Autor: Andrea Jaque
El adiós a don Sergio Reyne Ferrat: legado de familia, empresa y comunidad
El adiós a don Sergio Reyne Ferrat: legado de familia, empresa y comunidad La ceremonia fue un reflejo de lo que él sembró: gratitud, respeto y cariño.
La iglesia se colmó de familiares, amigos, vecinos y representantes de instituciones locales, todos unidos en un mismo sentimiento: reconocer en Sergio Reyne a un hombre que impulsó el desarrollo agrícola y ganadero de la comuna y que dejó huella en la Sociedad Agrícola y Ganadera Pehuén Ltda., y en otras empresas del grupo, símbolo de trabajo y progreso para los victorienses.
Sus hijos Sergio, Jorge y Mónica, junto a sus nietos, compartieron palabras que retrataron al padre cariñoso, culto, entretenido y siempre preocupado por su familia. "El papá más entretenido, el tata preocupado de todo", recordaron, evocando celebraciones, sobremesas interminables y los abrazos que hoy se extrañan. Sus nietos lo describieron como un abuelo increíble, el mejor que les pudo tocar, un hombre feliz que en su último cumpleaños celebró rodeado de quienes más amaba. En cada testimonio estuvo presente también la figura de su esposa Mónica Heise, compañera de vida y de camino, quien junto a él construyó la historia familiar que hoy se reconoce como su mayor legado. Los sobrinos lo recordaron como un hombre sencillo y tranquilo, ejemplo de generosidad y serenidad. Sus amigos alguaciles, con quienes compartió más de 30 años de camino, destacaron su rol como socio fundador y su cercanía en este círculo de Amigos de Carabineros. La Sociedad Suiza de Victoria también estuvo presente, reconociendo su espíritu colaborador y fraterno. El mundo empresarial lamentó la partida de un hombre que, con responsabilidad y visión, forjó una empresa protagonista en la región. Pero más allá de los logros, lo que se destacó fue su humanidad: la prioridad absoluta que siempre dio a su familia, su capacidad de unir a las personas y su trabajo inquebrantable.
La vida, como dijo el padre Juan Carlos Venegas, es un caminar por el desierto, pero Dios no está ausente, "somos pereK grinos mediante la fe", esa misma que en esta despedida, brilló y se hizo presente con fuerza. Don Sergio parte en paz, dejando un legado de amor, trabajo y comunidad. Su presencia seguirá viva en los corazones de quienes lo conocieron, porque la memoria de un hombre bueno nunca se extingue: se transforma en ejemplo y en esperanza. Autor: Andrea Jaque. La ciudad de Victoria amaneció envuelta en un aire solemne y luminoso.
En la Parroquia Nuestra Señora de la Merced, la comunidad se reunió para despedir a don Sergio Reyne Ferrat, figura entrañable y respetada, cuya vida se entrelazó con la historia local a través del trabajo, la vida comunitaria y el amor por su familia.