Autor: Neimar Claret Andrade
Alberto Larraguibel hijo: custodio silencioso de un récord que sigue perteneciendo a Chile
Alberto Larraguibel hijo: custodio silencioso de un récord que sigue perteneciendo a Chile Cada febrero, Angol vuelve a pronunciar un apellido que no necesita presentación. Han pasado 77 años desde que el capitán Alberto René Larraguibel Morales superó los 2,47 metros de altura y dejó inscrito su nombre -y el del caballo Huasoen la historia mundial de la equitación. Pero detrás de la hazaña, hoy permanece una voz serena, sin épica forzada: la de su hijo, Alberto Larraguibel. No es la primera vez que regresa a la ciudad. Tampoco lo vive como una ceremonia extraordinaria. Para él, Angol es infancia, amigos y recuerdos. "Yo tengo lindos recuerdos porque fue el periodo de infancia, de 9 a 10 años, tengo grandes amigos acá y los sigo manteniendo. Así que tengo lindos recuerdos de Angol, lindos recuerdos de mis amigos, del Regimiento. Ese fue un periodo muy bonito para nosotros", relató, con la naturalidad de quien vuelve a un lugar propio. Aunque hoy vive lejos, en Nueva York (EEUU), participa activamente en estas conmemoraciones.
Lo hace junto a su hermana, sobrinos y cercanos, no desde la nostalgia, sino desde la convicción. "Una de las razones por las cuales yo y mi hermana participamos juntos, sobrinos también, es porque tratamos de avalar este tipo de homenaje de LoNoticias IANotici nuestro padre", explicó. Para la familia, el reconocimiento no es un acto personal, sino un gesto que debe sostenerse en el tiempo. Hablar del récord dentro del hogar nunca fue una exaltación permanente. De hecho, Larraguibel hijo lo dice sin rodeos: "Uno nació con eso.
No era algo para nosotros, el papá era. .. mi papá". La dimensión histórica vino después, con los años, cuando comprendió el alcance que la hazaña tenía para Angol, para el país y para las nuevas generaciones. Esa comprensión está marcada por una enseñanza que se repite en su relato. "Mi padre era un tipo muy sencillo, muy humano. Siempre nos decía: nunca miren a otra persona, nunca se sientan menos que cualquier otra persona, son todas personas normales". Esa sencillez no fue un discurso, fue una forma de vivir. Incluso frente al récord mundial, su padre era categórico: "Este record mundial no es mío. Este récord mundial es de Chile, es del Ejército, es de su caballería.
Yo fui el eleIn Noticias Noticias Noticias Noticias ANoticias Noticias ticias 4 BESION DE LA ARAUCANIA InNoticias mento que hizo este salto, pero yo no soy dueño de esto". Después del histórico salto, la vida continuó sin gestos grandilocuentes. El capitán siguió su carrera militar, fue destinado a Europa, compitió en Francia, asumió mandos y responsabilidades, pero sin construirse un pedestal. "Era un militar común y corriente, como cualquiera", repite su hijo. Y fuera del uniforme, un hombre que encontraba felicidad en lo simple: estar arriba de un caballo, caminar, subir un cerro, compartir. Esa mirada es la que hoy intenta transmitir cuando vuelve a Angol.
No como heredero de una gloria, sino como testigo de un legado que, a su juicio, sigue vigente. "Esto deja un legado a los nuevos jóvenes, nueva generación sobre todo", dice, convencido de que el ejemplo no está sólo en la altura del salto, sino en la disciplina, el esfuerzo y la humildad que lo hicieron posible.
Mientras el récord mundial permanece intacto, Alberto Larraguibel hijo asume un rol silencioso pero firme: recordar que la hazaña no pertenece Ruta Gastrondites de Araucania a una familia, sino a una guibel se ha propuesto ciudad, a una historia y a un país que aún puede mirarse en ese salto para entender que lo extraordinario, a veces, nace de la sencillez.
Sobre el Grupo Larraguibel de Angol El Grupo Larraguibel de Angol es una agrupación de carácter ciudadano y fraternal, integrada por oficiales en retiro de la guarnición de Angol y de otras guarniciones cercanas, como Los Ángeles, Collipulli y Temuco, además de ciudadanos angolinos invitados por su trayectoria y compromiso con la comunidad.
Actualmente, la organización es presidida, de manera subrogante, por el teniente coronel (r) Ricardo Sepúlveda Gutiérrez, quien explicó que el grupo se formó con un objetivo simple y sin formalidades administrativas, privilegiando la amistad y el vínculo entre sus integrantes. La agrupación no cuenta con estatutos, reglamentos ni cuotas y se reúne en torno al compañerismo y la igualdad entre sus miembros. Entre sus principales misiones, el Grupo Larraapoyar al centro ecuestre del Regimiento Húsares Nº 3, colaborando en distintas actividades y requerimientos que surgen desde la unidad militar. Asimismo, participa en labores de apoyo para la mantención de monumentos nacionales que quedaron bajo la administración del regimiento tras el cierre de otras unidades en la provincia. La incorporación de Alberto Larraguibel hijo al grupo se produjo hace más de dos años, luego de una visita a su ciudad natal, instancia en la que aceptó integrarse de manera activa a la agrupación. Desde entonces, ha participado en diversas actividades conmemorativas, incluyendo los actos realizados con motivo del 77º aniversario del récord mundial de salto ecuestre.
Desde la organización destacaron el crecimiento del grupo y la importancia de mantener vivas estas instancias de encuentro, memoria histórica y reconocimiento, valorando especialmente la presencia de la familia Larraguibel en las ceremonias desarrolladas en la ciudad. De izquierda a derecha: Alberto Larraguibel hijo; teniente coronel (r) Ricardo Sepúlveda Gutiérrez y Gonzalo Gostling. Autor: Neimar Claret Andrade.
El hijo del capitán Alberto Larraguibel Morales volvió a Angol para participar en la conmemoración del récord mundial de salto ecuestre y recordó la dimensión humana y el legado histórico de una hazaña que sigue vigente. De izquierda a derecha: Alberto Larraguibel hijo; teniente coronel (r) Ricardo Sepúlveda Gutiérrez y Gonzalo Gostling.