COLUMNAS DE OPINIÓN: SANTIAGO DE MONTAÑA Y SU INFRAESTRUCTURA
COLUMNAS DE OPINIÓN: SANTIAGO DE MONTAÑA Y SU INFRAESTRUCTURA Por Roberto Moris Instituto de Estudios Urbanos y Territoriales UC. y Territoriales UC. a reciente congestión en la ruta G-21 a Farellones constituye una radiografía de nuestras deficiencias en planificación y gestión territorial. Los cientos de vehículos atrapados durante horas en plena cordillera han desnudado la precariedad de nuestra infraestructura de transporte y la urgente necesidad de una gestión integral del territorio de montaña. Santiago, como metrópoli que se extiende desde el valle hasta la montaña, debe contemplar tanto el fortalecimiento de los centros de esquí como la democratización de su acceso. Una proporción significativa de los santiaguinos jamás ha vivido una auténtica experiencia de montaña, configurando un desafío de equidad social. Antes de apostar por soluciones como el teleférico, que si bien es factible técnicamente, resulta fundamental comprender los factores que llevaron a la extinción anticipada de la concesión de la ruta G-21 en 2023. Esta experiencia revela las complejidades estructurales de una infraestructura vulnerable a la estacionalidad turística, la dependencia del sector minero y las restricciones regulatorias.
En la próxima licitación de 2026 tal vez se esté a tiempo de explorar modelos de gestión más resilientes, tales como la integración con concesiones existentes y la articulación con proyectos urbanos con mayor intensidad de uso. En este contexto, resulta más prudente capitalizar la experiencia acumulada que embarcarse en propuestas incipientes que aún están en fase de idea. La comparación con el Teleférico Bicentenario es reveladora: mientras este último garantiza uso intensivo durante todo el año, un teleférico hacia Farellones operaría principalmente en temporada invernal, comprometiendo su viabilidad frente a alternativas viales optimizadas. La congestión en la G-21 evidencia que las decisiones de infraestructura no pueden ser fragmentadas ni meramente reactivas, sino que requieren una perspectiva integral. Esta crisis representa una oportunidad para que Santiago evolucione hacia una planificación integrada, más madura y coordinada, sentando las bases para redefinir de manera sustentable nuestra relación con la cordillera. dillera..