Autor: V. Barahona / Agencia EFE
Investigación revela que mito instalado en Moby Dick era real
Investigación revela que mito instalado en Moby Dick era real n Isla Mocha, Región del Biobío, a comienzos del siglo XIX partieron los reportes de un gigantesco cachalote blanco que con sus golpes hacía temblar las embarcaciones e, incluso, a más de uno entre tanto movimiento lo llevó a graves lesiones como la pérdida de una extremidad, según el argumento de la novela del estadounidense Herman Meville, "Moby Dick", que hasta hoy es leída.
El Museo Nacional de Historia Natural señala en su página que el libro surgió de un artículo del periodista Jeremiah Reynolds, quien en 1829 participó de una expedición al Polo Sur, en la cual visitó la Isla Mocha y conoce el relato de un cachalote albino. El animal medía "24 metros de longitud y poseía una extraordinaria fuerza. Habría sobrevivido muchas décadas a intentos de caza. Se le hace responsable del hundimiento, en 1820, de un barco de 238 toneladas llamado Essex", señala la institución chilena. Aparte de este navío, agreE gó ayer agencia EFE, el cachalote hundió el Ann Alexander y el Kathleen en el siglo XIX. Esto hasta ahora inspira una serie de mitos e investigaciones para confirmar o desmentir, por lo que mediante drones, un equipo de científicos de la Universidad de St. Andrews, Escocia, publicó ayer por primera vez imágenes de un grupo de cachalotes dándose cabezazos entre sí, lo que confirmó los relatos de los golpes de los marineros en el siglo XIX.
El equipo filmó los impactos entre los cachalotes y su conducta en las islas Azores, en Portugal, y Baleares, en España, entre 2020 y 2022, para una publicación en la revista Marine Mammal Science. "Fue realmente emocionante observar este comportamiento, que sabíamos que se había hipotetizado durante mucho tiempo, pero que aún no se había documentado ni descrito sistemáticamente", dijo uno de los investigadores, Alec Burslem, quien realizó el estudio junto a investigadores de la Universidad de las Azores y la Asociación Tursiops.
Las imágenes muestran que este comportamiento no es exclusivo de los grandes machos sino que también involucra a los ballenatos, pero los investigadores aún no saben qué función puede tener ni cómo influye en la cohesión del grupo. 1829 un periodista escribe por primera vez sobre un feroz cachalote en el Biobío. Autor: V. Barahona / Agencia EFE.
Años de grabaciones a cachalotes permitieron ver que el comportamiento descrito por la novela es habitual, aunque todavía se desconoce cuál es su función biológica. 1829 un periodista escribe por primera vez sobre un feroz cachalote en el Biobío. Con drones filmaron a los cachalotes de las islas Azores y Baleares, en el Atlántico y el Mediterráneo.