COLUMNAS DE OPINIÓN: SIMCE DE ATACAMA, UN BALANCE CON SABOR AMARGO
COLUMNAS DE OPINIÓN: SIMCE DE ATACAMA, UN BALANCE CON SABOR AMARGO Profesor, Isidoro Juan Zambrano Soto Dr.
En Filosofía y Ciencias de la Educación Consultor Educacional Educación 2040 SIMCE DE ATACAMA, UN BALANCE CON SABOR AMARGO C onocidos los resultados del SIMCE, los medios de comunicación social han dedicado importantes espacios al análisis de sus resultados, informando detalladamente de ello.
Medios Regionales informan que la región de Atacama, pese a un estancamiento de los resultados a nivel país, obtuvo nuevamente un mal resultado en el SIMCE 2025; donde la región, tuvo el peor promedio nacional en Lectura (240 puntos) y Matemática (250 puntos), en segundo medio; además Atacama obtuvo de nueve a quince puntos bajo el promedio nacional, dejando a la región entre aquellas con los puntajes más bajos de Chile, quedando a la vista la baja calidad de la educación, que están mostrando los resultados de los estudiantes atacameños y gran parte de los educandos chilenos; tanto así, que además en estos días, hemos conocido otros lamentables titulares de prensa, asociados a la educación, informando que más de 450 mil personas en Chile no saben leer ni escribir y casi 81mil son niños en edad escolar, resultados que impactan y agravan más este lamentable escenario, noticias que nos dejan un tremendo sabor amargo; un tremendo sabor amargo; amargura que se acrecienta al ver como algunas autoridades educacionales nacionales y regionales no solo se conforman con estos magros resultados, sino además los señalan como positivos.
Entonces, permítanme desde estas páginas insistir nuevamente, que no podemos tapar el sol con una mano, para no ver lo que debemos urgentemente ver, y así atender con diligente urgencia este ya eterno problema que afecta a Chile y de manera especial a nuestra región y no quedarnos en el eterno discurso donde se vuelve una y otra vez, a los problemas macro y a discutir el tema de las diferencias y grandes brechas entre una educación privada y una pública que no logra repuntar; porque además, entre muchos otros factores, los responsables de una educación de calidad, no orientan la intervención educativa al centro del problema, que son las clases en las aulas, abriendo espacios a la aplicación de metodologías exitosamente probadas y tampoco promueven iniciativas concretas y exitosas, respecto a lo que se debe hacer, para mejorar la calidad de la educación, observándose, como dije antes, un peligroso conformismo y justi caciones; que agravan más aun esta situación, que por años estamos viviendo, culpando ahora a la pandemia, ayer a los recursos, o a de cientes políticas estatales, o a la vulnerabilidad social, etc. etc. etc. sin reconocer que el problema principal, es endémico y de larguísima data, porque, aunque nos duela, simplemente no hemos hecho bien la tarea, la que hoy requiere y nos exige apoyarnos de profesionales debidamente cali cados, con resultados comprobados, que se la jueguen por una educación de calidad en todos sus ámbitos, sin mirar colores políticos u otros intereses, que no sean los de mejorar la calidad de la educación de nuestros estudiantes, el futuro de Chile. A mi juicio, como lo a rmara Albert Einstein, si seguimos, haciendo más de lo mismo, estos resultados no cambiarán; lo que hoy es irrefutable.
Mi intención, sin desconocer el diagnóstico multifactorial, que afecta a nuestra educación, es nuevamente promover una corriente de optimismo, orientada a darnos una nueva oportunidad para mejorar nuestra educación, ya que las recetas puestas en marcha hasta ahora, de nitivamente no dan el ancho, ni lo darán; ya que a la luz de estos nuevos resultados, esas intervenciones estatales y el aparato educacional chileno hasta ahora, simplemente no han podido modi car los actuales resultados. ¿Qué hacer entonces? Sugiero entonces simplemente... destinar los millonarios recursos, nunca vistos en la historia de Chile, a lo principal, intervenir la escena principal de esta "la clase en el aula", con profesionales cali cados y con resultados comprobados, que intervengan el aula, en su máximo momento de plenitud, llamado aprendizaje, donde millones de neuronas se comunican para aprender, de sus maestros y de sus métodos y eliminar todos aquellos modelos que por años no nos han dado resultado, aprendiendo de los buenos modelos chilenos, como también de aquellos exitosos programas extranjeros, donde destaca Finlandia.
En mi calidad de educador de larga trayectoria, muy modestamente me parece que debemos mirar estos nuevos resultados del SIMCE, como una nueva y desa ante oportunidad, para modi car el rumbo educativo de nuestras escuelas, orientando los recursos a metodologías exitosas en las área de citarias; releyendo algunos capítulos emanados de aquellos históricos informes elaborados hace ya más de un decenio; el primero 1995 "Los desafíos de la educación Chilena frente al siglo XXI y el segundo, 1997, Informe de la Comisión de Modernización de la Educación Chilena" etc.. ... Que a mi entender fueron y son un gran aporte a la educación chilena, cuyas orientaciones tenían una mirada cientí ca de expertos, que en su momento nos hablaron que la educación debería ser "lo primero y fundamental", caracterizando las escuelas efectivas, que gozarían de autonomía, con un director líder, centrado en lo pedagógico y donde el fortalecimiento de la profesión docente sería otro eje vital, pero parece que estos han sido letra muerta, pues seguimos obteniendo magros resultados, que lamentablemente dañan el futuro de las nuevas generaciones más vulnerables. Espero entonces, que como región, salgamos a lo menos, de los últimos lugares nacionales, buscando juntos las mejores alternativas, lo que implica asumir un nuevo cambio educativo, aquí y ahora..