Autor: Benjamín González Esnaola, emprendedor y consultor socioambiental
Columnas de Opinión: AquaSur 2026: hoja de ruta para el nuevo gobierno
Columnas de Opinión: AquaSur 2026: hoja de ruta para el nuevo gobierno C ada dos años, Puerto Montt se convierte en el centro mundial de la acuicultura.
AquaSur reúne a industria, ciencia, tecnología y política en torno a una pregunta que ya no es retórica: ¿ cómo producir proteína animal de manera sostenible a escala global? Este año, la feria llega en un momento particular: Chile acaba de cambiar de gobierno. Y esa coincidencia es una oportunidad que no debería desaprovecharse. La industria acuícola chilena llega a AquaSur 2026 con credenciales reales. Certificaciones internacionales, compromisos de economía circular, avances en trazabilidad de residuos, inversión en bienestar animal y reducción de impacto ambiental. No es un discurso: es una agenda en marcha, con métricas, con actores comprometidos y con presión de mercados externos que exigen estándares cada vez más altos. Frente a ese dinamismo, el Estado chileno llega con una deuda técnica pendiente. La Ley REP y sus reglamentos tienen vacíos que la industria ya no puede seguir administrando sola. El remate de residuos industriales -cabos, boyas, redes, flotadoresrompe la trazabilidad y alimenta circuitos informales que ningún compromiso de circularidad puede tolerar. No existe aún una base de datos integrada y creíble sobre generación y clasificación de residuos que permita tomar decisiones con evidencia real. El concepto de balance de masa -cuánto material entra al sistema productivo versus cuánto sale, transformado o valorizadosigue ausente de los marcos regulatorios. Y las compras públicas, con toda su escala e influencia, todavía no incorporan bonificaciones reales para insumos genuinamente sostenibles en sus sistemas de evaluación. Son brechas concretas, técnicas, resolubles. Y AquaSur se transforma en una plataforma de visibilización relevante para comunicarlas y enfrentarlas junto a la industria. Por eso este es el momento bisagra.
Esperamos el nombramiento de nuevas autoridades que lleguen con ideas de impacto real y que su éxito no se mida únicamente en cuánto presupuesto ejecutaron, sino también en el impacto positivo concreto que su gestión generó.
Que un seremi o un director de servicio pueda decir al término de su período, cuántos residuos se evitaron, cómo instaló prácticas robustas de trazabilidad, cuántos acuerdos sectoriales se consolidaron o cuánta huella de carbono se ahorró. Puede parecer un cambio de paradigma complejo de implementar y lo es-, pero sería un avance extraordinario para la sostenibilidad real del sur de Chile. La sostenibilidad no se construye sólo desde las empresas. Se construye en la intersección entre una industria que se exige a sí misma y un Estado que acompaña, regula y facilita con coherencia. Cuando esa intersección falla, el costo lo paga el territorio. AquaSur 2026 no es sólo una feria. Es una invitación a gobernar en serio la agenda ambiental del sur de Chile. El nuevo gobierno tiene la oportunidad. Autor: Benjamín González Esnaola, emprendedor y consultor socioambiental. C Columna