Autor: Alejandra Abufhele Escuela de Gobierno UAI e investigadora Núcleo Milenio Migra
Columnas de Opinión: Los niños que Chile necesita mirar
Columnas de Opinión: Los niños que Chile necesita mirar C hile lleva décadas transitando un cambio demográfico silencioso pero profundo. La fecundidad cae sostenidamente desde los años noventa: la tasa global de fecundidad bajó de 2,52 hijos por mujer en 1992 a 1,03 en 2024, muy por debajo del nivel de reemplazo de 2,1.
Al mismo tiempo, la migración internacional se ha convertido en un componente estructural de la población: la proporción de personas nacidas fuera del país pasó de 0,8% en 1992 a 8,8% en 2024, con una edad promedio de 33,5 años, cinco años menos que la población nacida en Chile. Estas cifras cuentan una historia demográfica que no puede seguir ignorándose: Chile envejece rápido, y las familias migrantes están frenando, en parte, ese proceso. Dentro de esa migración, los niños, niñas y adolescentes ocupan un lugar que la política pública aún no reconoce plenamente. Casi uno de cada cinco niños que nace hoy en Chile tiene madre extranjera: el 18,9% de los nacimientos en 2022, según el INE. Ya son parte de nuestras escuelas, consultorios y ciudades. Son también los futuros trabajadores que sostendrán sistemas de pensiones y salud diseñados para otra realidad demográfica. Por eso preocupa que se evalúe restringir la nacionalidad por nacimiento a hijos de migrantes en situación irregular. No solo existe el riesgo de que niños queden sin nacionalidad; carecer de ella limita el acceso a servicios básicos como salud y educación, y podría agravar la situación demográfica del país.
Concentrar el debate migratorio en el control de fronteras e ingresos irregulares deja fuera preguntas esenciales: ¿ qué condiciones estamos ofreciendo a casi el 20% de los niños que nacen en Chile para que puedan desarrollarse? ¿ Qué significa crecer en Chile siendo migrante o hijo de migrantes en situación irregular? ¿ Cuántos de ellos enfrentan pobreza y exclusión sin que el Estado se haga responsable de su bienestar? La transición demográfica chilena ya ocurrió. Revertir la caída de la natalidad es difícil y las políticas públicas sólo podrían, en el mejor de los casos, desacelerarla. Lo que sí podemos hacer es asumir que los niños y niñas que ya están aquí son parte de Chile. Su bienestar no es solo una obligación ética: es también una condición para el futuro del país. Resulta paradójico que un país preocupado por el envejecimiento, la baja natalidad y la presión sobre sus sistemas de protección social, siga discutiendo la migración como si sólo fuera una amenaza. Los datos son públicos y claros. Lo que falta no es información: es voluntad política para hacer preguntas distintas.
Mientras el debate se reduce a quién entra y quién sale, una generación de niños y niñas migrantes crece en Chile sin que nadie se haga responsable de su futuro. "Revertir la caída de la natalidad es difícil y las políticas públicas sólo podrían, en el mejor de los casos, desacelerarla". Autor: Alejandra Abufhele Escuela de Gobierno UAI e investigadora Núcleo Milenio Migra. "Revertir la caída de la natalidad es difícil y las políticas públicas sólo podrían, en el mejor de los casos, desacelerarla".