Autor: MARIA EUGENIA SALINAS
Nuevo laboratorio apícola mide el valor nutricional de la miel
Nuevo laboratorio apícola mide el valor nutricional de la miel n la Región de O'Higgins, la apicultura enfrenta un problema que ya se siente en las colmenas: menor floración y mayor presión sanitaria por efecto del cambio climático.
En ese escenario, la Universidad de O'Higgins (UOH) cuenta con un laboratorio apícola y un apiario demostrativo en el Campus Colchagua, como parte del "Programa de extensión e innovación para la adaptación de la apicultura al cambio climático", financiado por el Gobierno Regional de O'Higgins. "Con el laboratorio apícola estamos implementando técnicas para analizar mieles y evaluar su calidad. Para eso observamos aspectos como el color, los azúcares y otros indicadores que permiten saber si la miel conserva sus propiedades o si fue afectada por calor, almacenamiento u otros manejos. También medimos compuestos asociados a su valor nutricional y funcional, como los polifenoles y la capacidad antioxidante", explicó la Dra. Andrea Müller, investigadora a cargo del proyecto. Con esos análisis, los apicultores pueden respaldar las características de sus mieles, su uso nutricional o medicinal y avanzar en su trazabilidad, un aspecto cada vez más considerado por consumidores y mercados. Una vitrina frente a la sequía El programa también considera un apiario demostrativo con especies melíferas nativas de bajo consumo de agua, pensadas para enfrentar la escasez de alimento que ya golpea a los apiarios. Allí se identifican periodos de floración, requerimientos y aporte de néctar y polen, para que los productores puedan replicar cerca de sus colmenas las especies más beneficiosas para sus abejas.
El lugar ya cuenta con dos colmenas, que CEDIDA se usarán para investigación, docencia y actividades de vinculación con la comunidad. "Aquí apuntamos a algo que suele faltar: que el apicultor tenga resultados en su territorio, sin salir de la región, para decidir a tiempo y no perder temporadas. Esto ayuda a bajar costos, ordenar la trazabilidad y respaldar el valor de la miel de esta región", afirma el gobernador regional Pablo Silva Amaya.
O'Higgins concentra más del 26% de la superficie con demanda potencial de polinización y es una de las principales regiones productoras de miel, pero convive con brechas sanitarias y menor flora disponible, lo que repercute en el número de colmenas. Por eso, el programa suma formación y demostración en predios: contempla al menos diez cursos y tres seminarios, con contenidos que van desde sanidad, nutrición, genética y polinización, hasta contabilidad, finanzas, producción orgánica y sustentabilidad. Para quienes trabajan con colmenas, el incentivo está en lo concreto. "Es algo sin precedentes.
Los pequeños y medianos apicultores vamos a poder venir a capacitarnos, aprender y analizar nuestras mieles", comenta Francis Contreras, apicultor de Chimbarongo y estudiante de la UOH. "Muchos apicultores no saben manejar de forma adecuada las enfermedades de las colmenas y pierden todo por eso", agrega.
Además, se instalaron Unidades de Mejoramiento Productivo Apícola en predios de las tres provincias, con asesoría personalizada para demostrar, con resultados medibles, cómo aumenta la productividad cuando se ordenan los registros y se realizan bien las prácticas sanitarias, reproductivas y nutricionales.
En paralelo, se está fortaleciendo la trazabilidad apoyando la identificación de colmenas y el levantamiento de la carga apícola en una comuna piloto, lo que ayudará a hacer más eficiente la vigilancia sanitaria y el uso de recursos florales. Autor: MARIA EUGENIA SALINAS. Permite caracterizar el producto, fortalecer la trazabilidad y apoyar a los productores frente a la sequía y a los problemas sanitarios. Proyecto de la UOH busca adaptar el rubro al cambio climático El laboratorio permite hacer vigilancia sanitaria.