Autor: Por Eugenia Fernández G.
Jorge Alessandri: "Chile Vamos tiene que agrandarse y reformularse para dar sustento a Kast y proyección hacia adelante"
Jorge Alessandri: "Chile Vamos tiene que agrandarse y reformularse para dar sustento a Kast y proyección hacia adelante" E ncendido el debate como está sobre el rebaraje de fuerzas al interior de la derecha, el presidente de la Cámara de Diputados, Jorge Alessandri (UDI), es una de las voces que aseguran que Chile Vamos -la alianza de centroderecha que acompañó al Presidente Sebastián Piñera en sus dos gobiernosestá superada.
Instalado en la oficina de la presidencia de la sede del Congreso en Santiago, afirma que es momento de rearticular una alianza en vista de las nuevas mayorías oficialistas, con miras a lograr "varios gobiernos" que le den "estabilidad política al país". Para eso, echa mano al ejemplo de la Concertación y sus 30 años. "Tenemos que mirar la historia reciente y ofrecerle al país un proyecto político amplio de acuerdos, que asegure un crecimiento sostenido y una línea de trabajo definida", dice.
Por eso, esta semana almorzó con el exministro del Interior Edmundo Pérez Yoma, y en los próximos días recibirá a los hijos del expresidente Patricio Aylwin. ¿Está entusiasmado con la impronta que ha mostrado el gobierno en este primer mes? Hace mucho tiempo que no se veía el sentido de urgencia, de que los problemas había que resolverlos rápido, de que había que tener un plan antes.
Entramos al gobierno con proyectos de ley ya escritos, con un plan para la frontera, con las bulldozers que iniciaron el día 12 de marzo la zanja, y con equipos bastante constituidos, al menos en el primer nivel, ministros y subsecretarios. Se echaba de menos una mirada pro-inversión, de que Chile está abierto al mundo y tiene que ser competitivo. Una mirada no solamente de diagnosticar los problemas, sino de ver cómo los solucionamos. Y eso trae el alma de vuelta al cuerpo y uno se vuelve a entusiasmar. No pueden quedar fuera los errores en los que ha incurrido el gobierno. Y, por cierto, la drástica caída de la popularidad del presidente que ha tenido producto de las alzas del combustible. Nunca es fácil instalar un gobierno, a pesar de la preparación y del sentido de urgencia, con una guerra en Irán que disparó los precios de los combustibles en todo el mundo. Siento que el gobierno marcó una impronta con lo que hizo. Tomó en su primer mes una decisión muy dolorosa y muy difícil para las familias, para resguardar la seriedad y sostenibilidad fiscal de Chile y la seriedad de cómo va a tomar las decisiones. Eso dice mucho de cómo el Presidente Kast y el ministro de Hacienda están dispuestos a hacer cosas a veces impopulares y tremendamente dolorosas pensando en el bienestar de Chile en un plazo más largo. Duele hoy día, pero también da confianza en el futuro. ¿Pero puede navegar un gobierno siempre sobre decisiones impopulares? ¿ Esperamos que no haya guerra en Irán todos los meses? Por supuesto que no. Tampoco puede navegar un gobierno culpando todo a la caja escuálida que dejó el gobierno anterior. Eso dura 90 días. Y nosotros vamos a tener que empezar a mostrar muy pronto hechos concretos, no solo en el ámbito legislativo, también en el Ejecutivo. Y, por eso, este proyecto pro-crecimiento, pro-inversión, que le da un turbo a Chile, es tan importante.
Este proyecto busca que Chile se reactive de nuevo en creación de empleo, en la venta de viviendas, en el otorgamiento de créditos hipotecarios, en los proyectos mineros y de inversión, que volvamos a ser competitivos.
No puede un país que está al fin del mundo, que ha tenido siete años de inestabilidad política con el estallido y las sucesivas convenciones, tener un impuesto a las empresas pequeñas, medianas y grandes más alto que el promedio de la OCDE o que Europa. Para atraer inversión tenemos que ser serios y competitivos. Y yo desde el Congreso quiero dar todas las señales de aquello. ¿En qué sentido? Primero, de que vamos a tomar los proyectos del gobierno con la prioridad que requieren. Chile está estancado, no está creando empleo.
Segundo, que en el Congreso, que está bastante cerca de estar empatado, vamos a tener un debate abierto, donde se van a recibir todas las opiniones, pero al final vamos a buscar los votos para ir aprobando con acuerdos estos proyectos que Chile necesita con urgencia. Y en mi rol de presidente de la Cámara, yo pretendo ser un articulador, una persona que junta puntas. El gobierno va a tener que echar mano a la política esta vez, ¿no? Algo que poco hizo con el proyecto que mitigaba el alza de los combustibles.
