Autor: Antonio Arriagada Vallejos Medico Veterinario Magíster en Gestión Ambiental
Columnas de Opinión: Crisis de la remolacha: Avancemos hacia un nuevo pacto agrario regional
Columnas de Opinión: Crisis de la remolacha: Avancemos hacia un nuevo pacto agrario regional a reciente decisión de Empresas Iansa de cesar la contratación de remolacha nacional para la temporada 2026-2027 representa una fractura profunda L en la seguridad alimentaria, impactando sobre 6.153 ha a nivel nacional, donde la Región de Nuble representa 3.058 ha y 163 agricultores, además de hacer desaparecer toda la cadena productiva y afectar el desarrollo territorial. Ante una industria que hoy prioriza la rentabilidad de la azúcar cruda importada. El país, pero sobre todo nuestra región, se enfrenta a la urgencia de abandonar el modelo de monopsonio y de monocultivo para abrazar un modelo que potencie la diversificación estratégica e inteligente. Hoy lo urgente es construir un Plan Maestro de apoyo a este proceso, teniendo claro lo siguiente. El quiebre del modelo tradicional. Durante décadas, la dependencia de un único poder comprador generó una vulnerabilidad estructural en miles de agricultores. La crisis actual obliga a dejar de ver a Ñuble solo como un proveedor de commodities y empezar a proyectarla como un "hub" de innovación agroalimentaria. Los ejes de la reconversión deben ser ágiles. Los frutales de largo aliento tardan años en retornar la inversión, por lo cual se debe considerar actividades productivas de retorno rápido (no más de seis meses) y alta liquidez, se proponen las siguientes alternativas. Horticultura de especialidad y semillas: transformar el suelo remolachero en un polo de multiplicación de semillas y hortalizas de "cuarta gama" (procesadas), aprovechando la sanidad vegetal de la zona.
Ganadería regenerativa ("One Health"): Integrar la ovinocultura y avicultura de libre pastoreo bajo estándares de "bienestar animal" y "huella de carbono neutra" Cáñamo industrial ("Hemp"): Un cultivo rotador que consume menos agua que la remolacha y provee retornos anuales en fibra y grano. El rol del estado como facilitador y orientador de proceso. La transición requiere que los instrumentos de fomento existentes sean herramientas de inversión en activos fijos e innovación se focalicen en el área afectada y se manejen con coraje político. Corfo (IPRO): apoye la compra de activos (plantas procesadoras, packing, salas de procesos, etc. ) dando soporte a la reconversión. CNRy Ley de Riego: usar el agua liberada por la remolacha para la diversificación y tecnificación de pequeña escala mediante inteligencia artificial y agricultura de precisión. Indap 4.0 y Sence: Capacitar a los productores en agricultura 4.0, gestión de datos y uso de sensores IoT para reducir costos operativos y hacer eficientes la producción.
Avanzar en esta transformación dependerá de la unidad gremial y la capacidad de exigir este plan maestro que incluya garantías estatales para créditos de transición y seguros agrícolas que cubran la volatilidad de la nueva matriz. El fin de la era de la remolacha no debe ser un funeral productivo, sino el nacimiento de un Ñuble tecnológico y soberano. La tierra y el agua están disponibles; ahora se requiere una visión política audaz que financie la innovación y diversificación productiva agropecuaria en lugar de solo gestionar el abandono. Autor: Antonio Arriagada Vallejos Medico Veterinario Magíster en Gestión Ambiental. Opinión