Autor: Carlos Rodríguez Ilabaca cronica@lidersanantonio.cl
El doloroso precio humano que significó la monumental construcción de la Central Rapel
Durante siete años cerca de 2.600 profesionales, técnicos y obreros participaron para levantar esta megaobra. Según Endesa, 15 personas murieron en las faenas, aunque una investigación reveló que en realidad fueron 38 los fallecidos.
Ahora sabemos que dicha placa (con los nombres de los muertos) jamás fue instalada y menos después, pues la Central Rapel pasó a manos extranjeras y la deuda se mantiene hasta ahora", José Luis Brito LA CONSTRUCCIÓN DE LA CENTRAL HIDROELÉCTRICA DE RAPEL FUE UNA DE LAS OBRAS MÁS IMPORTANTES DEL SIGLO PASADO.
El doloroso precio humano que significó la monumental construcción de la Central Rapel mediados del siglo pasado la Empresa Nacional de ElectriA cidad S.A. (Endesa) tomó la decisión de construir una de las obras más colosales de aquel tiempo: la central hidroeléctrica Rapel, ubicada en la vecina comuna de Litueche, en la región de O'Higgins, a unos 65 kilómetros al sur del puente Lo Gallardo. La central forma parte de un sistema hidráulico compuesto por el lago artificial Rapel y la represa, que está sobre la cuenca del río del mismo nombre.
El profesor y presidente de la Fundación Relicto, José Luis Brito, desarrolló una extensa investigación para revelar detalles desconocidos de esta monumental construcción, de su relación con San Antonioy de la alta cantidad de trabajadores que murieron en las faenas, entre otros aspectos. HISTORIA El inicio de la construcción de la Central Hidroeléctrica Rapel estaba planificado para 1959, "pero problemas de financiamiento no permitieron comenzar las obras hasta 1961. Se trataba de un gran desafío en todo sentido.
Se utilizó una cantidad de concreto que equivale a una carretera desde Arica a Santiago (740 mil metros cúbicos) y fierros suficientes para poder construir nuevamente la Torre Eiffel (27 mil toneladas)", cuenta el historiador en su trabajo. El proyecto enfrentó una serie de dificultades, como la organización de las faenas, el transporte de materiales y los desafíos tecnológicos de la época. Un evento significativo fue un aluvión que cubrió las obras de barro y arena, retrasando los trabajos considerablemente.
La construcción de la estructura principal, vale decir el muro de la represa, de 112 metros de altura, se completó, y en 1968 se construyó la línea de doble circuito de 220 KV2º la conectaría con Santiago. Después de una sequía, el embalse logró llenarse y con ello se demostró el correcto funcionamiento de la planta. La inauguración oficial de la central se llevó a cabo el 21 de junio de 1968, con la presencia del Presidente Eduardo Frei Montalva.
Desde entonces ha entregado energía ininterrumpidamente a la zona central del país. 2.600 TRABAJADORES Según Brito, las faenas demoraron casi siete años y en ellas participaron alrededor de 2.600 obreros, técnicos e ingenieros, "que trabajaban en turnos continuos día y noche, es decir se trabajaba 24 horas sin parar". Debido a este sistema de trabajo, Endesa levantó un campamento de viviendas livianas cerca de la quebrada Querentaro, a poca distancia de la construcción.
Ahí vivían todos los trabajadores junto a sus familias. "Según recuerda don Aldalberto Contreras, uno LA HISTORIA EL LÍDER de los trabajadores, esta era una pequeña y verdadera ciudad casi autónoma, pues contaba con canchas de fútbol, escuela, pulpería, panadería, hospital, casino y hasta cine, que también era utilizado como teatro y por donde pasaron importantes artistas como Luis Dimas, Bigote a Rose, Firulete, Wildo, Cecilia.
En el caso de la pulpería, había hasta zapatos y ropas, que se adquirían con un vale y después se descontaban a fin de mes", relata Brito. "Endesa, que luego fue vendida a capitales extranjeros y pasó a llamarse Enel, tenía programas sociales y deportivos, y de hecho existía hasta un equipo de fútbol, con su propia camiseta y jugaban a veces con los equipos especiales de Colo Colo. Cada sección de trabajadores, tenía su propio equipo de fútbol, básquetbol y hasta de tenis. La escuela llegó a tener 1.551 alumnos de educación básica, con profesores que también vivían en la ciudad satélite", aporta. El hospital, por su parte, estaba equipado con moderna tecnología para la época. Tenía ambulancias e incluso los médicos realizaban operaciones de próstata, hernias, curaciones y cirugías por accidentes.
EN PERRERAS Los trabajadores eran trasAhora sabemos que dicha placa (con los nombres de los muertos) jamás fue instalada y menos después, pues la Central Rapel pasó a manos extranjeras y la deuda se mantiene hasta ahora", José Luis Brito Autor: Carlos Rodríguez Ilabaca cronica@lidersanantonio.cl. El doloroso precio humano que significó la monumental construcción de la Central Rapel ladados en cuatro camiones todos los días desde el campamento hasta la obra. A los vehículos los bautizaron como "Las Perreras", pues poseían barandas con rejas, donde los operarios eran trasladados de pie. PUERTO DE SAN ANTONIO La investigación reveló también el importante rol que cumplieron el puerto de San Antonio y la Escuela de Ingenieros Militares de Tejas Verdes en esta megaobra. A través del terminal local se desembarcaron durante 1967 siete transformadores marca Hitachi de origen japonés, cada uno con un peso de 67 toneladas e indispensables para el funcionamiento de la futura central hidroeléctrica.