La política siempre es importante y cada vez que tienes que pasar por el Parlamento vas a tener que conversar mucho. ¿Y se dio cuenta de eso el gobierno en vista de la discusión del proyecto de reconstrucción? Por supuesto que sí. Y por eso no se ha ingresado. Se está haciendo trabajo prelegislativo, se está conversando, pero es muy importante que entendamos este proyecto como un todo.
Lo que hace, en el tema de sacarles el IVA a las viviendas, va directamente conectado con el subsidio que se pretende dar a los nuevos empleos contratados del 2026; va directamente en relación con lo que se quiere hacer respecto de la tramitación medioambiental. Es un todo que pretende darle un golpe de crecimien to al país. Y el efecto de eso tenemos que verlo este 2026, porque evidentemente que en la recaudación fiscal, si tú vas a rebajar por una parte, necesitas compensar con crecimiento rápido. Volviendo al primer mes, desde el gobierno se ha criticado el "fuego amigo" por parte de figuras de la UDI y RN que han mostrado diferencias con algunas decisiones.
Es tan importante lo que se juega para Chile en este gobierno -que venimos saliendo de un periodo muy difícil, que no parte con Boric, sino que con el estallido social, la pandemia, etc. , que eso requiere que estemos unidos. Yo llamaría a todas las personas de nuestro sector a que hagan todas las críticas, las mejoras y las propuestas en privado. Porque, evidentemente que el fuego amigo duele más, tiene más atención mediática y, por lo tanto, hace más daño. Pero una crítica política, ¿es siempre fuego amigo? Depende, cuando es legislativa se puede entender dentro del debate. Pero, en el resto, el llamado que haría es a pensar en Chile y cómo le damos a esta mayoría tan ajustada en el Parlamento el sustento para sacar los proyectos.
Y eso corre para los proyectos de educación, con la violencia en los colegios y también para el proyecto Autor: Por Eugenia Fernández G.. El presidente de la Cámara de Diputados admite que la derecha chilena está viviendo un fuerte rebaraje tras la victoria de José Antonio Kast. Afirma que Chile Vamos ya cumplió un ciclo y que debe ampliarse a una coalición que abarque a las fuerzas del 62% del Rechazo. Y dice que lograr que una alianza así cuaje "es una de las responsabilidades" del actual Presidente.
Jorge Alessandri: "Chile Vamos tiene que agrandarse y reformularse para dar sustento a Kast y proyección hacia adelante" de impulso económico e inversión del ministro Quiroz. ¿Chile Vamos sigue de luna de miel con el gobierno o eso ya se acabó? Es muy importante, más que el nombre Chile Vamos, que entendamos que para que le vaya bien a Chile tiene que existir una coalición articulada y ordenada que pueda darle gobernabilidad no solo el primer año con la luna de miel, sino que a los cuatro años del gobierno, que podamos aprobar y mostrar los resultados de lo aprobado y después proyectar esta coalición al siguiente gobierno. ¿Esto parte de la base de que Chile Vamos ya no existe? Chile Vamos existe. Fue un diseño empujado por el presidente Piñera que le ha servido mucho a Chile, pero hoy hay que rearticular, hay que reformularlo con las nuevas mayorías para un nuevo ciclo político. Hay que mirar más por el parabrisas que por el retrovisor. Esta coalición de centro y de derecha tiene que saber entender el país de hoy y prometerle un futuro, no de un gobierno, sino que de dos o tres, que den estabilidad política. Chile Vamos tiene que agrandarse y reformularse para darle sustento a Kast y proyección hacia adelante.
Me tocó participar en su fundación y ahora tiene que agrandarse hacia la derecha y hacia Amarillos y Demócratas. ¿Terminó su ciclo, Chile Vamos, tal como lo conocemos hoy? Yo creo que sí. ¿Y por qué termina su ciclo? ¿ Tiene que ver con la derrota presidencial? Son muchas cosas.
Termina su ciclo porque el presidente Piñera no compitió en la elección presidencial última; termina su ciclo porque la derecha se abrió y se escinden de la UDI muchas figuras que se cobijan en republicanos; termina el ciclo porque aparece Johannes Kaiser por la derecha con el Partido Nacional Libertario. Pero esa capacidad de articulación, que le permitió a la Concertación ser de las coaliciones más exitosas de los últimos 30 años, tuvo el error de no saber reinventarse y desaparecer.
Tenemos que mirar la historia reciente y ofrecerle al país un proyecto político amplio de acuerdos, que asegure un crecimiento sostenido y una línea de trabajo definida. ¿Este proyecto amplio deja atrás esta idea de que la UDI y RN sean un partido único? Buscaría una forma en que cada uno de esos partidos mantenga su identidad, su historia, sus fundadores, sus mártires y sus nombres, pero que se sumen a un proyecto-país amplio, como coalición articulada, que es la que les da sustento a los presidentes. No hay ni un presidente en nuestro país que haya salido bien parado sin una coalición fuerte. Un proyecto amplio que vaya desde libertarios hasta Demócratas era el sueño del presidente Piñera.
