Autor: Mauricio Carrasco y Felipe Bettancourt, Investigadores del Centro de Políticas Públicas Universidad San Sebastián
Cartas: CHILE ENVEJECE DISTINTO
Cartas: CHILE ENVEJECE DISTINTO CARTAS AL DIRECTOR ENVIAR A: editor@elpinguino.com Señor Director: Durante décadas, Chile entraba en la categoría de un país joven. Las familias tenían más hijos y la esperanza de vida era menor. Hoy, sin embargo, la situación es distinta: nacen menos personas y vivimos más tiempo. En los años 60' una persona promedio vivía 57 años; hoy, más de 80 años. La tasa de fecundidad, en tanto, pasó de cerca de cinco hijos por mujer a prácticamente solo uno en la actualidad. Con ello, nuestra clásica "pirámide" demográfica se transformó más bien en un barril. Este cambio tiene efectos que muchas veces pasan inadvertidos. Por ejemplo, la tasa de mortalidad nacional comenzó a subir a partir de 2003. Esto, que a primera vista parece un retroceso, no necesariamente lo es: obedece, principalmente, a un efecto "composición". Es decir, no se explica porque estemos enfermando más, sino que por estar envejeciendo más como población. En concreto, si bien vivimos más años, aumenta la proporción de personas en edades donde natural e históricamente la tasa de mortalidad es mayor.
En esta línea, el estudio "Chile y los desafíos de una sociedad que envejece" del Centro de Políticas Públicas releva la importancia de distinguir entre el efecto "longevidad", asociado a mejoras en salud y supervivencia, y el efecto "composición", que representa el peso creciente de personas de mayor edad en la población total. El resultado es llamativo: a diferencia de lo registrado a fines del siglo pasado, la magnitud de la longevidad no alcanza a compensar la del envejecimiento. La distinción y relación entre estos efectos abren preguntas y desafíos para nuestras futuras políticas públicas: Chile hoy no solo envejece, sino que envejece distinto. Y eso obliga a mirar con otros ojos fenómenos tan cotidianos como el trabajo, la salud o la educación.
Entenderlo bien es clave para no confundir el éxito de vivir más con el desafío de saber cómo aprovechar al máximo esa vida más larga de nuestra población, ya no solo individualmente sino también como sociedad. Autor: Mauricio Carrasco y Felipe Bettancourt, Investigadores del Centro de Políticas Públicas Universidad San Sebastián. te sino también como sociedad.