COLUMNAS DE OPINIÓN: El verdadero desafío es reconstruir y crecer
COLUMNAS DE OPINIÓN: El verdadero desafío es reconstruir y crecer Opinión Opinión El verdadero desafío es reconstruir y crecer La reconstrucción del Biobío avanza. Es justo reconocerqueel ministro de Vivienda, Iván Poduje, ha mostradoen terreno liderazgo y voluntad para empujar decisionesnecesarias. Nohhay reconstrucción sin compromisoreal con las víctimas de la tragedia, y ese compromiso se expresa no solo en la presen: cia, sino también en la capacidad de resolver. Quienes participamos en procesos como el 27F sabemos que reconstruir exige dedicación, coordi nación y responsabilidad. No essolo gestión, esconvicción sostenida enel tiempo. Es escuchara las fa millas, corregirerrores ajustar planes yno perderel focoen quienes han visto alterada su vida de un día paraotro, Hoy, sin embargo, este proceso se enfrentaa unen: torno más exigente. La economía sigue mostrando señales de fragilidad y; junto con los esfuerzos por reactivarla inversión que ha impulsado el Gobier no, aparecen factores que amenazan con frenar el desarrollo. Uno de losmásrelevanteseselalza delos combustibles, en un contexto de cambiosenlosmecanismos de estabilización. En una región como el Biobío, donde el crecimiento depende fuertemente del transporte, la logística, el sector forestal y la actividad productiva, este aumento impacta directamente en los costos de construir, producir e invertir. El efecto es claro ya que mayores costos implican menor competitivi dad, y eso se traduce en proyectos que se postergan o, en algunos casos, dejan de ser viables. Esto noes una discusión técnica menor. Es unfac torque incide directamenteen la capacidad delaregión para proyectar su desarrollo en el mediano y largo plazo. Si los costos estructurales aumentan y la inversión se desacelera, el impacto termina siendosocial: menos empleo, menos dinamismo y menos oportunidades para miles de familias. Aquíestá el punto de fondo. El desarrollo sostenible de la región, social, económico en armonía con medio ambiente, no puede sostenerse sobre bases les. Requiere condiciones adecuadas paralainversión, certezas regulatorias y una coordinación versión, certezas regulatorias y una coordinación versión, certezas regulatorias y una coordinación efectivaentreelsector público y privado. Delocon trario, el esfuerzo que hoy se está realizando corre el riesgo de perder fuerza en el tiempo. El Biobío tiene todo para liderar una nueva eta pa de desarrollo. Cuenta con infraestructura rele vante, capital humano de calidad y una vocación productivaque hasido históricamente un pilar del crecimiento del país. Es una región con identidad industrial, forestal, con capacidad logística y con un rol estratégico en la conexión con los merca dos internacionales. Pero ese potencial no se activa solo. Requiere de cisiones liderazgo y una visión compartida de futu: ro que permita alinear al mundo público y privado en tomo aobjetivos comunes Enese contexto, el rol del sector privado es fun damental.
Reactivar la inversión no es solo una variable económica, es una condición para mejo. rar la calidad de vida de las personas, Más inver sión significa más empleo, y especialmente em pleo de calidad, que esel verdadero motor del bie que esel verdadero motor del bie que esel verdadero motor del bie nestar regional. Desde el mundo gremial, el llamado es claro porque el desarrollo nose decreta, se construye. Y se construye con inversión, con confianza y con reglasclaras que permitan a los proyectos avanzar con certeza. La reconstrucción abre una oportunidad. Pero el desarrollo del Biobío no dependerá solo de cuánto avancemosenella, sinode nuestra capacidad de ge: nerarlascondiciones para crecercon fuerza, estabi lidad y sentido de futuro. Ese es el verdadero desa fío que tenemos por delante y que debemos enfrentaren conjunto tantoel sector público como priva do entregando soluciones creativas. do entregando soluciones creativas..