Autor: JORGE NÚÑEZ
El largo camino para rescatar la sepultura de un soldado de la Guerra del Pacífico
El largo camino para rescatar la sepultura de un soldado de la Guerra del Pacífico CEDIDA + COMINGO TAPIA 141 años de finalizada A la Guerra del Pacífico, el agradecimiento de la sociedad chilena hacia los soldados que lograron la victoria parece cada vez más débil, como aletargado, casi al punto de morir. Prueba de ello es la olvidada historia del cabo 1 Domingo Tapia, penquista que con 29 años ingresó al Regimiento Cívico Curicó, que fue clave durante la dura Campaña de Lima. Ahí luchó en las batallas de El Manzano (27 de diciembre de 1880), además de Chorrillos y Miraflores (13 y 15 de enero de 1881), de las que sobrevivió. Años más tarde, en 1884, el Ejército lo licenció por "inutilidad física". Debido a ello, decidió quedarse en Antofagasta, donde se convirtió en comerciante hasta 1905, año en que falleció sin dejar descendientes. Tras ser sepultado en el Cementerio Municipal, ya nadie fue a dejarle flores o a limpiar su tumba, por lo que al paso de las décadas su recuerdo se fue perdiendo hasta casi desaparecer.
Así habría sido, de no ser por Rodrigo Cameron, presidente de la Agrupación Histórica Patrimonial Los Viejos Estandartes Antofagasta, quien desde 2016 ha trabajado incansablemente para reconstruir la vida y obra de Tapia. "Ahora no es tan común que saquen de los cementerios a los veteranos de la Guerra del Pacífico. Antes era común, ya que, en general, se trataba de gente sin recursos, por lo que eran sepultados en tumbas de tres años.
Algunos fueron enviados a fosas comunes, mientras que otros pasaron piola, hasta que años después los han ido descubriendo", asegura el historiador aficionado. "Todos los años recorro el cementerio de Antofagasta en busca de estas tumbas, para evitar este triste final para soldados que lucharon por Chile y que nos heredaron las ricas tierras del norte, las mismas que hoy me dan trabajo en la minería", reconoce. En ese sentido, cuenta que "no me cuesta nada gastarme un bono para reparar la tumba de estos soldados.
De hecho, cuando encontré la de Tapia, apenas se leía en la lápida la palabra veterano". Dice que luego de eso, se propuso repararla. "Traté de buscar familiares, pero no encontré y tampoco hay gente que quiera arreglar una tumba que no es de su familia", recuerda Cameron, quien finalmente logró salvar a Tapia. Ahora, cada 15 de enero es visitado por admiradores que lo recuerdan en el Día del Veterano.
Generaciones Algo parecido opina Mauricio Pelayo, coautor del libro "La Guerra del Pacífico en imágenes, relatos y testimonios", quien se niega a abandonar a estos héroes anónimos. "Tras la muerte de los DOMINGO TAPIA VETERANS DEL 79 NATURAL DE CONCEPCION FALLECIDO EL 23 DE ENERD 1395 ALA EDAD DE SS ANGE B.E.P.D. veteranos y haber pasado varias generaciones, la mayoría no conoce si quiera que es descendiente de uno de ellos", por lo que muchos de los restos sepultados en tumbas que no eran perpetuas, terminaron en la fosa común. En su opinión, hablamos aproximadamente de dos tercios.
Cuenta que la mayoría de quienes aún permanecen en sus tumbas es porque, al momento de morir, pertenecían a sociedades de veteranos, que sí tenían derecho a sus mausoleos propios, como los que existen en los cementerios de Antofagasta, Santiago, Valparaíso y Concepción.
Para él "la única forma de evitar que estos soldados terminen en los osarios, es trasladarlos o hacerse cargo de los mausoleos, lo que es mucho más caro y complicado, porque como uno no es pariente, debe enfrentar mucho problema burocrático". Lo importante, en su opinión, es "hacer las investigaciones históricas que demuestren que no es una persona común y corriente, sino que ofreció su vida a la patria y, aunque haya sobrevivido a la guerra, todos le debemos mucho, porque es un benemérito de la patria". Rodrigo Cameron pagó de su bolsillo las reparaciones del nicho, que hoy es visitado por admiradores de la historia. Autor: JORGE NÚÑEZ. Estuvo a punto de pasar a la fosa común Rodrigo Cameron pagó de su bolsillo las reparaciones del nicho, que hoy es visitado por admiradores de la historia. El antes y después del nicho del cabo 1º Domingo Tapia.