica de "todo o nada" resulta contradictorio: se debilita una política de largo plazo y, en paralelo, se priorizan subsidios que, siendo útiles, operan en el corto plazo y no construyen capacidades. El empleo no se sostiene solo con incentivos a la contratación (o caja inmediata para las empresas); requiere también instrumentos de largo plazo. El proyecto, además, avanza en un sentido difícil de comprender: elimina mecanismos de financiamiento y, al mismo tiempo, reduce las barreras citación. La evidencia en Chile y las buenas prácticas internacionales muestran lo contrario: se requieren instituciones formativas con estándares claros, equipos especializados, trayectoria y supervisión efectiva. Corregir el sistema es necesario, y el Gobierno encontrará muchos aliados en ese camino. Desmantelarlo sin una alternativa clara es riesgoso. La diferencia entre ambos caminos no es técnica: es el tipo de oportunidades que el país decide ofrecer, especialmente a quienes hoy tienen menos.
Manuel Ureta, director ejecutivo Infocapy Jorge Gaju director Ejecutivo Emplea de Hogar de Cristo Dia Internacional de Conciencia sobre el Ruido · El ruido no pide permiso: se instala en la rutina, se vuelve paisaje y, sin notarlo, comienza a pasar la cuenta. En el marco del Día Internacional de la Conciencia sobre el Ruido, es necesario cuestionar cuánto hemos normalizado convivir con niveles que superan lo saludable. Hoy, cerca del 80% de quienes viven en grandes ciudades están expuestos a más de 55 decibeles, un límite que, sobrepasado de for.