Autor: Crónica El Austral cronica@australosorno.cl
Pulperías: comercio, cultura y vida cotidiana en los campos de la zona
Pulperías: comercio, cultura y vida cotidiana en los campos de la zona e antigua data, hoy ya desaparecidas, por ellas transitó durante varios D siglos gran parte de la vida comercial y social del mundo rural chileno. Se trata de las llamadas pulperías rurales. En torno a estos espacios se desarrolló buena parte de la historia del campo, de su gente, sus costumbres, sensibilidades y códigos de comportamiento. Una pulpería fue, desde inicios del siglo XVII hasta mediados del siglo XX, el establecimiento comercial típico de los campos chilenos, aunque también estuvo presente en Centroamérica y en los países del Cono Sur. Su origen es propiamente americano. Se les denominó "pulperos" porque, según la tradición, en la tienda de uno de ellos se hallaron pulpos a la venta, hecho que habría dado origen al nombre. Estas tiendas proveían todo aquello que resultaba indispensable para la vida cotidiana de la familia campesina. En sus inicios, las pulperías eran pequeños almacenes donde se comercializaban productos esenciales para la subsistencia. Entre ellos se encontraban alimentos básicos como sal, velas, frejoles y otras legumbres, además de tabaco, papel, yerba mate, azúcar y café de malta.
En la jerga popular, estos productos eran conocidos como menestras, vituallas o, en algunos casos, como "faltas". Un elemento que nunca estaba ausente en su oferta eran las bebidas alcohólicas; de hecho, algunas pulperías se dedicaban exclusivamente a la venta de este tipo de productos.
Con el paso del tiempo, las pulperías ampliaron su oferta e incorporaron toda clase de géneros y artículos, como insumos para remendar ropa, bayetas, paños y diversos objetos de uso cotidiano, destinados a cubrir las necesidades de los trabajadores del campo. Asimismo, estos estableciARCHIVO GUILLERMO SÁEZ E. EMPLEADO PARA PULPERIA FUNDO PINERO, Provincia de Concepción (m/m 400 familias) Buena renta y casa. SOLICITUDES A: CASILLA 1431 -SANTIAGO mientos se transformaron en verdaderos epicentros sociales de las clases populares y medias del mundo campesino. En torno a ellos comenzaron a congregarse personas con el objetivo de socializar y compartir momentos de esparcimiento. Las diversiones eran variadas: juegos de azar como la rueda de la fortuna, partidas de naipes, carreras a la chilena, bailes campesinos y reuniones marcadas por el consumo de alcohol, además de topeaduras con caballares.
A las pulperías confluía todo el espectro social del mundo rural para intercambiar noticias y experiencias: inquilinos, afuerinos, capataces, gañanes, vagos, ociosos y malentretenidos, junto a peones ambulantes que conformaban la diversa y compleja masa campesina durante varios siglos. Todos ellos protagonizaron historias personales y colectivas que han motivado a diversos investigadores a reconstruir sus vivencias, proyectos y también sus miserias. 1914 y extraída de un antiguo álbum.
La imagen corresponde al patio trasero del establecimiento y muestra a una pareja, pañuelo en alto, entusiasmada en el baile al son de un lánguido acordeón ejecutado por un individuo de rasgos hispanos, típico inquilino de fundo.
Se observan también sujetos de origen indígena que contemplan la escena, acompañados de sus infaltables palines, junto a un personaje de rasgos BAILE EN CHACAYAL En la imagen superior principal se aprecia una escena en las afueras de una pulpería ubicada en el sector de Chacayal, captada en una notable fotografía del profesor alemán Max Kocksch, fechada alrededor de europeos que, aplaudiendo, anima el ritmo del baile. En otra fotografia (de autor anónimo), extraída de un texto sobre la historia de Curanilahue, se aprecia una pulpería en la localidad de Maquehua hacia 1890, zona aledaña a Carampangue, en la provincia de Arauco. En ella se distingue el frontis del edificio y una galería de diversos arquetipos humanos propios de la época.
Asimismo, mostramos un aviso publicado en el diario La Prensa de Osorno en 1964, en el que se solicitaba un empleado para administrar una pulpería de un fundo forestal y atender las necesidades de 400 familias, lo que implicaba abastecer a cerca de 1.600 personas. EN PUYEHUE Existieron pulperías de distinta índole. Entre ellas estaban las llamadas pulperías de campaña, que se levantaban únicamente durante el período que duraba una faena, con el fin de abastecer a las familias de los obreros que allí trabajaban. Un caso ilustrativo ocurrió en 1943, cuando el gobierno de la época decidió abrir una ruta entre las termas de Puyehue y el límite con Argentina. La empresa adjudicataria del contrato reclutó a cerca de 300 obreros para dicha labor, quienes trabajaron durante aproximadamente cinco años y se establecieron en el lugar junto a sus familias. Se instaló una pulpería en un punto equidistante de las faenas. El pulpero a cargo, cuyo nombre se ha perdido con el tiempo, era conocido únicamente por el apodo de "Pajarito". Su figura fue tan recordada, que el lugar terminó adoptando ese topónimo. En ese sector también se instaló una avanzada de Carabinero, y en la actualidad es conocido como Aduana Pajaritos y Tenencia Pajaritos. Durante casi tres siglos de vida rural en Chile, las pulperías alcanzaron tal relevancia que la historiografia en torno a ellas es extensa y abundante.
Autores como Rolando Mellafe, José Bengoa, Julio César Jobet y Ramírez Necochea, junto a destacados historiadores como Arnold Bauer, Sergio Villalobos y Gabriel Salazar, así como sociólogos y antropólogos, han dedicado importantes esfuerzos a estudiar y difundir el devenir de estas instituciones en su contexto histórico. El paso del tiempo provocó su desaparición definitiva durante las últimas décadas del siglo XX.
Nuevas formas de comercio, reguladas por la legislación vigente, comenzaron a imponerse, como las tiendas de ramos generales, los almacenes surtidos y los despachos, que surgieron junto a nuevos núcleos urbanos en territorios como Entre Lagos, Hueyusca, Corte Alto, Concordia o Cancura, en la provincia.
A ello se sumaron los cambios en la conectividad, con mejores caminos y un transporte más expedito, además de la migración del campo a la ciudad y la transformación en las relaciones entre empresa y mano de obra. Todo ello contribuyó a relegar al olvido esta forma de comercio, que cumplió un papel fundamental en un tiempo que ya no 03 volverá. Autor: Crónica El Austral cronica@australosorno.cl.
Durante más de tres siglos, estos establecimientos abastecieron de "menestras, vituallas y faltas" a las familias rurales, en tiempos donde la red caminera era precaria y no existían las formas de comercio regulado que rigen hoy. Hubo numerosos locales de este tipo en la provincia de Osorno, tal como en Puyehue y Chacayal. ESCENA EN LAS AFUERAS DE UNA PULPERÍA EN EL SECTOR DE CHACAYAL, CAPTADA POR MAX KOCKSCH, FECHADA ALREDEDOR DE 1914. AVISO EN LA PRENSA DE 1964 DONDE SE SOLICITABA UN EMPLEADO PARA ADMINISTRAR UNA PULPERÍA.