El impulso de género en la CChC Tarapacá
El impulso de género en la CChC Tarapacá E n un rubro históricamente masculinizado, Pamela Arancibia Pastén, presidenta de la Cámara Chilena de la Construcción sede Tarapacá, impulsa una visión donde la infraestructura, el empleo y la sostenibilidad deben articularse con inclusión y desarrollo humano. Su liderazgo busca abrir espacios para las mujeres y proyectar el crecimien to regional con identidad territorial.
En una región donde el desierto marca el carácter y la historia económica define su proyección, Pamela Arancibia asumió el desafío de liderar el principal gremio del sector construcción con una mirada que combina productividad y cohesión social.
Desde su rol, promueve iniciativas orientadas a fortalecer la inversión, generar empleo y mejorar la calidad de vida, pero también a ampliar la participación femenina en un sector donde históricamente su presencia ha sido menor. "No solo ocupo un cargo, busco abrir espacios donde antes las mujeres no tenían presencia visible. El liderazgo femenino aporta una mirada más humana e inclusiva al desarrollo urbano y social", afirma.
Ejercer liderazgo desde Iquique implica, según señala, comprender una identidad marcada por la resiliencia, la historia salitrera y la diversidad cultural de la región. "El desierto nos enseña fortaleza y Pamela Arancibia visión de largo plazo. Liderar aquí significa equilibrar crecimiento económico con respeto por nuestra cultura y nuestras comunidades", sostiene.
En su trayectoria, uno de los principales desafíos ha sido validar el liderazgo femenino en espacios tradicionalmente dominados por hombres. "Muchas veces debemos demostrar el doble de nuestras capacidades, pero la mejor forma de abrir camino es ejercer el liderazgo con excelencia y coherencia. La diversidad en la toma de decisiones mejora los resultados", explica.
Entre sus aportes, destaca la promoción del diálogo público-privado y el impulso a proyectos que no solo construyan infraestructura, sino también oportunidades. "El desarrollo debe traducirse en bienestar social, integración regional y mayor participación femenina en todos los sectores productivos", subraya. Mirando hacia el futuro, enfatiza la necesidad de fortalecer la educación técnica, mejorar la planificación urbana y generar condiciones que permitan conciliar trabajo y vida familiar. A su juicio, el desarrollo humano debe ser el eje de las políticas regionales. Su liderazgo, afirma, está profundamente conectado con su identidad nortina. "Liderar no es solo dirigir, sino generar confianza, escuchar y construir desde la comunidad hacia el futuro", señala..