Emprender desde la reinserción: tres proyectos que buscan cambiar el destino tras la cárcel
Emprender desde la reinserción: tres proyectos que buscan cambiar el destino tras la cárcel Las Condenadas nació en 2018, pero su origen es anterior.
Paolo Garbarini venía arrastrando desde años antes una inquietud que surgió tras un paso de dos noches por la cárcel: la distancia entre la imagen que se tiene de quienes cumplen condena y lo que ocurre en la práctica cuando se les da una oportunidad. Esa idea tomó forma primero en el mundo agrícola --trabajando con internos en vendimias-y luego en algo más doméstico: la producción de queques navideños. El primer experimento fue pequeño, pero revelador. Dos mujeres que habían salido recientemente de la cárcel comenzaron a producir, y en pocos días la demanda superó la capacidad. No solo por el producto, sino por la historia detrás. "Queremos acompañarlas en el proceso para que puedan ser reinsertadas correctamente", explica Garbarini.
Con el tiempo, el proyecto se expandió hacia galletas y otras líneas que permiten sostener trabajo durante todo el año --una de las primeras tensiones que detectaron fue justamente la estacionalidad-y, más adelante, logró entrar al retail, donde hoy mantiene presencia a través de Walmart en todo el país. Ese paso, sin embargo, no fue inmediato ni estuvo exento de dificultades operativas, especialmente en logística y gestión comercial, ámbitos que debieron aprender sobre la marcha. Hoy, sin embargo, son categorizados dentro de las "pymes estratégicas" de la empresa. Aun así, el crecimiento comercial no es el eje principal. "Nuestros KPI son otros: cuántos delitos evitamos mes a mes, y qué porcentaje de reincidencia tienen las personas que trabajan con nosotros", afirma.
En ese sentido, el dato que repiten es concreto: mientras la reincidencia femenina afirma que bordea el 70% a tres años, en quienes han pasado por el proyecto se reduce a cerca del 3%. La empresa opera, además, bajo una lógica invertida: todos quienes trabajan ahí tienen antecedentes penales. El trabajo, sin embargo, no se limita a la producción. Incluye acompañamiento personal, intervención familiar y procesos de formación que buscan abordar aspectos básicos, desde hábitos laborales hasta relaciones cotidianas, en personas que, como señala Garbarini, muchas veces "nunca han estado insertas" en la sociedad. La apuesta, dice, es generar condiciones para que el trabajo deje de ser un episodio puntual y se convierta en una alternativa sostenida en el tiempo. la industria pesquera. A diferencia de otros casos, aquí el principal desafío no es productivo, sino comercial. Bustamante apunta a la necesidad de consolidar canales de venta que permitan sostener y ampliar el número de trabajadores. "Si no puedo crecer, no puedo dar más empleo", afirma. Esa limitación, explica, tiene efectos directos en la escala del proyecto: hoy emplea a un grupo acotado de internos, número que podría aumentar si existiera mayor demanda sostenida. En ese sentido, el crecimiento no depende solo de la capacidad de producción, sino de lograr visibilidad y acceso a mercados más amplios. Por otro lado, el impacto, plantea, no se limita a quien trabaja. "Tú cambias la vida de un interno, y automáticamente arrastras a toda su familia", sostiene.
Desde ahí, el proyecto intenta instalar una idea más amplia: que el trabajo dentro de la cárcel no sea excepcional, sino parte de un proceso continuo hacia la vida fuera de ella, donde la experiencia adquirida pueda transformarse en una alternativa real de sustento. Mimbrería Home tiene un origen distinto, pero comparte un punto de inflexión: el contacto directo con el sistema penitenciario. Alberto Bustamante, exfuncionario de la PDI, llegó a los Centros de Educación y Trabajo (CET) a partir de una invitación puntual. Lo que encontró ahí --habilidades disponibles, tiempos productivos subutilizados-lo llevó a replantear su propio proyecto. En lugar de instalar talleres fuera, decidió llevar la producción hacia adentro. Actualmente, casi la totalidad de los productos se fabrica en recintos penitenciarios. "Hoy por hoy casi el 100% es confeccionado en los recintos penitenciarios", explica. El modelo funciona mediante convenios con Gendarmería: los internos trabajan bajo supervisión, reciben ingresos a través del sistema institucional y participan en distintas etapas del proceso productivo.
