Editorial: Sin representantes
Editorial: Sin representantes Ha pasado poco más de una semana desde el cambio de gobierno y, sin embargo, una pieza clave del engranaje institucional sigue ausente: el nombramiento de los Secretarios Regionales Ministeriales (SEREMIS). Mientras las decisiones permanecen en el nivel central, las regiones continúan esperando definiciones que no solo son administrativas, sino también estratégicas para su desarrollo inmediato. Las SEREMIS cumplen un rol fundamental en Chile al representar a los ministerios en cada territorio, permitiendo descentralizar la gestión del Estado y fiscalizar el cumplimiento de normativas. Su ausencia no es menor: implica, en la práctica, una ralentización en la toma de decisiones y en la ejecución de políticas públicas en regiones que requieren urgencia y coordinación. La instalación del aparato estatal no puede quedar incompleta en momentos donde los desafíos son evidentes. El gobierno regional está a la espera de la decisión final por parte del Ejecutivo. Si bien ya se han designado delegados provinciales y han circulado diversas listas con posibles nombres, la falta de confirmación oficial mantiene en incertidumbre a actores políticos, sociales y económicos. La expectativa crece, pero también lo hace la preocupación por una demora que comienza a parecer innecesaria. Y no es para menos.
La región enfrenta una compleja crisis hídrica, junto con proyectos estructurales pendientes como la desaladora y la circunvalación de la Ruta 5 entre La Serena y Coquimbo, además del desafío permanente de reactivar la economía y el empleo. Postergar la definición de los SEREMIS es, en este escenario, postergar también la capacidad de respuesta del Estado en el territorio. La descentralización no puede seguir siendo un discurso: requiere decisiones oportunas y señales claras desde el poder central..