Autor: Hugo Herrera Prof. Filosofía del Derecho UDP
Columnas de Opinión: Convalecencias políticas
Columnas de Opinión: Convalecencias políticas N o es tiempo de complacencias ni de triunfalismos prematuros. La política chilena atraviesa una etapa de convalecencia intelectual que afecta a izquierdas y derechas. Ambas han extraviado -por rutas distintasla capacidad de comprender la situación y expresar los anhelos populares profundos.
La izquierda ha incurrido en un moralismo rígido, que tiende a descalificar de plano al mercado realmente existente como si fuese un mero espacio de "alienación", y a clausurar el debate mediante la condena ética del discrepante como "inaceptable". Ello sustituye la deliberación republicana por una pedagogía de la culpa. Las derechas, por su parte, han caído -particularmente bajo los gobiernos de Piñeraen un activismo economicista y gestionalista, reduciendo la política a un problema de eficiencia, indicadores y resultados de corto plazo. Se conforma así un diálogo de sordos: una parte habla el lenguaje del bien y el mal absolutos; la otra, el de lo útil e inútil. No es sólo que difieran en sus conclusiones: es que habitan universos conceptuales paralelos. El infantilismo político del FA y su pretensión de refundar la República terminó en un fracaso estrepitoso, cuyas secuelas aún pesan. El PS, incapaz de trazar una línea republicana propia y nítidamente distinta del PC, recién comienza -con lucidez tardíaa interrogarse por las causas del naufragio. Enhorabuena. Los comunistas, en cambio, se mueven con la tranquilidad del veterano: adhesión táctica a la democracia institucional por un lado, y tolerancia ambigua -cuando no proximidadcon la violencia política por otro. Su doble estándar no es novedad, pero sí un desafío persistente para la estabilidad republicana. En las derechas, el panorama tampoco autoriza certezas. José Antonio Kast no es Sebastián Piñera: posee mayor conciencia simbólica y comprensión política. Ha aprendido, al parecer, de los errores de la Convención 2 y no pretende ya traer temas doctrinarios de carácter secundario al foro.
Pero permanece abierta la duda decisiva: ¿ opera desde un pensamiento político denso, capaz de articular el sentido cultural y espiritual de la nación, o sólo desde una versión remozada del viejo "Chicago-Gremialismo"? No hay que dejarse engañar por victorias electorales. Boric creyó contar con un respaldo macizo que se evaporó con rapidez. Algo semejante podría ocurrir en el otro bando. La revisión ideológica -no cosméticaes una tarea ineludible para quienes aspiren a gobernar con prestancia y a sacar al país de sus crisis de legitimidad, productividad, educación, seguridad e inmigración. Ambos sectores, en rigor, siguen convalecientes. La República no puede esperar indefinidamente a que sane su clase dirigente. "Boric creyó contar con un respaldo macizo que se evaporó con rapidez. Algo semejante podría ocurrir en el otro bando". Autor: Hugo Herrera Prof. Filosofía del Derecho UDP. "Boric creyó contar con un respaldo macizo que se evaporó con rapidez. Algo semejante podría ocurrir en el otro bando".