Editorial: Abordar la convivencia escolar
Editorial: Abordar la convivencia escolar uando la convivencia escolar se ve afectada, el problema no C radica únicamente en los estudiantes que protagonizan un conflicto. Lo que falla es el sistema en su conjunto, que no ha sido capaz de frenar a tiempo situaciones que pudieron resolverse mucho antes. Ayer, en el ciclo Visión Regional de La Estrella de Iquique, se abordó esta problemática desde una perspectiva social que incorpora a diversos actores en la búsqueda de soluciones.
La red de colegios de Alto Hospicio trabaja desde el año pasado para visibilizar el problema, no desde una mirada negativa, sino al contrario: destacando iniciativas que han permitido mejorar las relaciones al interior de los establecimientos educacionales. Lo principal es que nadie quede fuera. Apoderados, directores, docentes y estudiantes buscan en conjunto las mejores alternativas para fortalecer la convivencia escolar.
Sin duda, los alumnos son el centro de la preocupación, pero también se requieren apoderados presentes y profesores involucrados en lo que ocurre dentro y fuera de las aulas, además de equipos directivos que estén constantemente en busca de mejoras. En este último punto, las autoridades también cumplen un rol clave, sobre todo para pesquisar y articular experiencias exitosas que puedan ser replicadas, además de apalancar los recursos necesarios.
El trabajo de la Fundación Impulso Docente es otro de esos esfuerzos orientados a abordar la convivencia escolar desde el fortalecimiento de las habilidades socioemocionales de los estudiantes, donde los profesores son un factor clave para que niños, niñas y adolescentes logren canalizar mejor sus emociones y, por sobre todo, fortalecer su autoestima. Es claro que, en materia de convivencia escolar, las realidades son diametralmente distintas en cada territorio.
Precisamente por ello, se requiere trabajar en red y desarrollar intervenciones que permitan aportar, desde distintas miradas, al fortalecimiento de la buena convivencia y el buen trato tanto al interior de los recintos educacionales como fuera de ellos. Es fundamental ir más allá de las meras sanciones y restricciones, las que claramente no solucionarán el problema de fondo.
Se requiere trabajar en red y desarrollar intervenciones que permitan aportar, desde distintas miradas, al fortalecimiento de la buena convivencia".. EDITORIAL Se requiere trabajar en red y desarrollar intervenciones que permitan aportar, desde distintas miradas, al fortalecimiento de la buena convivencia".