Autor: Por Tamara Avetikian
Columnas de Opinión: Trump, ¿inmune?
Columnas de Opinión: Trump, ¿inmune? Eso de “no solo ser honrado sino parecerlo” no es precisamente el lema de Donald Trump.
Afirmaciones como la de 2016, en un debate con Hillary Clinton, de que era “inteligente” porque pagaba menos impuestos de los que debía, causan polémica pero no le han impedido llegar a la Presidencia dos veces.
Ahora, su reciente acuerdo con el Servicio de Impuestos Internos (IRS) para anular sus deudas tributarias y terminar las actuales auditorías de sus finanzas, de su familia y empresas, puede marcar un cambio en la actitud general y también en la de los republicanos del Congreso.
Más todavía, cuando el trato se hizo en el marco del desistimiento de una inédita demanda por 10 mil millones de d ó l a r e s i n t e r puesta por el Presidente y sus hijos contra el IRS, y junto con la creación de un fondo para compensar a quienes sientan que por motivos políticos fueron injustamente procesados durante el gobierno de Joe Biden.
O sea, a sus amigos y aliados, algo que los demócratas califican de “acto de corrupción”. Desde que la semana pasada se hizo público el acuerdo y el llamado “Fondo contra la instrumentalización”, se multiplican los reparos éticos a Trump, los que no solo vienen de los demócratas, sino desde las filas de su partido. Estas decisiones que lo beneficiarían a él y su entorno más cercano están al filo de lo que sería apropiado para un Presidente, pero eso es algo que a Trump nunca lo ha inquietado. Como tampoco las críticas que comienzan a surgir sobre los millonarios negocios recientes de sus hijos.
Su respuesta es transparente: “Les prohibí hacer negocios en mi primer mandato, y no tuve absolutamente ningún crédito por eso fue realmente injusto con ellos”. Y ahora los están haciendo en grande: proyectos inmobiliarios en los emiratos del Golfo, Vietnam y Arabia Saudita; emisión de criptomonedas, compra de acciones de tecnológicas como Apple, Nvidia o Amazon, y en industrias militares y aeroespaciales, como Boeing. Las leyes de conflictos de interés no aplican a los presidentes de EE.UU. ; aun así, desde el conglomerado dicen que se han autoimpuesto normas para evitar que surjan. Por ejemplo, no hacer negocios con gobiernos extranjeros, solo con privados, y que todas las inversiones financieras de los Trump las manejen corredoras independientes que, supuestamente, no reciben órdenes ni sugerencias de la familia. Pero los medios han llamado la atención de que muchos de los act i v o s e s t á n e n compañías que se han beneficiado de decisiones de la Casa Blanca. Por ejemplo, la desregulación de las criptomonedas o la autorización de venta de chips avanzados de Nvidia a China. La fortuna familiar ya ha crecido 60 por ciento, según Forbes. Usar las leyes hasta los límites o correr esos bordes y prescindir de la opinión de los ajenos son características del estilo Trump, y hasta ahora no le han pasado la cuenta.
Pero en este momento, con su popularidad cayendo por la guerra contra Irán y la inflación consecuente, y enfrentado a unas elecciones que definirán la segunda parte de su mandato, no le será tan fácil evadir los cuestionamientos. Si desea comentar esta columna, hágalo en el blog. La fortuna familiar ya ha crecido 60 por ciento, según Forbes. Autor: Por Tamara Avetikian. COLUMNA DE OPINIÓN La fortuna familiar ya ha crecido 60 por ciento, según Forbes.