Autor: ARIEL DIÉGUEZ
Inusual guanaco blanco apareció en el altiplano de la region de Arica y Parinacota
Inusual guanaco blanco apareció en el altiplano de la region de Arica y Parinacota o debiera haber vivido tanto. No debiera andar rodeada de una familia.
Una hembra blanca de guanaco le ganó a la historia cerca de la Reserva Nacional Las Vicuñas, dentro de la Reserva de la Biosfera Lauca, un santuario natural de 358.312 hectáreas en la Región de Arica y Parinacota.
Este ejemplar tiene leucismo, es decir déficit de melanina, un pigmento que determina el color del pelo, de la piel y del pelaje de los animales. "Tiene que ver con problemas genéticos que se producen por la endogamia o por los procesos de hibridización", explica Sandro Maldonado, jefe del Departamento de Áreas Protegidas de CONAF Arica y Parinacota. Esto significa que hay guanacos que se reproducen con "parientes cercanos" o con llamas, por ejemplo. Los animales con leucismo no son necesariamente más sensibles al sol, como sí ocurre con el albinismo, que es la ausencia total de melanina. Como tienen el pelaje blanco, son presa fácil de los depredadores, porque no pueden esconderse, y son rechazados por sus compañeros, porque los consideran extraños.
En otras palabras, están condenados a morir jóvenes. "Las investigaciones científicas asociadas al leucismo y al albinismo en animales silvestres señalan que es muy poco frecuente que lleguen a la adultez y menos a reproducirse", cuenta. Sin embargo, esta hembra es parte de una familia. "Camina con ellos, participa de las actividades diarias. Está dentro del piño de hembras de ese macho dominante. Deberían haberle hecho el vacío, pero la acogieron y seguramente hubo una buena disposición de alimentos en el período que ella nació. Eso hizo que la cuidaran", explica. No sólo eso. Ha vivido lo suficiente como para tener dos crías, también con leucismo. Una de ellas es más blanca aún. "Tiene una decoloración café clarita en la parte posterior del lomo. Su comportamiento era totalmente silvestre y se encontraba plenamente integrada al grupo", describe. El leucismo en los animales salvajes tiene una tasa de uno cada 30.000 ejemplares. La población de guanacos en 2010 se vino abajo. Las posibles explicaciones son un brote de sarna y la disminución de los apareamientos, por la separación de los animales debido al levantamiento de cercos en los predios. "Ahora han vuelto a colonizar ciertos espacios. Poco a poco ha ido aumentando su número", detalla.
Yastay El libro "Diaguitas chilenos", editado el 2014 por la Fundación de Comunicaciones, Capacitación y Cultura del Agro (Fucoa), que depende del Ministerio de Agricultura, rescata relatos que tienen como protagonista CEDIDA a un animal de estas características. Uno de ellos es el de Emeteria Ardiles. "El Yastay es el guanaco blanco, el jefe de las manadas. Bueno, se dice, que antiguamente los animales hablaban. Las montañas hablaban. Yo creo que sí hablan las montañas". Explica que los españoles acorralaron al Yastay. "El guanaquito, cansado de tanto correr, porque los perros detrás de él, y un de repente estaba la montaña, dicen. Se abrió la montaña, y como estaban ya cerca que lo iban a pillar los perros, lo abrazó y lo escondió", continúa. El guanaco después le pidió a la montaña que lo liberara.
Ella no lo hizo, porque dijo que los españoles lo podían matar. "Sí se dice que en la luna llena, cuando hay luna llena, se ve correr al guanaquito por ahí por los faldeos", escribe Emeteria Ardiles. Autor: ARIEL DIÉGUEZ. Investigaciones han determinado que los animales con este problema genético son presa fácil de los depredadores y más encima sus compañeros los rechazan, pero ella está totalmente integrada a su grupo e incluso tiene crías. Conaf detectó una hembra con leucismo, es decir baja cantidad de melanina Una de las dos crías de esta hembra es más blanca que su madre.