Autor: Tamara Rosales Infectóloga Pediatra, gerente médico de Vacunas GSK
Columnas de Opinión: El costo de postergar la vacunación
Columnas de Opinión: El costo de postergar la vacunación COLUMNA Durante décadas la vacunación ha sido uno de los mayores logros de la salud pública: erradicó la viruela, eliminó la poliomielitis en la región y hoy previene entre 3,5 y 5 millones de muertes al año por enfermedades como el sarampión, la difteria o la influenza. Sin embargo, ese éxito se enfrenta a un panorama complejo. Las cifras ya lo advierten. En 2024, cerca de 20 millones de niños en el mundo no recibieron todas sus vacunas o quedaron con esquemas vacunales incompletos, pese a los esfuerzos por recuperar los niveles previos a la pandemia. Más preocupante aún, se registraron 14,3 millones de "niños cero dosis" es decir, que no fueron inoculados -, superando los registros de 2019. La vacunación dejó de ser un estándar garantizado y volvió a convertirse en una deuda pendiente. Si analizamos la realidad en América Latina, la estrategia preventiva sigue siendo desigual. Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), en 2024 más de 1,4 millones de niños en la región no recibieron ninguna vacuna, reflejando brechas persistentes en el acceso y cobertura. En lo macro, los esquemas de inoculación siguen concentrados en la infancia. No obstante, la propia OMS recomienda que los países sigan fortaleciendo sus programas de inmunización, como parte de los servicios de atención primaria, y que a su vez se amplíe hacia poblaciones adultas. El objetivo es generar políticas públicas que garanticen el acceso, como el exitoso Programa Nacional de Inmunización (PNI) vigente durante más de 48 años en Chile. La evidencia es clara: además de salvar vidas, la vacunación reduce discapacida des, mejora el desarrollo infantil y genera ahorros significativos. La clave está en entender la inmunización como una estrategia de prevención a lo largo de todos los rangos etarios y no limitarla solo a los primeros años de vida.
En GSK, cuyo propósito es unir ciencia, tecnología y talento para adelantarnos a las enfermedades, renovamos nuestro compromiso con la prevención mediante la investigación, la innovación y la colaboración pública-privada para garantizar el acceso equitativo a vacunas seguras y eficaces a lo largo de toda la vida. Trabajamos con gobiernos, profesionales de la salud y comunidades para fortalecer los programas de inmunización, mejorar la cadena de suministro y apoyar políticas que acerquen las vacunas a quienes hoy están fuera del sistema. Prevenir no es solo una política sanitaria: es un compromiso social y económico que exige inversiones sostenidas. La caída en las coberturas abre la puerta al regreso de enfermedades, a más hospitalizaciones y a una mayor presión sobre el ecosistema sanitario. De esta forma, lo que hoy parece controlado puede dejar de serlo. Por eso, el llamado a prevenir no es solo una consigna; es un recordatorio urgente de que cuando la vacunación se posterga, el riesgo no desaparece: se acumula. Autor: Tamara Rosales Infectóloga Pediatra, gerente médico de Vacunas GSK.