Autor: Cristina Cifuentes
Fernando Vivas, analista peruano: "Hay un antifujimorismo que no quiere repetir ni sentirse cómplice de lo que pasó con Pedro Castillo"
Fernando Vivas, analista peruano: "Hay un antifujimorismo que no quiere repetir ni sentirse cómplice de lo que pasó con Pedro Castillo" FUJIMORI NUNCA MÁS ne A más de una semana de que se hayan realizado las elecciones en Perú, aún no se conoce quién acompañará a Keiko Fujimori en el balotaje del próximo 7 de junio. Así, Roberto Sánchez y Rafael López Aliaga pelean voto a voto.
Yessica Clavijo, secretaria general del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), proyectó que los resultados oficiales de los comicios se obtendrían aproximadamente en la quincena de mayo, a un mes del balotaje que se realizará el 7 de junio. Al 18 de abril, los Jurados Electorales Especiales (JEE) habían recibido 15.470 actas observadas para su calificación, de las cuales el 10% ya cuenta con un pronunciamiento definitivo.
En este sentido, el periodista y analista peruano, Fernando Vivas, explica a La Tercera la razón de la lentitud de proceso electoral. "El problema del voto peleado en mesa por personeros que son abogados ante dos instancias de la justicia electoral, que son los jurados electorales especiales en cada región, en cada provincia. Y ellos toman una decisión y al final la decisión final la toma el pleno, que son cinco personas del Jurado Nacional de Elecciones en Lima.
Eso puede tardar, porque la lógica de esa fase de las elecciones, cuando la diferencia es mínima", sostiene. "Por ejemplo, yo alego que ha habido una irregularidad en este centro de votación, donde votaron pues 3.000 personas y como allí mi rival tuvo mayoría, entonces busco impugnar todo ese colegio electoral, porque hubo una irregularidad y el otro trata de salvarlo mientras está impugnando otro lugar de votación donde votaron 5.000, donde la mayoría fue para el otro y esa es la pelea. Y en el Perú, que ya hay una tradición de judicialización de la política, que cada vez cobra nuevas víctimas y en esta ocasión las elecciones se están judicializando", agregó.
Hasta ahora el candidato Roberto Sánchez estaría pasando a la segunda vuelta con Keiko Fujimori, ¿cree que se reviva el fantasma de Pedro Castillo? Todavía no lo podemos asegurar, porque va a tomar todavía quizá algunos días saber quién va a estar en la segunda vuelta, porque queda un grupo de actas impugnadas. Entonces, ya la decisión no va a ser al final de un conteo, sino de un pleito de personeros y decide el Tribunal Electoral, el Jurado Nacional de Elecciones. Entonces, la definición no se dará en las urnas, sino en la mesa, dependiendo de la capacidad de argumentar de los personeros o abogados de cada lado.
Y si se confirma que el que gana es Roberto Sánchez, tal como fue el resultado de un conteo rápido hecho por Ipsos y por la ONG Transparencia, sería algo similar al escenario del 2021, de extrema polarización entre la derecha y la izquierda, pero que no solo es una polarización ideológiSIGUE Autor: Cristina Cifuentes.
En conversación con La Tercera, el periodista señaló que "el antifujimorismo está entre dos escenarios": "El de volverse fujimorista si la segunda vuelta es entre Keiko Fujimori y Rafael López Aliaga, o el de adaptarse a la posibilidad de votar por Roberto Sánchez, pero también con muchas dudas". Protesta antifujimorista en la ciudad de Lima, capital de Perú. Ciudadanos peruanos residentes en España votan con motivo de las elecciones generales en Perú en urnas habilitadas en el recinto Ferial de IFEMA, en Madrid. Fernando Vivas, analista peruano: "Hay un antifujimorismo que no quiere repetir ni sentirse cómplice de lo que pasó con Pedro Castillo" SIGUE ESA Nº ONPE 1537 ONPE ca, sino más que eso. Es un clivaje entre Lima y las regiones.
Y entre Lima y lo que representa con una mayoría de población más cercana a los servicios centralizados del Estado, a agua potable, a otros requerimientos indispensables frente a regiones con mayores problemas de conectividad, de educación, de salud. Y ese clivaje fue fundamental para el triunfo de Castillo. Y veremos si le alcanza a su sucesor, Roberto Sánchez, que no tiene el perfil de Castillo, pero se ha puesto su simbólico sombrero.
Y el electorado de Castillo lo ha entendido porque ha votado por él. ¿Cómo estima que reaccionará el electorado con este escenario de polarización? Quizás hay aprendizajes de que Castillo vino acompañado de mucha ineficiencia y corrupción, pero también hay la fe, contra toda evidencia, que provoca la narrativa de pensar que Castillo no terminó mal por defecto propio, sino porque no lo dejaron gobernar. Y esa fe es la que alienta los votos de Roberto Sánchez.
A pesar de que muchos advierten, por la carrera de Roberto Sánchez, de que él fácilmente traicionaría a ese electorado y a los aliados que se ha buscado, muchos de ellos son una izquierda radical, no convencida y confesa. Él, en cambio, es de una izquierda más moderada y adornada, pero está cumpliendo en sus promesas una agenda de una izquierda ultramontana no radical.
