Autor: ÓSCAR ROSALES CID La Serena
"Irán está apostando a una guerra de desgaste"
"Irán está apostando a una guerra de desgaste" Rafael Rosell Aiquel, rector de la Universidad del Alba y cientista político, analizó, en conversación con El Día, el conflicto bélico que actualmente tiene enfrentados a Estados Unidos e Israel con Irán, así como sus efectos colaterales en el resto del mundo, incluido por supuesto, Chile. -¿ Cuál es el análisis que hace de lo que está ocurriendo en Medio Oriente en este momento? "Lo primero que debemos señalar, y que es necesario comprender, es que no estamos ante una guerra clásica entre dos países, sino que ante una guerra regional indirecta. Hay, por una parte, dos estados, como Estados Unidos e Israel, y por la otra, Irán y sus redes aliadas.
Irán ha ido generando hace ya décadas una arquitectura de influencia regional basada en actores no estatales como Hezbolá en el Líbano, las milicias chiíes en Irak, los huties en Yemen y algunos grupos de Siria. Antes de la caída de Bashar al-Assad, el país tenía un contacto mucho más estrecho con Irán porque él pertenecía a una secta llamada 'alauita', cercana al chiísmo.
Eso significa que la guerra no se está librando solamente en un frente, sino en varios escenarios simultáneos". -Para que la gente pueda entender, ¿por qué Estados Unidos e Israel decidieron atacar a Irán? "Yo creo personalmente que los objetivos que han tenido son completamente distintos.
Hace dos días, el director del Centro Nacional de Contraterrorismo de Estados Unidos, Joseph Kenneth, presentó su renuncia a Donald Trump, y en ella establecía que la guerra era ilegítima y que no existía una amenaza inminente por parte de Irán de atacar Occidente. Eso produce una ilegitimidad del ataque de Estados Unidos, teniendo dentro de su propio país una confrontación y desacuerdos tan grandes como la que generó esta renuncia.
Por lo tanto, no se entiende muy bien lo que está haciendo EE.UU. con el ataque a Irán, pero sí se entiende lo que hace Israel, porque es una mirada desde la supervivencia de su Estado. Pareciera que hubo un convencimiento desde Israel al presidente Trump para atacar Irán. Pero ese ataque es ilegítimo y contrario a las normas internacionales, aun cuando a mí, el régimen iraní, que es una teocracia, no me gusta para nada. Pero las cosas son lo que son y no lo que a uno le gustaría.
Por lo tanto, no hay mucha claridad de por qué Estados Unidos atacó, aunque sí hay claridad de por que atacó Israel". -¿ Podría este enfrentamiento bélico extenderse hacia Europa? ¿ Existe ese riesgo real? "Hay células durmientes de Irán que podrían activarse con atentados terroristas a nivel europeo. Pero hay temas más complejos: hay un impacto directo en el Líbano. La guerra se está jugando en un territorio que no es el iraní. Desde la perspectiva de la guerra directa es el Líbano, el país fronterizo con Israel, el que está siendo mucho más dañado. Hoy día existe un riesgo evidente, porque Hezbolá entró plenamente en la guerra e Israel enfrenta un segundo frente. Hezbolá tiene una capacidad militar muy superior a la que tuvo en su minuto Hamás; por eso el frente norte de Israel es el que más preocupa. Cuando el Líbano entra en guerra, la crisis deja de ser local y pasa a ser regional.
Es así como Irán está atacando objetivos norteamericano en diversos países del golfo dañando infraestructura estratégica". -Y esta guerra, ¿cómo podría afectar a Chile? "Nosotros miramos desde lejos, porque somos como una pequeña isla entre la cordillera y el mar, y decimos 'aquí no nos va a pasar nada', pero el problema es que sí nos va a pasar algo, porque si esto continúa, vamos a tener una problemática energética global. El punto estratégico es el estrecho de Ormuz, dominado por Irán. Por ahí pasa aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial. Si ese paso se bloquea, el precio del petróleo se dispara y se afecta la economía mundial. Para que lo tengamos claro los chilenos: nos sube el pan. No solo sube la gasolina, sube todo lo de la canasta familiar.
El impacto sería económico para todo el planeta". -A propósito de lo que está pasando en Medio Oriente, ¿usted cree que se corre el riesgo de que se utilicen armas nucleares? "No, yo creo que eso está descartado de partida, porque la humanidad ya sabe lo que significó en su minuto el uso de esas armas. Se siguen utilizando armas convencionales, pero con mayor poder de fuego. Hoy también hay una retisencia en los medios de EE.UU. porque parece que Trump actuó bajo presión de Israel y no por un cálculo propio. Trump ahora señala que no quiere bombardear más sectores estratégicos energéticos en el Golfo Pérsico". -¿ Cree usted que esta guerra ha invisibilizado los ataques de Israel al pueblo palestino? "Sí, claro. Hoy día desapareció efectivamente de las noticias. En todo esto hay dos frentes: el bélico y el 'frente invisible', que es el sanitario. La guerra produce transmisión de enfermedades. Hoy no se habla de Gaza, pero en el Líbano hay un millón de desplazados. El Líbano es un país muy chiquitito y su capacidad sanitaria no puede soportar ese cúmulo de personas. Falta agua, no hay higiene y empiezan las transmisiones de cólera, tifoidea, sarampión, etcétera. Es el frente silencioso en el que nadie se fija. Además, tienes el frente cibernético. En la guerra, lo primero que se pierde es la verdad; todos mienten para sacar dividendos.
Entonces, es necesario hacer análisis objetivos para que los lectores comprendan en mayor profundidad lo que está sucediendo". -¿ Usted cree que Estados Unidos e Israel erraron en sus cálculos al pensar que esta iba a ser una guerra corta? "Por supuesto que erraron. El tiempo va en beneficio directo de Irán, que tiene planteada una guerra de contención. No es una guerra como la imaginó EE.UU., porque Irán no tiene su nivel de armamento, así que apuestan al desgaste. Israel está acostumbrado a guerras cortas y esta se le está alargando.
Además, el frente interno de Trump está siendo horadado por lo que estamos viendo". -¿ Hay algún motivo similar entre lo que ocurrió con Venezuela y lo que está ocurriendo con Irán? "No tienen similitud ninguna, salvo por el petróleo. Son dos regímenes distintos. Irán es una teocracia; la dirección va directamente de la cabeza los Ayatolá hacia abajo. No es una democracia ni una dictadura, es peor porque está Dios de por medio y es una 'guerra santa'. Ese concepto no lo midieron en profundidad". Autor: ÓSCAR ROSALES CID La Serena.
Según el académico, el objetivo que se autoimpusieron Estados Unidos e Israel, en cuanto a derribar el actual régimen iraní en un breve plazo, no se estaría cumpliendo, por lo que, en caso de que el conflicto se extienda en el tiempo, las consecuencias para el mundo, incluido Chile, podrían ser muy graves, especialmente en el plano económico. RAFAEL ROSELL AIQUEL, RECTOR DE LA UNIVERSIDAD DEL ALBA Y CIENTISTA POLÍTICO CEDIDA