Columnas de Opinión: Magnífica Humanidad, y la grandeza de los límites
Columnas de Opinión: Magnífica Humanidad, y la grandeza de los límites Se acaba de publicar la primera encíclica del Papa León XIV, Magnífica Humanidad, dedicada a la custodia de la persona en el tiempo de la inteligencia artificial. Su impacto ha sido inmediato y abrumador. Dentro de la Iglesia, los foros, análisis y debates se han multiplicado a nivel global. No existen antecedentes de que una encíclica social genere tanta efervescencia en medios y redes. El evento de lanzamiento, transmitido en vivo durante más de una hora, incluyó presentaciones de diversos expertos, entre ellos Christopher Olah, pionero de la inteligencia artificial y cofundador de Anthropic. Fuera del ambito eclesial, tambien ha tenido repercusiones: programas radiales y espacios de opinion han convocado a especialistas en ética y pensamiento social para analizarla.
Surge entonces la pregunta: ¿ a qué se deben tantas expectativas y cuales son las primeras luces que ofrece este documento? La efectividad mediatica de la encíclica responde en parte a la lógica del consumo ansioso de lo nuevo.
Sin embargo, mas alla de esa dinámica, el texto aborda un tema que nos acompaña desde hace años, y del cual somos todos usuarios, consumidores y suministradores de datos; las nuevas tecnologías, hoy expresadas en la inteligencia artificial, pero que en realidad prolongan una relación ancestral entre humanidad y técnica. La novedad del documento no esta tanto en lo que dice sobre esa relación, sino en quien lo dice, desde donde lo dice y como lo dice. Un pontifice sigue siendo una autoridad moral, y toda autoridad moral conserva credibilidad y respeto.
Leon XIV habla desde una perspectiva evangelica y ética, en su rol de pastor de millones de creyentes, Director Depto. de Teología Universidad Católica del Norte con una mirada de presente y futuro, que trasciende intereses partidistas de corto plazo. Su propósito es ofrecer un relato global que permita comprender el fenómeno tecnológico en nuestra cultura actual.
La encíclica denuncia con fuerza las oportunidades y amenazas de una logica extractivista de datos, el llamado dataismo, que reduce la persona y la experiencia humana a números y patrones, con el fin de predecir y condicionar conductas. Esa minería de datos alimenta algoritmos que no solo modelan vidas privadas, sino tambien las dinamicas sociales de comunidades enteras. De allí surge el reduccionismo que permite hablar de generación "Z" o "Alfa", que simplifica y sesga la riqueza de la experiencia humana. El riesgo más grave, advierte el Papa, se manifiesta en la política y en los contextos bélicos, donde la inteligencia artificial ya juega un rol decisivo. Por eso afirma con dureza que es necesario "desarmar la IA", pues corremos el peligro de perder lo humano en lo que hacemos. No obstante, Magnifica Humanidad no es un documento contra la tecnología.
Es una invitación a integrarla de manera justa, denunciando la concentración de poder en manos de unos pocos y recordando que, como siempre, los mas pobres, los marginados y el medio ambiente quedan relegados de las oportunidades que estas innovaciones podrían ofrecer. En definitiva, la enciclica es un llamado a volver a la fuente de lo humano en el desarrollo científico-tecnológico.
Nos recuerda que la grandeza de nuestra condición se manifiesta precisamente en sus limites e imperfecciones, y que es allí donde se revela la verdadera grandeza de la dignidad de la persona.. Columnista - Espacio de Opinión