Editorial: Salud municipal en Punta Arenas: entre cierres, retractos y contradicciones
Editorial: Salud municipal en Punta Arenas: entre cierres, retractos y contradicciones La salud municipal en Punta Arenas atraviesa un momento crítico, marcado por decisiones erráticas, falta de transparencia y una desconexión alarmante entre el discurso institucional y la realidad en los centros de atención. El reciente cierre del Sapu 18 de Septiembre, anunciado sin una estrategia clara de contingencia, generó una ola de preocupación entre los vecinos del sector sur de la ciudad. La medida, justificada inicialmente por razones administrativas y de reorganización, dejó a cientos de usuarios sin acceso a atención de urgencia en su barrio. Sin embargo, lo más desconcertante fue el posterior retracto de las autoridades, quienes, tras la presión ciudadana y mediática, anunciaron la reapertura del recinto, que hoy vuelve a atender. Este vaivén no solo evidencia una falta de planificación, sino también una preocupante improvisación en la toma de decisiones que afectan directamente la salud de la población. En paralelo, mientras se habla de "reforzar los sistemas de urgencia", en el SAR Damianovic se han producido desvinculaciones de personal clave.
Esta contradicción entre el discurso y la acción es inaceptable. ¿ Cómo se puede hablar de fortalecimiento cuando se reduce el recurso humano y se dejan atenciones sin realizar? ¿ Qué mensaje se le está dando a los usuarios y a los propios trabajadores de la salud? La salud pública no puede gestionarse con comunicados ambiguos ni con decisiones reversibles al calor de la presión social. Se requiere liderazgo, planificación y, sobre todo, respeto por la comunidad. La confianza se construye con coherencia, no con anuncios que se desdicen al día siguiente. Punta Arenas merece una gestión sanitaria que esté a la altura de sus necesidades. Una gestión que escuche, que informe con claridad y que actúe con responsabilidad. Porque cuando se trata de salud, no hay espacio para la improvisación.. "Decisiones erráticas y mensajes confusos debilitan la confianza en la atención primaria local". EDITORIAL