La base está en el mimbre, con una fuerte conexión con Chimbarongo, pero el catálogo se ha ido ampliando hacia muebles, estructuras y nuevas líneas que incorporan reciclaje, como madera de barriles en desuso o materiales provenientes de Mimbrería Home: el proyecto de un exfuncionario de la PDI que busca escalar el trabajo intrapenitenciario PRODUCE EN RECINTOS PENITENCIARIOS A TRAVÉS DE CONVENIOS CON GENDARMERÍA MIMBRERÍA HOME dida que avanzaba. "Me di cuenta que esto no es solo reciclaje, sino que aparte es reinserción", señala Barahona. Uno de los casos que resume ese proceso es el de un interno que, tras capacitarse, obtuvo la libertad, pero no logró insertarse en el mercado laboral. Frente a eso, Barahona optó por generar una solución fuera del sistema formal: habilitó un espacio donde pudiera seguir produciendo. Con el tiempo, ese mismo trabajador volvió a la cárcel, pero esta vez como instructor, enseñando a otros internos. "Con el oficio sí se puede", dice. Hoy, el proyecto opera en más de un frente. Mantiene producción dentro de recintos penitenciarios --principalmente en Rancagua y Rengo--, mientras desarrolla trabajo externo con personas que ya cumplieron condena. En cuanto a los productos, la lógica original se mantiene: privilegiar madera reciclada, respetando sus marcas y desgaste como parte del diseño. Hoy producen desde tablas de cocina hasta mobiliario, explorando también nuevas categorías como productos para mascotas o muebles de mayor escala. Más allá del catálogo, el foco sigue estando en el proceso. Barahona insiste en que el principal obstáculo para la reinserción es la falta de oportunidades laborales y que, en ese contexto, el acceso a un oficio puede marcar una diferencia estructural. Raíz Nativo parte desde un vínculo con la madera, pero rápidamente se transforma en algo más. Cristian Barahona comenzó trabajando con materiales en desuso (como puertas, ventanas y barriles antiguos), en un ejercicio casi intuitivo de reutilización, donde el diseño se construía a partir de las imperfecciones del material. Ese proceso, más artesanal que industrial, fue el punto de partida de un proyecto que no estaba pensado inicialmente como una iniciativa de reinserción. El giro ocurre en 2016, cuando decide acercarse a la cárcel de Rancagua con una propuesta concreta: enseñar el oficio. El inicio fue gradual, a través de un curso de capacitación para internos, donde cerca de 25 personas aprendieron técnicas básicas de trabajo en madera. De ese grupo, solo algunos continuaron en el proceso productivo, marcando el comienzo de un modelo que combina formación y trabajo.
Pero lo que parecía una extensión del oficio comenzó a adquirir otra dimensión a meCuando la madera abre una segunda oportunidad: del taller en prisión al trabajo fuera de ella INICIATIVA COMBINA PRODUCCIÓN EN CÁRCELES CON CAPACITACIONES RAÍZ NATIVO Emprender desde la reinserción: tres proyectos que buscan cambiar el destino tras la cárcel En Chile, más de 60 mil personas se encuentran privadas de libertad, según el Informe de Caracterización de Gendarmería. Qué ocurre en ese tránsito --y si existe una alternativa al retorno al delito-es una pregunta que tres emprendimientos han decidido abordar desde el trabajo productivo.
A través de alimentos, madera y artesanía, estas iniciativas buscan generar oportunidades reales en condiciones de mercado, en un escenario donde la reinserción sigue siendo un desafío estructural y donde el acceso a un oficio puede romper un círculo del que parece difícil escapar. FERNANDA GUAJARDO S. PROYECTOS CHILENOS ESTÁN ABRIENDO ESPACIOS LABORALES DENTRO Y FUERA DE LOS PENALES El foco de Raíz Nativo hacia la reinserción surgió tras una experiencia en la cárcel de Rancagua. De queques caseros a góndolas: Las Condenadas mide su impacto en delitos evitados TRABAJO TRAS LA SALIDA LAS CONDENADAS Nacida en 2018, Las Condenadas es hoy considerada una "pyme estratégica" por Walmart Chile. El impulsor del proyecto, Alberto Bustamante, apunta a la necesidad de consolidar canales de venta que permitan sostener y ampliar el número de trabajadores..