El transporte desde San Antonio hasta la central se dificultó por las precarias condiciones de los caminos y puentes entre ambos puntos. "Se decidió que la Dirección de Vialidad de San Antonio mejorara el tramo del camino Santo DomingoRapel, los terraplenes y alcantarillas en el camino entre Santo Domingo y San Pedro, mientras que a la Escuela de Ingenieros Militares le correspondió la construcción de un puente de capacidad de 100 toneladas sobre el estero Llolleo o El Sauce, en lo que hoy es el puente Llollito.
ARCH PONTI ACCIDENTES MORTALES En su indagación bibliográfica, Brito encontró una publicación en redes sociales de la Municipalidad de Litueche, donde aparece una nota de una antigua revista de Endesa, de julio de 1968, que se titulaba "El doloroso precio humano". En esa nota se informaba que "pese al extraordinario perfeccionamiento alcanzado en la seguridad de las faenas de construcción y explotación de toda la empresa, reconocido en múltiples premios nacionales e internacionales, en los ocho años transcurridos en las difíciles y rudas tareas para lograr dominar este río (Rapel) y someterlo a la voluntad del hombre en beneficio del hombre, la naturaleza y el destino han cobrado su precio. " El texto de la revista agrega que "debemos rendir solemne homenaje de profundo reconocimiento a los 15 trabajadores que murieron en actos de servicio (. .. ). Su recuerdo permanece vivo en el cariño de sus familiares y en la amistad de sus jefes y compañeros de labores; una placa que colocaremos al término de las faenas de construcción, señalara sus nombres como mudo testimonio del sacrifico que hicieron por servir al progreso de Chile. "Sin embargo, ahora sabemos que dicha placa jamás fue instalada y menos después, pues la Central Rapel pasó a manos extranjeras y la deuda se mantiene hasta ahora", asegura el profesor sanantonino.
La nota de la revista indica que 15 trabajadores perecieron en actos de servicio, sin embargo, el extrabajador Adalberto Contreras, quien cumplía labores administrativas y de supervisión con algunos de los principales jefes, precisó que el número de fallecidos llegó a los 38 trabajadores y no 15 como menciona la revista institucional. En los libros y documentos consultados, no hay más antecedentes sobre el tema.
No obstante, "Adalberto Contreras relató que en la mayor parte de los casos, se trató de muertes terribles y en muy pocos casos individuales, sino más bien fueron de dos o tres trabajadores". Así describió Contreras uno de los accidentes: "Había un "capacho" de cemento con 12 cubos, que eran bajado con cables, los mismos con los que bajaban tractores o grúas al río. Ese fatídico día de 1965 ó 1966, hubo un corte de energía eléctrica momentáneo y al llegar la corriente, los carros del capacho quedaron sin frenos y se vino abajo, aplastando a varios trabajadores.
Al menos tres de ellos fallecieron en el mismo lugar. "En otra ocasión, fallecieron tres trabajadores, al caer desde un molde a unos 80 metros de altura, debido a la negligencia de un capataz, que colocó unas piezas de resistencia para 1,5 toneladas, en consecuencia que debía instalar piezas de resistencia para 3,5 toneladas. Al precipitarse a tierra los trabajadores murieron terriblemente al quedar atravesados por los fierros de construcción. Si bien el capataz no fue despedido, se volvió alcohólico, quizás por el remordimiento de las muertes de los trabajadores", detalla el autor.
Según recuerda don Adalberto, la represa tenía calculado un índice de accidentes fatales de unas 50 personas, sin embargo, al solo fallecer 38 personas durante la construcción, Endesa "logró bajar su propia estimación de accidentes", por lo que fue ampliamente felicitada y reconocida por los diferentes ingenieros extranjeros. A 57 años de la inauguración de la central, Brito cree que las actuales autoridades deberían saldar la deuda y colocar la placa con los nombres de todos los fallecidos.
Adalberto Contreras relató que en la mayor parte de los casos, se trató de muertes terribles y en muy pocos casos individuales, sino más bien 14752828 fueron de dos o tres trabajadores". Autor: Carlos Rodríguez Ilabaca cronica@lidersanantonio.cl.
Adalberto Contreras relató que en la mayor parte de los casos, se trató de muertes terribles y en muy pocos casos individuales, sino más bien 14752828 fueron de dos o tres trabajadores". LA CENTRAL RAPEL ESTÁ EN LA VECINA COMUNA DE LITUECHE, SOBRE EL CAUCE DEL RÍO. LOS TRABAJADORES ERAN TRASLADADOS EN ESTOS CAMIONES QUE LLAMABAN "LAS PERRERAS". ADALBERTO CONTRERAS (CON LA FLECHA) APORTÓ IMPORTANTES ANTECEDENTES A LA INVESTIGACIÓN.