Autor: NICOLÁS GARCÍA DE VAL
Trump mira a Vance ante los problemas de sus negociadores para lograr acuerdo con Irán
Trump mira a Vance ante los problemas de sus negociadores para lograr acuerdo con Irán L a crisis entre Estados Unidos e Irán ha puesto en el centro de la diplomacia impulsada por Donald Trump a dos de sus principales interlocutores: Steve Witkoff y Jared Kushner. Ambos han sido figuras recurrentes en algunas de las negociaciones internacionales más sensibles de la actual administración y estuvieron al frente de las conversaciones nucleares indirectas con Teherán a comienzos de este año. Sin embargo, el estallido de la guerra y las exigencias iraníes han puesto el foco en el vicepresidente J. D. Vance, cuyo nombre ha comenzado a surgir como posible interlocutor alternativo en los contactos diplomáticos. Witkoff, un empresario inmobiliario cercano a Trump, fue designado enviado especial para Medio Oriente y asumió un papel central en varios frentes diplomáticos simultáneos. Uno de los episodios más visibles fue su participación en las negociaciones para lograr un alto el fuego temporal en la guerra de Gaza y un intercambio de rehenes entre Israel y Hamas. Posteriormente, Kushner yerno de Trump y arquitecto de los Acuerdos de Abraham durante el primer gobierno del mandatario se sumó a esas gestiones. Ambos también participaron en contactos vinculados a la guerra entre Rusia y Ucrania para impulsar un posible acuerdo de paz.
Un “portafolio ambicioso” La acumulación de tareas diplomáticas da cuenta de la confianza que les tiene Trump a ambos, pero también ha generado cuestionamientos sobre si el alcance de esas responsabilidades resulta excesivo para un equipo reducido.
Daniel Kurtzer, exembajador de Estados Unidos en Israel y Egipto y hoy académico de la Universidad de Princeton, plantea que ambos han sido desplegados simultáneamente en varios escenarios críticos para los que no están “preparados”. “Han sido enviados a negociar Gaza, Irán y Rusia-Ucrania, lo que constituye un portafolio extremadamente ambicioso incluso para negociadores experimentados”, afirmó. Mara Rudman, exsubasesora de seguridad nacional de la Casa Blanca y especialista en Medio Oriente de la Universidad de Virginia, destaca la falta de asesores como un aspecto clave. “Uno de los principales desafíos de recurrir a enviados improvisados es que carecen de un nivel intermedio de expertos de carrera que asesoren y ayuden en la ejecución”, explica.
La experta destaca que, hasta ahora, el proceso con resultados más tangibles en el que participaron Witkoff y Kushner ha sido el de Gaza, que permitió avances como el regreso de rehenes y la entrada de ayuda humanitaria. Los contactos con Irán, no obstante, siguieron un camino más incierto. A comienzos de 2026, delegaciones de ambos países sostuvieron conversaciones indirectas en Omán encabezadas por Witkoff y Kushner. Las negociaciones buscaban explorar un acuerdo que limitara el programa nuclear iraní y redujera la tensión militar en la región. El ataque coordinado de Estados Unidos e Israel a Irán el 28 de febrero puso un fin abrupto a ese proceso. Desde entonces, los intentos de retomar las conversaciones se han realizado a través de intermediarios regionales.
En ese contexto, algunos diplomáticos de Medio Oriente citados por The Guardian y The New York Times, entre otros, cuestionaron el papel de Witkoff y Kushner en las negociaciones previas al conflicto, planteando que ambos habrían desarrollado una diplomacia “poco ortodoxa” y que su enfoque influyó en la evolución de la crisis. Según esos reportes, el colapso de las conversaciones en Ginebra también estuvo marcado por acusaciones de que la Casa Blanca recibió una interpretación incorrecta de la disposición iraní a limitar su programa nuclear. La figura del vicepresidente Aquí aparece la figura de Vance, ya que Teherán ha dicho que preferiría negociar con el vicepresidente en lugar de Witkoff o Kushner, según manifestaron fuentes regionales a CNN.
La posibilidad de que Vance asuma un papel más visible en la diplomacia con Irán ha sido mencionada en reportes de medios como The Guardian y The Times, que sostienen que algunos interlocutores consideran que podría tener un rol mayor en eventuales negociaciones.
Además de tener una “mayor estatura institucional por naturaleza de su cargo”, como dice Rudman, el vicepresidente, exsenador de Ohio y exmarine, ha mantenido durante años una postura crítica respecto de las intervenciones militares estadounidenses en el extranjero, una característica que PAAÍVSEMITKRO Y WENEHT / ZTNARFHTEBAZILE ha sido destacada como un posible factor que explica la aparente preferencia iraní.
La Casa Blanca aseguró el miércoles que Vance está involucrado en las negociaciones, pero Trump no ha confirmado que el vicepresidente vaya a reemplazar a Witkoff o Kushner y ayer aseguró que Teherán es el que está “rogando” para negociar. Kurtzer subraya que aceptar la exigencia de un interlocutor específico puede representar un dilema diplomático. “Normalmente un país no permite que otro determine con quién negociar”, explica.
Richard Nephew, profesor de la Universidad de Columbia y exjefe del área de Irán en el Consejo de Seguridad Nacional durante la presidencia de Barack Obama, plantea que el eventual ingreso de Vance podría funcionar como un “reinicio” de las conversaciones, pero no necesariamente cambiaría de forma sustantiva el contenido del diálogo. Desde su perspectiva, “el problema mayor es la ausencia de expertos participando en las conversaciones”, independiente si están Witkoff, Kushner o Vance en el diálogo. Las dudas por el futuro del equipo negociador de Washington no han hecho que terminen las gestiones diplomáticas. Witkoff confirmó recientemente que EE.UU. presentó a Irán una propuesta de 15 puntos para iniciar un proceso de negociación. El plan incluiría restricciones al programa nuclear iraní y a su desarrollo de misiles, a cambio de alivio de sanciones y cooperación nuclear civil bajo supervisión internacional. Aunque los detalles completos no se han hecho públicos, Teherán habría rechazado la propuesta. En ese escenario, el futuro del equipo negociador estadounidense se ha convertido en un tema relevante dentro de la crisis. Lo que ocurra con Witkoff y Kushner y la posible entrada de Vance en un papel más central en las discusiones podría influir en el avance de las conversaciones con Irán en las próximas semanas. NUEVA FECHA Trump anunció ayer que aplaza al 6 de abril su amenaza de destruir la infraestructura eléctrica de Irán, a petición de Teherán. Autor: NICOLÁS GARCÍA DE VAL. Teherán preferiría dialogar con el vicepresidente que con Steve Witkoff y Jared Kushner, según fuentes citadas por varios medios. Conversaciones estancadas tras el estallido de la guerra: NUEVA FECHA Trump anunció ayer que aplaza al 6 de abril su amenaza de destruir la infraestructura eléctrica de Irán, a petición de Teherán. VANCE HA SIDO durante años crítico de intervenciones militares en el extranjero.