Autor: JOSÉ MIGUEL MARTÍNEZ F.
Las crecientes presiones internas asfixian a Rusia en el cuarto aniversario de la guerra en Ucrania
Las crecientes presiones internas asfixian a Rusia en el cuarto aniversario de la guerra en Ucrania La guerra en Ucrania el mayor conflicto de Europa desde la Segunda Guerra Mundial cumple hoy cuatro años, durante los cuales el panorama ha ido cambiando para Rusia, que pasó del optimismo de los meses iniciales a una situación crítica en materia económica y logística.
Tras 48 meses de conflicto, Moscú ha transitado hacia una economía de guerra total, logrando mantener la operatividad militar pero a costa de crecientes grietas en su estabilidad interna, que aumentan a medida que el número de bajas en combate sube. Según estimaciones del CSIS (Center for Strategic and International Studies), Rusia ha alcanzado la cifra de 1,2 millones de bajas entre muertos y heridos, de los cuales se estima que 325.000 fallecieron en combate. La intensidad de los enfrentamientos no ha cedido con el tiempo: solo en diciembre pasado, fuentes ucranianas reportaron la muerte de al menos 35.000 efectivos rusos. Economía de guerra al límite Desde febrero de 2022, las fuerzas rusas capturaron 75.000 km² de territorio ucraniano. Sin embargo, hoy el avance se ralentizó a menos de 70 metros diarios, lo que transformó el conflicto en una guerra de desgaste. Esa prolongación del frente obligó a mantener una movilización masiva, generando un déficit de 800.000 obreros en el sector civil, según medios afines al Kremlin. La escasez, sumada a una economía dependiente de los hidrocarburos, disparó la inflación nacional.
Para Emily Ferris, investigadora sénior asociada del Royal United Services Institute (RUSI), la capacidad de supervivencia del sistema no es infinita y depende de factores muy específicos: “La sostenibilidad de la economía depende de los precios del petróleo, de qué tan impactantes sean los ataques ucranianos a las refinerías y de la capacidad de Rusia para seguir exportando a China”, explica la experta, quien agrega que, aunque el Kremlin ha logrado que la economía parezca “robusta”, lo hace a un costo social importante: “El gobierno está presionando a sus empresas nacionales con préstamos internos, alta inflación e impuestos más elevados; los que más sufren este apretón son la clase media, no los oligarcas”. Para alimentar el esfuerzo bélico, Moscú ha implementado una estrategia de incentivos financieros.
Según consigna CNN, solo en 2025 unos 420.000 ciudadanos se enlistaron en el Ejército, atraídos por un aumento en los bonos de firma y las compensaciones económicas a las familias por muerte en el campo de batalla. Sin embargo, a pesar de estos incentivos, el modelo empieza a mostrar señales de agotamiento, con cifras de reclutamiento que caen año a año.
“Subordinado a Beijing” El estancamiento interior coincide con un problema financiero mayor que ha desencadenado en una enorme dependencia de Beijing, un vínculo que Ferris considera ya indesmentible: “Rusia ya es subordinada de China”. Según datos del CSIS, el intercambio comercial escaló a los US$ 250.000 millones en 2024, pero este auxilio tiene costos elevados para el Kremlin.
“China le da a Rusia componentes tecnológicos a un precio muy alto, con un gran recargo y comisiones por pagos”, explica la analista, añadiendo que Beijing entrega solo “lo suficiente para mantener la guerra en marcha, pero no para que se mueva a su favor (de Rusia)”, y así evitar entrar en conflicto con Occidente. Esta dependencia es especialmente crítica en el sector de defensa. Ante la incapacidad de Moscú para producir tecnología de punta a gran escala, el sector manufacturero chino ha suministrado a Rusia con artículos de “alta prioridad”, como microchips, radares y sensores. Esta asistencia técnica ha permitido a Rusia sostener y aumentar su producción militar. El incierto respaldo a Kiev Las presiones a cuatro años del conflicto afectan también al otro bando.
Mientras las tratativas de paz mediadas por Washington se estancan y Rusia sostiene avances mínimos en el campo de batalla, Ucrania enfrenta el desafío de mantener su esfuerzo defensivo con una infraestructura eléctrica devastada en pleno invierno.
Según datos de la Agencia Internacional de Energía (AIE), la capacidad de generación disponible del país se ha desplomado desde los 38 GW previos a la invasión hasta apenas 12 GW tras las intensas oleadas de ataques de 2024. Actualmente el país opera con menos de la mitad EFE de su potencia original. El daño de los ataques rusos no se limita a la infraestructura energética. De acuerdo con informes de la ONU, desde el inicio del conflicto se registran cerca de 15.000 bajas civiles oficiales.
La letalidad de los ataques rusos contra zonas residenciales e infraestructura se intensificó el último año: 2025 se convirtió en el segundo año con más víctimas civiles (2.514 asesinados) desde el inicio de la invasión en 2022.
En el plano internacional, el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca ha marcado un giro drástico: según el Kiel Institute, la ayuda directa de EE.UU. se ha desplomado un 99%. Este vacío ha sido llenado parcialmente por la Unión Europea, cuyos paquetes financieros crecieron un 59% y el apoyo militar un 67%. Sin embargo, este nuevo esquema enfrenta un creciente bloqueo político interno. Países de la UE como Hungría y Eslovaquia han frenado nuevas sanciones contra Moscú, lo que evidencia las dificultades de Kiev para contar con sus principales aliados, cuando comienza el quinto año de guerra.
DÉFICIT DE MANO DE OBRA De acuerdo con medios afines al Kremlin, hay un déficit de 800 mil obreros en sectores productivos clave fuera del ámbito militar. n Diálogos nucleares Estados Unidos sostiene reuniones en Ginebra con delegaciones de Rusia y de China sobre las armas nucleares, después de que exp i r a r a e l t r a t a d o N u e v o START entre Washington y Moscú, informó un alto funcionario estadounidense bajo condición de anonimato a France Presse.
El Presidente estadounidense, Donald Trump, pidió llegar a un nuevo acuerdo mejorado, que incluya a China, que hasta ahora se ha negado y cuyo arsenal nuclear sigue siendo mucho menor al de Rusia y Estados Unidos, pero que aumenta rápidamente. Autor: JOSÉ MIGUEL MARTÍNEZ F.. El Kremlin lucha por sostener su maquinaria bélica ante el desgaste de recursos humanos y financieros.
Con más de un millón de muertos y heridos por el conflicto: DÉFICIT DE MANO DE OBRA De acuerdo con medios afines al Kremlin, hay un déficit de 800 mil obreros en sectores productivos clave fuera del ámbito militar. n Diálogos nucleares Estados Unidos sostiene reuniones en Ginebra con delegaciones de Rusia y de China sobre las armas nucleares, después de que exp i r a r a e l t r a t a d o N u e v o START entre Washington y Moscú, informó un alto funcionario estadounidense bajo condición de anonimato a France Presse.
El Presidente estadounidense, Donald Trump, pidió llegar a un nuevo acuerdo mejorado, que incluya a China, que hasta ahora se ha negado y cuyo arsenal nuclear sigue siendo mucho menor al de Rusia y Estados Unidos, pero que aumenta rápidamente. RUSIA se enfrenta a un quinto año de la guerra en Ucrania, con escasos avances y un alto costo, tanto humano como económico.