Autor: MAURICIO RUIZ
El cóctel de calor, viento y focos simultáneos que precipitó la tragedia
El cóctel de calor, viento y focos simultáneos que precipitó la tragedia as imágenes del Gran Concepción son cerros convertidos en brasa y barrios en ruinas que reflejan cómo el fuego pasó sin permiso.
Y con cada registro en redes sociales y televisión aparece la misma pregunta: ¿ cómo un incendio forestal termina convertido en tamaña tragedia? Para Jorge Morales, académico de la Facultad de Arquitectura y Ambiente Construido de la Universidad de Santiago y exdirector de Conaf en la Región del Biobío, la respuesta es técnica, pero también cargada de dolor. "Yo viví muchos años en el Biobío, estoy sufriendo con las imágenes", dice al hablar de lugares que conoce de memoria. El experto plantea que lo ocurrido no fue la típica evolución de un incendio forestal, sino una combinación de factores que se alinearon de la peor manera. El primer elemento fue el calor: altas temperaturas que dejaron suelos y vegetación como combustible disponible, ante gatillantes intencionales o involuntarios provocados por el ser humano. A eso se sumó el viento sur predominante, con ráfagas que superaron los 30 kilómetros por hora, lo que no solo empujó el fuego, sino que también lo hizo crecer.
En ese escenario apareció otra variable temida en la zona: el viento puelche, que Morales describe como un viento que baja desde la cordillera hacia el valle, seco y cálido, capaz de disparar un combo crítico para el comportamiento de las llamas: alta temperatura, aire seco y ráfagas. "Cuando ese patrón se instala, la propagación se vuelve más rápida y agresiva", afirma.
La tragedia tuvo otro componente: "Los focos de los distintos incendios se juntaron". En Biobío -recuerda Moraleses común que existan incendios simultáneos, Ruta habilitada -O Ruta cortada Zona afectada Océano Pacífico TALCAHUANO San Pedro de la Paz O CONCEPCIÓN es decir, múltiples focos que aparecen en paralelo en distintos puntos del territorio. Y cuando esas llamas se desplazan bajo las mismas condiciones de viento y temperatura, pueden terminar uniéndose, formando frentes más grandes, intensos y mucho más difíciles de controlar. El fuego dejó, en muchas zonas del Gran Concepción, de ser eventos aislado y se convirtió en un sistema. Y como si todo eso no bastara, hubo un elemento que se salió de lo tradicional durante la noche del sábado y la madrugada del domingo. Morales explica que, en general, el descenso nocturno de la temperatura, la baja del viento y el aumento de la humedad relativa suelen darle un respiro al combate del fuego.
Pero Punta de Parra Penco TOMÉ O Lirquen Las Pataguas O esta vez esa lógica no operó: el viento siguió, el aire no se cargó con la humedad que normalmente llega desde la costa y el incendio mantuvo una marcha "poco habitual", prolongando su fuerza cuando, en otras condiciones, debiera haber cedido.
Morales cree que una de las claves de esta tragedia está en lo que llama la interfaz urbano-rural, esa franja donde los ecosistemas forestales y los centros poblados quedan pegados, sin una separación real que funcione como defensa. Los centros poblados se pegan a los ecosistemas forestales", advierte.
En ese borde se genera un "continuo" de material que, en la práctica, es combustible: vegetación, matorrales, quebradas, cercos, basura, estructuras livianas y casas construidas literalmente al lado del bosque. "Hay que crear y mantener franjas despejadas de vegetación que corten el avance del fuego hacia las zonas poblaO O Florida das", asegura. El problema, subraya, no es solo técnico, sino también humano y urbano. Aunque existan planes reguladores, las ciudades crecen como "entes vivos" y esa expansión avanza más rápido que cualquier control.
Incluso cuando se logra despejar una franja de separación, el espacio puede ser ocupado. "Usted corta una zona de bosque cercana a una ciudad, genera un espacio entre el ecosistema forestal y la ciudad, y al poco tiempo la gente se lo toma", explica. O sea, es un fenómeno ligado a la pobreza, marginalidad y falta de vivienda.
Por eso insiste en que evitar tragedias como las del Biobío -y la que ocurrió en Valparaísono se resuelve con campañas ni solo con un combate efectivo del fuego: requiere un trabajo permanente, territorial y preventivo, especialmente en esa interfaz que permita evitar la muerte de personas. Autor: MAURICIO RUIZ. Jorge Morales advierte que el mayor riesgo está en la "interfaz urbano-rural", donde el bosque y la ciudad se tocan. Exdirector de Conaf en Biobío explica por qué las llamas avanzaron con tanta fuerza en esa región