Efectivamente, que vaya desde Demócratas hasta republicanos e incluso socialcristianos y libertarios, no sé si los pondría a la derecha de republicanos, pero estoy pensando en algo parecido al plebiscito del 62%, donde nos unimos para rechazar la nueva Constitución. ¿Este debiera ser un objetivo para Kast? ¿ Unificar a la derecha y con republicanos adentro? En un país presidencialista, los presidentes tienen harta pega. Son jefes de Estado, son jefes de gobierno. Bajo su responsabilidad están las listas de espera en salud, la seguridad pública. Pero aparte de eso, son también jefes de coalición. Un presidente es el que tiene que articular, el que tiene que dar las señales, el que tiene que ejercer el poder para que el Parlamento sustente con votos cada una de sus ideas. Hasta ahora, su desempeño ha sido formidable: ha nombrado un gabinete de apertura política, ha nombrado subsecretarios con mucha experiencia, pero mezclado también con distintas raíces políticas. Y, en el Parlamento, sus ministros están dando una señal de sentido de urgencia y de mucha capacidad ejecutiva.
Y ahora, lo que esperamos en estos meses es que haya también una articulación. ¿Espera acciones concretas por parte de Kast para que esta coalición cuaje durante su gobierno? Es una de sus tareas fundamentales y veo que lo está haciendo. Veo muy preocupado al presidente, no solamente por los problemas de hoy, sino por cómo proyectamos a Chile en los próximos 30 años. Como sé que el Presidente Kast quiere soluciones duraderas para los dolores de Chile, estoy seguro de que está pensando en algo largo, amplio, fuerte y duradero. Ahora, el Partido Republicano, que es el partido cuna de Kast, no está hablando de coalición. Al revés, plantean que es mejor que las cosas decanten y que por ahora tengan una articulación legislativa. Este sentido de responsabilidad de gobernar también se traspasa al Parlamento. No es lo mismo ser parlamentario de gobierno que de oposición. El parlamentario de gobierno tiene un peso más grande sobre los hombros, tiene una responsabilidad más grande, tiene que involucrarse en la solución y no solamente en la crítica.
Ya, pero eso se puede dar solo con una alianza legislativa. ¿ Cuál sería la diferencia al ser una coalición? Bueno, si acepté ser presidente de la Cámara es, primero, para crear esa alianza legislativa que ya está funcionando, pero segundo, también, para ser un articulador con el Poder Ejecutivo sobre cómo proyectar las buenas ideas para Chile y esta coalición a varios gobiernos. Es posible armar algo más fuerte que una alianza legislativa. La derecha está viviendo un rebaraje profundo una vez que gana Kast. Sí. Y en el mundo también.
Efectivamente, hay un rebaraje, pero al final, cuando uno lleva la discusión al terreno de qué le conviene más al país, al terreno de que crecimos durante 25 años al 5% y hoy día crecemos al 1%, al terreno de que tenemos un 8,2% de desempleo, ahí baja la intensidad de la discusión política del Twitter y nos sentamos a la mesa a escribir los proyectos de ley que le sirven al país. Ahí es mucho más fácil aunar voluntades. Esto implica que el Partido Republicano modere posiciones también. .. O convence o modera. En el Parlamento tú ganas por mayoría. Si tu idea no convence a una mayoría, tendrá que o desecharse o moderarse. Pero ahí está la opción de cada uno. La derecha tradicional ha enfrentado de distintas formas el auge de esta derecha más dura. En España, por ejemplo, el PP se ha parado fuerte frente a Vox. En Argentina, el macrismo se integró al gobierno de Milei. ¿ Cuál modelo es mejor en el caso chileno? Nosotros teníamos dos opciones como Chile Vamos.
O nos quedábamos amurrados durante los cuatro años de este gobierno, ofendidos porque nos habían dicho derecha amarilla o derecha cobarde, o nos poníamos la camiseta de Chile y empezábamos a liderar con proyectos de ley, como este que quita la gratuidad universitaria a los estudiantes que realizan acciones violentas en sus colegios-, a demostrar que estábamos dispuestos a tender puentes de nuevo, que nos olvidábamos de todo el debate más violento que rodea las campañas presidenciales y que estábamos pensando en algo grande para el país, porque había que sacarlo del letargo económico, social y de bajo crecimiento. Y tomamos esa segunda opción. ¿Y republicanos superó el camino propio? Por supuesto que va a haber opiniones siempre, y no hay partido que no tenga esa vocación de poder, de querer ser el hegemónico. Pero en la Cámara de Diputados para tener mayoría hay que tener 78 votos. Hoy nadie puede gobernar solo. ® Autor: Por Eugenia Fernández G..