Editorial: Historia de planes para los ascensores
Editorial: Historia de planes para los ascensores alparaíso lleva décadas prometiéndose a sí misma salvar sus ascensores. Y décadas incumpliendo esa promesa.
Por eso, cuando se anuncia el Plan de Revitalización del Sistema de Ascensores V de la PUCV -con $200 millones, 24 meses de plazo y un listado de 15 elevadores a intervenirla reacción honesta no puede ser sólo entusiasmo. Tiene que ser, también, cautela. No porque el proyecto sea malo.
Al contrario: su enfoque sistémico, su mirada socioeconómica y su voluntad de medir la demanda en tiempo real lo distinguen de las iniciativas anteriores, que solían atacar ascensores sueltos, sin visión de red y sin gobernanza clara. La académica Lorena Herrera y el equipo de la PUCV han diseñado algo que, sobre el papel, es serio. Pero el papel aguanta todo.
Y el cementerio de planes para los ascensores porteños está bien poblado: estudios que se archivaron, licitaciones que fracasaron, modelos de gestión que nunca se implementaron, ascensores que cerraron "temporalmente" y llevan años siendo focos de incendios y derrumbes. La misma alcaldesa Camila Nieto lo admitió al hablar de "nudos administrativos y políticos" que han mantenido a la ciudad en un "letargo". Ese letargo no es accidental; es sistémico. Ahí está el verdadero desafío.
No es técnico ni financiero: es institucional. ¿ Quién operará estos ascensores cuando termine el proyecto? ¿ Bajo qué modelo de gobernanza? ¿ Con qué fuente de financiamiento permanente? Si esas preguntas no tienen respuesta concreta antes de que se gasten los $200 millones, el plan habrá producido informes valiosos y muy poco más. Ojalá esta vez sea diferente. Ojalá los datos de monitoreo en tiempo real se conviertan en política pública real. Ojalá las rutas turísticas generen la demanda que justifique la inversión. Ojalá los ascensores que hoy son ruinas vuelvan a subir cerros con vecinos adentro. Valparaíso lo merece, y sus habitantes -que suben a pie lo que deberían subir en funicularlo necesitan.
Pero el "ojalá" no puede ser la única estrategia, Esta. 6621272 ciudad ya sabe lo que cuesta ilusionarse y quedar a medio camino.. El desafío de este sistema de transporte ahora no es diseñar una solución, sino tener la voluntad institucional de ejecutarla. E Editorial