Tiempos de guerra
Tiempos de guerra La guerra desatada por Estados Unidos e Israel contra Irán ha captado la atención del mundo entero. Aparte de la volubilidad de las decisiones de Donald Trump, se suman los llamados efectos colaterales: el alza del petróleo y sus imprevisibles consecuencias. Medio Oriente -donde además continúan las tensiones en Gaza y la ocupación del Líbanono agota los campos de batalla. La invasión rusa en Ucrania es el mayor conflicto en Europa en décadas.
El saldo, imposible de detallar, sería hasta ahora de más de un millón de muertos según el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales de Washington. (Una cifra que inevitablemente recuerda la Guerra Civil española). Más víctimas se acumulan en Sudán en tres años de guerra civil. Casi nueve millones de personas se han debido desplazarse internamente, y cuatro y medio millones han huido hacia Chad, Sudán del Sur, Egipto y Libia.
Hoy es la mayor crisis humanitaria del planeta, según Naciones Unidas: "el hambre, la violencia sexual sistemática y el colapso de los servicios básicos erosionan el tejido mismo de la nación". Brotes de cólera, sarampión, dengue y polio se extienden mientras la desnutrición aguda afecta a más de cuatro millones de niños. "El sistema de salud ha sido paralizado", declaró el director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus. "La mejor medicina es la paz", reiteró. Guerras por decenas. Los centros de estudios internacionales Uppsala Conflict Data Program (UCDP) y Armed Conflict Location & Event Data Project (ACLED), estiman que actualmente existen entre 50 y 60 conflictos armados en actividad. En cinco por lo menos (siete tal vez) participan directamente fuerzas militares regulares, anotan altos niveles de violencia y sus consecuencias geopolíticas globales son incalculables. También se lucha en Myanmar, en el Sahel, en Mali, Burkina Faso y Níger. Como es obvio, este mapa de la guerra es consecuencia de un sistema internacional debilitado, tensionado fuertemente por tantos conflictos simultáneos. El que no haya una sola guerra global, señalan los especialistas, no significa una fase de estabilidad, sino nuevas formas de confrontación. Agravan todo esto las facilidades con que se transmite actualmente la información por todo el mundo mediante vías oficiales y redes incontrolables. En papa León XIV no es el primer pontífice que debe hacer frente a una guerra Es, sí, el primero nacido en Estados Unidos que difiere frontalmente de un presidente norteamericano. En medio de un intercambio de duras recriminaciones con Trump, viajó la semana pasada al África. En el viaje de retorno, abordó el tema.
Haciendo hincapié en los costos humanos de todo conflicto, reveló que lleva consigo la foto de un niño musulmán libanés que lo recibió mientras sostenía un cartel de bienvenida en su viaje a fines del año pasado. El niño, dijo, murió en la guerra.
También criticó al gobierno de Irán por la muerte de manifestantes. "Condeno todas las acciones que son injustas, condeno el quitar la vida a las personas, condeno la pena de muerte, creo que la vida humana debe ser respetada", dijo. Ya lo anticipó Mafalda cuando otro papa dijo lo mismo: "Las líneas (de comunicación) están ocupadas".. Por Abraham Santibáñez, Premio Nacional de Periodismo.