Cuando él fue congresista, él entró con su propio partido Juntos por el Perú, pero se aliaron con Castillo para la segunda vuelta en el 2021 y él fue ministro todo el tiempo que estuvo Castillo, que fue un poco más de dos años.
ONPE LESER N. º DE MESA 087559 Fue ministro de Comercio Exterior y Turismo y fue colaborador con el empresariado de su ministerio, y la clientela de ese ministerio son básicamente empresarios de turismo, exportadores y pesqueros no exportadores y empresarios del rubro de restaurantes, que es importante. Y se llevó muy bien con el empresariado, demostró ser de esos izquierdistas que se postulan muy de izquierda y gobiernan muy de derecha, que es algo muy común en América Latina. En cambio, ahora está mostrando su rostro más radical.
Pero no me extrañaría que si lograra la presidencia venciendo a Keiko Fujimori, terminaría siendo cooptado por el mercantilismo nacional. ¿Y cómo ve el antifujimorismo? ¿ Sigue tan fuerte o se ha visto debilitado en este tiempo? El antifujimorismo está entre dos escenarios. El de volverse fujimorista si la segunda vuelta es entre Keiko Fujimori y Rafael López Aliaga o el de adaptarse a la posibilidad de votar por Roberto Sánchez, pero también con muchas dudas. Porque hay un antifujimorismo que no quiere repetir ni sentirse cómplice de lo que pasó con Pedro Castillo.
Hay un antifujimorismo arrepentido que no dudaría en votar por Keiko Fujimori si la segunda vuelta fuese con Rafael López Aliaga, que es un escenario que todavía es posible, la diferencia de votos es muy estrecha y con esa cantidad de actas impugnadas, todavía no se puede descartar que Rafael López Aliaga pase a la segunda vuelta. ¿Estima que el regreso a la bicameralidad del Congreso solucione los problemas de crisis permanentes en Perú? La fragmentación es un problema, pero antes de hablar de ella, sí diría que el hecho de contar, después de tres décadas, con la bicameralidad va a mejorar la función legislativa.
Hay mucho que se ha aprobado por apuro, porque si bien no había bicameralidad, la única cámara tenía la obligación de votar dos veces por las leyes, pero a veces encontraban trucos para exonerar la segunda votación o hacerla inmediatamente después. Entonces irreflexivamente se aprobaban muchas cosas que incluso luego tenían que ser corregidas por el propio Congreso.
La capacidad y deber reflexivo de una Cámara de Senadores, donde sí, más o menos, estoy constatando que están yendo los mejores cuadros de cada partido, puede mejorar la calidad legislativa, pero la fragmentación va a ser la misma.
Y la fragmentación no empieza en el Congreso, sino en las candidaturas y que terminan en un Congreso de baja representatividad. ¿ Por qué? Porque al haber mucha fragmentación, los que pasan a la segunda vuelta pasan con muy bajo porcentaje. Ahora Keiko Fujimori tiene como un 17%. No va a cambiar a estas alturas del conteo. El segundo, que va a ganar con pocas décimas de diferencia con el tercero, va a quedar en 12% o algo así. Entonces, como tienes un 16% más 12%, más o menos es cerca de 30% del electorado que va a poder sentirse representado en la segunda vuelta. Claro, todo el resto afuera. Entonces ese Congreso va a tener una muy baja representación y algunas bancadas, sobre todo poco orgánicas, como la IPE de Nuevo Perú, bancadas impredecibles. Y el Congreso no ha puesto muchos candados contra eso. Frente a una bancada, la de Fuerza Popular, que siempre ha sido disciplinada. Vamos a tener una derecha más sólida en términos de bancada. Pero no voy a mezclar entre sí, porque el señor Rafael López Aliaga es un candidato muy áspero y su bancada no se plegaba a muchos acuerdos.
Entonces, puede que él, si no participa en la segunda vuelta o si no la gana, va a ser senador, que es una novedad también de nuestra reforma. ¿Cómo es eso? En el Perú los candidatos presidenciales podían a la vez postular al Congreso. En hora buena se hizo una reforma que permite a los postulantes, que son tantos, postular también al Congreso. Entonces, varios se han anotado también como candidatos a senador. Rafael López Aliaga, ya se puede considerar que es un senador electo, porque es el número uno en su agrupación. Es una reforma sensata, porque puedes tener al líder, que tiene siempre más calidad que los demás de su bancada, en el Congreso. Va a enriquecer al Congreso y va a mantener más sólida su bancada. Keiko Fujimori no ha postulado al Congreso, pero ella tiene tradición de estar cerca de la bancada.
Mientras Roberto Sánchez también ha postulado como diputado, entonces él probablemente si no pasa a la segunda vuelta o si pierde la segunda vuelta, va a estar en el Congreso tratando de poner orden a esa bancada bien inorgánica que ha logrado armar, negociando con la experiencia de Pedro Castillo, que está preso. · Autor: Cristina Cifuentes.